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César Vidal Manzanares

Las 95 tesis de Lutero

La Reforma indispensable (21)

 
Las 95 tesis de Lutero
Pasamos, tal y como anunciamos, a un análisis pormenarizado de las noventa y cinco tesis de Lutero sobre las indulgencias.

28 DE MAYO DE 2011

Las primeras tesis de Lutero apuntan al hecho de que Jesucristo ordenó hacer penitencia -literalmente:  arrepentíos  en el texto del Evangelio - pero que ésta es una actitud de vida que supera el sacramento del mismo nombre:

 “1. Cuando nuestro Señor y Maestro Jesucristo dijo “haced penitencia”, etc, quiso que toda la vida de los fieles fuese penitencia. 
 2. Este término no puede ser entendido como una referencia a la penitencia sacramental, es decir, a la confesión y satisfacción realizada por el ministerio sacerdotal ”

Precisamente, por ello el papa no puede remitir ninguna pena a menos que previamente lo haya hecho Dios o que sea una pena impuesta por si mismo. De esto se desprendía que afirmar que la compra de las indulgencias sacaba a las almas del purgatorio de manera indiscriminada no era sino mentir ya que el papa no disponía de ese poder:

 “5. El papa no quiere ni puede remitir pena alguna, salvo aquellas que han sido impuestas por su propia voluntad o de acuerdo con los cánones. 
 El papa no puede remitir ninguna culpa, a no ser cuando declara y aprueba que ha sido ya perdonada por Dios, o cuando remite con seguridad los casos que le están reservados.. 
 20... la remisión plenaria de todas las penas por el papa, no hace referencia a todas las penas, sino sólo a las que él ha impuesto. 
 Yerran, por lo tanto, los predicadores de las indulgencias que afirman que en virtud de las del papa el hombre se ve libre y a salvo de toda pena. 
 no remite ninguna pena a las almas del purgatorio que, de acuerdo con los cánones, tendrían que haber satisfecho en esta vida. 
 Si se pueden remitirse las penas a alguien, seguro que se limita únicamente a los muy perfectos, es decir, a muy pocos. 
 Por lo tanto, se está engañando a la mayor parte de la gente con esa promesa magnífica e indistinta de la remisión de la pena.”” 

A fin de cuentas, según Lutero, la predicación de las indulgencias no sólo se basaba en una incorrecta lectura del derecho canónico sino que además servía para satisfacer la avaricia de determinadas personas y para colocar en grave peligro de condenación a aquellos que creían sus prédicas carentes de una base espiritual cierta:

 27. Predican a los hombres que el alma vuela en el mismo instante en que la moneda arrojada suena en el cepillo. 
 Es verdad que gracias a la moneda que suena en la cesta puede aumentarse lo que se ha recogido y la codicia, pero el sufragio de la iglesia depende de la voluntad divina. 
 31. El ganar de verdad las indulgencias es tan raro, a decir verdad, tan   rarísimo, como el encontrar a una persona arrepentida de verdad.  
 Se condenarán eternamente, junto a sus maestros, los que creen que aseguran su salvación en virtud de cartas de perdones. 
 35.No predican la verdad cristiana los que enseñan que no es necesaria la contrición para las personas que desean librar las almas o comprar billetes de confesión” 

En realidad, según Lutero, mediante predicaciones de este tipo, se estaba pasando por alto que Dios perdona a los creyentes en Cristo que se arrepienten y no a los que compran una carta de indulgencia. La clave del perdón divino se halla en que la persona se vuelva a Él con arrepentimiento y no en que se adquieran indulgencias. Con arrepentimiento y sin indulgencias es posible el perdón, pero sin arrepentimiento y con indulgencias la condenación es segura.

Por otro lado, había que insistir también en el hecho de que las indulgencias nunca pueden ser superiores a determinadas obras de la vida cristiana. Aún más, el hecho de no ayudar a los pobres para adquirir indulgencias o de privar a la familia de lo necesario para comprarlas constituía una abominación que debía ser combatida:

 “36. Todo cristiano verdaderamente arrepentido tiene la debida remisión plenaria de la pena y de la culpa, aunque no compre cartas de indulgencia. 
 37. Todo cristiano, vivo o muerto, incluso sin cartas de indulgencia, disfruta de la participación de todos los bienes de Cristo y de la iglesia concedidos por Dios.  
 39. Resulta extraordinariamente difícil, incluso para los mayores eruditos, presentar a la vez al pueblo la generosidad de las indulgencias y la verdad de   la contrición. 
 41. Hay que predicar con mucha cautela las indulgencias apostólicas, no sea que el pueblo entienda erróneamente que hay que anteponerlas a las demás obras buenas de caridad. 
 Hay que enseñar a los cristianos que actua mejor quien da limosna al pobre o ayuda al necesitado que el que adquiere indulgencias. 
 ya que mediante las obras de caridad éste crece y el hombre se hace mejor, mientras que a través de las indulgencias no se hace mejor sino que sólo se libra mejor de las penas. 
 Hay que enseñar a los cristianos que aquel que ve a un necesitado y lo que pudiera darle lo emplea en comprar indulgencias, no sólo no consigue la venia del papa sino que además provoca la indignación de Dios. 
 Hay que enseñar a los cristianos que, a menos que naden en la   abundancia, deben reservar lo necesario para su casa y no despilfarrarlo en la adquisición de indulgencias”. 

Lutero -que seguía siendo un fiel hijo de la iglesia católica- estimaba que el escándalo de las indulgencias no tenía relación con el papa, a pesar de los antecedentes de las últimas décadas, y que éste lo suprimiría de raíz de saber lo que estaba sucediendo. En otras palabras –y este extremo resulta de enorme importancia– los representantes de la institución papal podían haber sido indignos -los casos de Alejandro VI o de Julio II eran una buena muestra de ello- pero eso en si no negaba la legitimidad de la misma:

 “48. Hay que enseñar a los cristianos que el papa, cuando otorga indulgencias, más que dinero sonante desea y necesita la oración devota. 
 Hay que enseñar a los cristianos que las indulgencias del papa tienen utilidad si no las convierten en objeto de su confianza, pero muy perjudiciales si como consecuencia de ellas pierden el temor de Dios. 
 Hay que enseñar a los cristianos que si el papa supiera las exacciones cometidas por los predicadores de indulgencias, preferiría que la basílica   de san Pedro se viera reducida a cenizas antes que levantarla con el pellejo, la carne y los huesos de sus ovejas. 
 Hay que enseñar a los cristianos que el papa, como es natural, estaría dispuesto, aunque para ello tuviera que vender la basílica de san Pedro,   a dar de su propio dinero a aquellos a los que se lo sacan algunos predicadores de indulgencias”  

Para Lutero -que deja transparentar un concepto muy respetuoso e incluso idealizado de la institución papal- resultaba obvio que el centro de la vida cristiana, que debía girar en torno a la predicación del Evangelio, no podía verse sustituido por la venta de indulgencias. Ésa era la cuestión fundamental, la de que la misión de la iglesia era predicar el Evangelio. Al permitir que aspectos como las indulgencias centraran la atención de las personas lo único que se lograba era que apartaran su vista del esencial mensaje de salvación, que se desviaran del Evangelio que anunciaba el verdadero camino hacia la vida eterna:

 “54. Se injuria a la palabra de Dios cuando se utiliza más tiempo del sermón para predicar las indulgencias que para predicar la palabra. 
 55. La intención del papa es que si las indulgencias (que son lo de menor importancia) se anuncian con una campana, con una pompa y en una ceremonia, el Evangelio (que es lo de mayor importancia) se proclame con cien campanas, cien pompas y cien ceremonias. 
 El tesoro verdadero de la iglesia consiste en el sagrado evangelio de la gloria y de la gracia de Dios; 
 pero es lógico que resulte odioso ya que convierte a los primeros en últimos. 
 Por el contrario, el tesoro de las indulgencias resulta lógicamente agradable ya que convierte en primeros a los últimos. 
 Los tesoros del Evangelio son las redes con las que en otros tiempos se   pescaba a los ricos; 
 ahora los tesoros de las indulgencias son las redes en las que quedan atrapadas las riquezas de los hombres. 
 Las indulgencias, proclamadas por los predicadores como las gracias de mayor importancia, deben ser comprendidas así sólo en virtud de la ganancia que procuran; 
 en realidad son bien poca cosa, si se las compara con la gracia de Dios y con la piedad de la cruz” 

Precisamente, partiendo de estos puntos de vista iniciales -la desvergüenza y la codicia de los predicadores de indulgencias, la convicción de que el papa no podía estar de acuerdo con aquellos abusos y la importancia central de la predicación del Evangelio- Lutero podía afirmar que las indulgencias en si, pese a su carácter de escasa relevancia, no eran malas y que, precisamente por ello, resultaba imperativo que la predicación referida a las mismas se sujetara a unos límites más que desbordados en aquel momento. De lo contrario, la iglesia católica tendría que exponerse a críticas, no exentas de mala fe y de chacota, pero, a la vez, lo suficientemente cargadas de razón como para hacer daño por la parte mayor o menor de verdad que contenían:

 “69. Los obispos y los sacerdotes tienen la obligación de aceptar con toda reverencia a los comisarios de indulgencias apostólicas; 
 pero tienen una obligación aún mayor de vigilar con ojos abiertos y escuchar con oídos atentos a fin de que aquellos no prediquen sus   propias ideas imaginarias en lugar de la comisión del papa. 
 Sea anatema y maldito quien hable contra la verdad de las indulgencias papales; 
 pero sea bendito el que tenga la preocupación de luchar contra el descaro y la verborrea del predicador de indulgencias. 
 Lo mismo que el papa, con toda justicia, fulmina a los que de manera fraudulenta hacen negocios con gracias, 
 con motivo mayor intenta fulminar a los que, con la excusa de las indulgencias, perpetran fraudes en la santa caridad y en la verdad. 
 81. Esta predicación vergonzosa de las indulgencias provoca que ni siquiera a los letrados les resulte fácil mantener la reverencia debida al papa frente a las injurias o a las chacotas humorísticas de los laícos, 
 82. como: ¿porqué el papa no vacía el purgatorio en virtud de su santísima caridad y por la gran necesidad de las almas, que es la causa más justa de todas, si redime un número incalculable de almas por el funestísimo dinero de la construcción de la basílica que es la causa más insignificante? 
 83. también: ¿porqué persisten las exequias y aniversarios de difuntos, y no devuelve o permite que se perciban los beneficios fundados para ellos, puesto que es una injuria orar por los redimidos? 
 84. también: ¿qué novedosa piedad es ésa de Dios y del papa que permite a un inicuo y enemigo de Dios redimir por dinero a un alma piadosa y amiga de Dios, y, sin embargo, no la redimen ellos por caridad gratuita guiados por la necesidad de la misma alma piadosa y amada de Dios? 
 86. también: ¿porqué el papa, cuyas riquezas son actualmente mucho más pingües que las de los ricos más opulentos, no construye una sola basílica de san Pedro con su propio dinero mejor que con el de los pobres fieles?  
 89. Y ya que el papa busca la salvación de las almas por las indulgencias mejor que por el dinero ¿porqué suspende el valor de las cartas e indulgencias concedidas en otros tiempos si cuentan con la misma eficacia?” 

Para Lutero, aquellas objeciones no implicaban mala fe en términos generales. Por el contrario, constituían un grito de preocupación que podía brotar de las gargantas más sinceramente leales al papado y precisamente por ello más angustiadas por lo que estaba sucediendo. La solución, desde su punto de vista, no podía consistir en sofocar aquellos clamores reprimiéndolos sino en acabar con unos abusos que, de manera totalmente lógica, causaban el escándalo de los fieles formados, deformaban las concepciones espirituales de los más sencillos y arrojaban un nada pequeño descrédito sobre la jerarquía:

 “90. Amordazar estas argumentaciones tan cuidadas de los laicos sólo mediante el poder y no invalidarlas con la razón, es lo mismo que poner en ridículo a la iglesia y al papa ante sus enemigos y causar la desventura de los cristianos. 
 91. Todas estas cosas se solucionarían, incluso ni sucederían, si las indulgencias fueran predicadas según el espíritu y la mente del papa” 

Como ya anunciamos la pasada semana, en su conjunto, por lo tanto, las 95 Tesis eran un escrito profundamente católico e impregnado de una encomiable preocupación por el pueblo de Dios y la imagen que éste pudiera tener de la jerarquía. Además, en buena medida, lo expuesto por Lutero ya había sido señalado por autores anteriores e incluso cabe decir que con mayor virulencia.

Sin embargo, el monje agustino no supo captar que la coyuntura no podía ser humanamente más desfavorable. Por desgracia, ni el papa ni los obispos eran tan desinteresados como él parecía creer y, desde luego, en aquellos momentos necesitaban dinero con una urgencia mayor de la que les impulsaba a cubrir su labor pastoral.

Quizá de no haber sido ésa la situación, de no haber requerido el papa sumas tan cuantiosas para concluir la construcción de la basílica de san Pedro en Roma, de no haber necesitado Alberto de Brandeburgo tanto dinero para pagar la dispensa papal, la respuesta, de haberse dado, hubiera resultado comedida y todo hubiera quedado en un mero intercambio de opiniones teológicas que en nada afectaban al edificio eclesial. Sin embargo, las cosas discurrieron de una manera muy diferente y las 95 Tesis iniciaron el Caso Lutero y, al hacerlo, cambiaron de manera radical – e inesperada - la Historia.

CONTINUARÁ: La Reforma indispensable (21): La reacción a las 95 tesis de Lutero
 

Autores: César Vidal Manzanares

©Protestante Digital 2014

 
 

Tags:  tesis, Lutero


 

 

Comentarios (45)

 
Id Autor/Fecha Comentario
45

Víctor Enrique

12/06/2011 17:31h

Lo que acontecía en de Lutero, el Dr. Manzanares lo cubre escueta y con precisión, y para que algún confundido no mezcle, el rigor intelectual con los desdices de antes y después de la infalible iglesia romanista, léase la La Sagrada “Penitenciaria” y sus relaciones con las Facultades de los Ordinarios y los Sacerdotes, una disertación para el Doctorado en Ley Canónica de William Kulbelbeck (año 1918), descripciones diferentes a las actuales, que traen aunque “doradas”, algunas de las bulas y sanciones de papas y concilios. Pero no hablamos de esto, sino de lo acontecía en la época de Lutero, y la tesis 48 brilla al razona sobre el interés del dinero para levantar la monumental basílica, por lo que el Papa León X ordenó, lo que es conocido entre otras precisiones como “Taxae Cancellariae S. Domini nostri Leonis Papae”, lo cual provocando la indignación de muchos, hizo que Lutero valientemente, escribiera sus 95 Tesis...

44

Juan Antonio

11/06/2011 02:29h

Enrique, anteriormenet al siglo X se imponía como penitencias señales públicasque ella consideraba como arrepentimiento; por ejemplo por el siglo VI, si una persona cometía asesinato se le imponían siete años de penitencia y dos años de pan y agua; por fornicación se imponían 25 semanas de ayuno, etc. Pero evidentemente dada la corrupción de aquella época no era posible hacer valer tales imposiciones, por ello por el siglo VII se empezó a aminorar el castigo con otras actividades como cantar salmos y ayudar económicamente a los pobres. Los romanistas no tardaron en darse cuenta que el dinero que se daba a los pobres debía ser para ellos, por lo que pasaron a elaborar peniteniales en los que se impusieron castigos que llegaban hasta trescientos años, incluso hubo castigos que superaban tal cantidad de años de castigo; y ¿quién podría cumplir esas penitencias de hasta 300 años?, pero la astucia del clero ya tenía fraguada la salida... el dinero o, si no se tenía dinero, las propiedade

43

Víctor Enrique

10/06/2011 02:17h

Como el Sr. Juan Antonio no ha comentado del asunto, y a pesar de respetar las creencias de la gente por sencilleras que sean, creo poder decir que en el contexto actual e inmediatamente anterior, las indulgencias son la conveniente insuficiencia de la remisión romanista de la culpa del pecado, sea por el confesonario o la contrición personal, para que sobrando una tal pena temporal, esta deba pagarse en una especie de infierno chiquito, llamado purgatorio (que ya mismo desaparece como sucedió con el limbo), y del que no sale el crédulo sino con unas cuantas indulgencias y las misas que cuestan dinero (aunque hay descuentos en vida del incauto); ahora, la cosa es más compleja, aunque en mayor proporción simpática, pero no es exactamente lo que consideraba Lutero en las 95 tesis, pues como bien lo traza el Dr. Manzanares, pues el concepto evolucionó, hasta que llegó a ser realmente insoportables para cualquiera que tuviere una gota de sentido común…..

42

Víctor Enrique

08/06/2011 20:23h

Señores de la Redacción, Nos agradaría, que se siguiera en la publicación de los artículos del Dr. César Vidal y de sus respectivos blogs.

41

Juan Antonio

05/06/2011 10:14h

Francisco José Delgado, para tener un debate serio. Gustosamente acepto cualquier invitación a suya dialogar en otro foro o espacio, javsqz@gmail.com, Att.

40

Francisco José Delgado

04/06/2011 18:52h

Me parece que su victimismo es excesivo. No veo que nadie haya perdido las formas. Simplemente se exige algo más de rigor intelectual. Ya que quieren debate, vayamos al fondo de la cuestión: ¿son las 95 tesis una respuesta a lo que la Católica enseñaba sobre las indulgencias, o es más bien una respuesta a lo que algunos hipotéticamente enseñaron sobre las indulgencias, contra la fe Católica? El tenor de las afirmaciones de Lutero parece sugerir lo segundo.

39

REDACCIÓN

04/06/2011 00:29h

Visto lo inútil de nuestra solicitud en cuanto a resultados, creemos que lo mejor es cerrar este debate. Muchas gracias por haber participado.

38

Francisco José Delgado

03/06/2011 22:21h

No quiero desoir el ruego de la Redacción, pero algunos parece que no saben lo que son las indulgencias. Las indulgencias ofrecen la remisión de toda o parte de la pena temporal, que es muy distinta de la culpa, siendo ambas dos cosas consecuencias del pecado. Las indulgencias exigían, como lo exigen hoy, recibir la absolución sacramental que conlleva el arrepentimiento de los pecados y el deseo de no pecar. Si las indulgencias ofrecieran un indulto o no necesitaran el arrepentimiento, no tendrían efecto alguno. Esa es y ha sido siempre la doctrina enseñada por los papas. Ahora, Juan Antonio, puesto que acusas, el peso de la prueba recae sobre ti.

37

Víctor Enrique

03/06/2011 22:21h

Recomendable la sugerencia de la Redacción. Es que sobre las tesis de Lutero, no hay otra cosa sino aceptar la verdad de sus cuestionamientos, consecuencia de la profunda degradación del romanismo y que llevó al nacimiento de la Reforma. Pero nó, la misma cualidad de su existencia exige, desprestigiar a Lutero, y a quienes muestren sus desnudeces, como decía, es práctica común de los papistas, con propios y ajenos, y para muestra vea usted lo que un despistado dice de los nazis, parece algo salido de algún cómic..., solo que de ser así, el Tibunal, testigos y otros de Nuremberg, habrían tenido su rato jocoso, que les aliviane de tan seria labor... No comento más, por no tocar temas ajenos al blog.

36

domingo cáceres

03/06/2011 22:22h

Y una nueva autocrítica. No abusemos del espacio que nos dan para aprovechar y meter otros temas. Y en ese error, todos estamos cayendo. No creo que por el simple hecho de denunciar los abusos cometidos por los predicadores de las indulgencias y que no formaron ni forman parte de la doctrina en ese tema, fueran las detonantes de la reforma. De hecho solo fue la piedra que desencadenó la avalancha desde el punto de vista personal en Lutero. Además fue ocasión propicia para desarrollar toda una revolución que trajo buenos dividendos económicos para las autoridades temporales y ciertamente ocasión propicia para desencadenar favorablemente cuestiones nacionalistas. Se produjo una convinación de circunstancias que favorecieron enormemente a Lutero, sin las cuales, el mismo, solo entraría aformar parte de los muchos herejes que tuvo la historia de la cristiandad como la iconoclastia, el arrianismo, etc. Y en vista a esos factores, lo de las indulgencias llega a ser un motivo hast

35

domingo caceres

03/06/2011 22:22h

Corriegiendo lo del Sr. Juan Antonio. Las indulgencias no estan para perdonar los pecados, sino que liberan al penitente de las penas por ellas recibidas. Sr. Francisco Delgado, lo de las indulgencias de ayer, es casi la misma cosa que la venta de milagros que se realizan en muchas iglesias evangélicas hoy, con la diferencia que en muchos ambientes el mundo protestante, lo que más interesa es hacer campaña anticatólica con ese hecho de hace más de 5 siglos, que analizar esos vengonzosos hechos actuales en sus propias filas, por más que en el fondo sea lo mismo que denuncian: comerciar con la fe. Saludos y bendiciones.

34

REDACCIÓN

03/06/2011 19:16h

Pedimos, porque creemos que es posible, que se centren en el tema de las indulgencias, la gracia, y el papel de las tesis de Lutero. Ya todos nos damos por enterados de los distintos puntos de vista sobre Lutero y los papas de Roma. Creemos que además de ser reiterativos y alejarse de las cuestiones que atañen a esta serie, estamos entrando en un clima que en nada favorece el debate sino la crispación. Es un ruego.

33

domingo cáceres

03/06/2011 19:06h

Lo real es que los jerarcas nazis llevados a juicios durante el Tribunal de Crímenes de Guerra de Nuremberg del año 1946, alegaron en verdad que ellos no habían hecho otra cosa mas que ejecutar lo que Martín Lutero había ordenado cuatro centurias antes, 'la exterminación del pueblo judío'. Hitler, como todo hábil político, utilizó el escrito de Lutero contra los judíos para influir negativamente en el pueblo alemán, en aquel entonces, mayoritariamente luterano, para lo cual hizo reimprimir y repartir el libro de Lutero 'Sobre los judíos y sus mentiras'. Y la responabilidad moral sobre el exterminio ¿sobre quienes recae?

32

Juan Antonio

03/06/2011 19:06h

Francisco José Delgado, si revisa la historia encontrará que los pontífices con las indulgencias plenarias concedieron la remisión de todos los pecados cometidos; por ello las personas podían vivir desenfrenadamente en el pecado porque habiendo obtenido dicha indulgencia plenaria, se les garantizó que al morir irían directamente al cielo. Además las indulgencias plenarias que se concedieron a los muertos fue más allá, porque los infalibles papas garantizaron que la persona podía morir en pecado y cuando sus familiares obtenían dicha indulgencia por ellos, saldrían del purgatorio para ir directamente al cielo... 'sonando el dinero en el alfolí, saliendo las almas del purgatorio'

31

domingo cáceres

03/06/2011 19:08h

Lo de las 95 tesis, fue una reacción hasta si se quiere justificada en relación a los abusos cometidos por el clero involucrado en esa poco feliz ocasión. A partir de ahi la figura de Lutero se convierte bastante contradictoria.'Quien sigue a Lutero, sigue a Cristo' alguna vez he leido.Si la enseñanza de Lutero es cristiana, lo determina una comparación con Cristo o sea, un paralelo con la vida de Jesús de Nazaret. Pero veamos: Epítetos oprobiosos y indiscriminados como cerdo, perro, fanático, asno, tonto “ve a tu pocilga” , ” arrástrate entre tu porquería” formaban parte de su lenguaje. 'Porque no soy capaz de rezar al mismo tiempo que maldigo. Si digo “bendito sea Tu nombre, debo añadir: “malditos, condenados, maldito sea el nombre de los papistas', ademas de antisemitismo, ademas de aprobar la violencia contra sus opnentes etc. etc. Eso no va de la mano con la enseñanza de Cristo.

30

Víctor Enrique

03/06/2011 19:11h

Ahora el antisemitismo ligado al libro del Jesuita Barruel, que por no leerlo un despistado amigo ignora, pasando comentarios de comentarios, solo ratifica el odio romanista al pueblo judío que tuvo su clímax en el holocausto de 6 millones de almas de la raza, forjando la doctrina y el líder Nazi que gobernaría el mundo, ejecutando su delirio sangre que satisfaría su reclamo del poder temporal, y también masacrando abiertamente 1millón de “herejes” yugoeslavos. Pero perdida la Guerra, siendo su culpa pública, asomó milagrosamente un desconocido libro antisemita, dizque de Martín Lutero, que tal? Ahora los papas andan pidiendo perdón a los judíos, uno, que en Bosnia pidió perdón por los crímenes cometidos 'por los hijos de la Iglesia Católica', también subió a los altares al autor intelectual de estos (Aloisyus Stepinac), otro se repitió el drama del perdón y también los eximió de matar a Jesús. Con todo y eso Lutero no mató un solo judío…

29

Francisco José Delgado

03/06/2011 19:11h

Victor Enrique, ya que sueltas cifras sin ton ni son, tratando de hacer parecer a los tuyos un grupo de señoras mayores jugando al bridge (cualquier cosa antes que un protestante reconozca que los suyos hicieron algo mal), podrías explicarnos cómo en sitúas a los protestantes en la Inglaterra del siglo XIII.

28

Domingo Cáceres

03/06/2011 19:12h

Lo mio no es negar la historia, es poner a la luz las mentiras y media verdades que sirven para fabricar mitos, para los cuales, el protestantismo es bien propenso. Ayer nomas resultaba que sacerdotes mataban en Ruanda, despues resulto, según Derechos Africanos, que protestantes estaban tambien involucrados (cosa que no se nombró), resultó ser que Barruel fue creador de los Protocolos, pero la pagina en la página oficial del Museun Memorial Holocaust, en su sección Enciclopedia del Holocauto, ni siquiera se lo nombra y nombra a los servicios secretos rusos como uno de sus creadores. Pero seguro Los señores Juan Antonio y Victor Enrique, sin pecar de soberbios, tienen suficiente calificación para demostrar la falsedad de dichas informaciones y sus vastos conocimientos servirán para rectificar esos datos. Leo libros, pero no tengo todos y en eso, gracias a Dios existe ésta herramienta fabulosa que se llama internet. Pero asi también como existen libros de contenido basura, tambien existe

27

Víctor Enrique

03/06/2011 13:52h

Ahora el antisemitismo ligado al libro del Jesuita Barruel, que por no leerlo un despistado amigo ignora, pasando comentarios de comentarios, solo ratifica el odio romanista al pueblo judío que tuvo su clímax en el holocausto de 6 millones de almas de la raza, forjando la doctrina y el líder Nazi que gobernaría el mundo, ejecutando su delirio sangre que satisfaría su reclamo del poder temporal, y también masacrando abiertamente 1millón de “herejes” yugoeslavos. Pero perdida la Guerra, siendo su culpa pública, asomó milagrosamente un desconocido libro antisemita, dizque de Martín Lutero, que tal? Ahora los papas andan pidiendo perdón a los judíos, uno, que en Bosnia pidió perdón por los crímenes cometidos 'por los hijos de la Iglesia Católica', también subió a los altares al autor intelectual de estos (Aloisyus Stepinac), otro se repitió el drama del perdón y también los eximió de matar a Jesús. Con todo y eso Lutero no mató un solo judío…

26

Víctor Enrique

03/06/2011 13:53h

La edad media rebosa de la sangre de los judíos en manos la inquisición y las turbas romanistas, entre 1257 y 1267, todas las comunidades judías de Londres Canterbury, Northampton, Lincoln y Cambridge, fueron exterminados, entre 30.000 protestantes y judíos. En 1349, en más 350 pueblos de Alemania, todos los judíos fueron básicamente quemados vivos. En España merced a la bula de Sixto V en 1481, el Santo oficio, inició el perverso sistema judicial de exterminio, que comenzando en 1492, inmolando en sus ardientes piras más de 300 mil judíos en unos 50 años. En Polonia en1648, fueron asesinados como 200.000 judíos en Chmielnitzki. A quien corresponde el cargo moral por estos asesinatos?

25

Francisco José Delgado

03/06/2011 08:43h

Juan Antonio, eso que has dicho de un indulto para pecar es MENTIRA. Creo que para vds, los protestantes, también es un pecado, aunque viendo el descaro con el que falsean la historia sin aportar prueba alguna, parece que se les ha olvidado.

24

Víctor Enrique

03/06/2011 08:44h

La edad media rebosa de la sangre de los judíos en manos la inquisición y las turbas romanistas, entre 1257 y 1267, todas las comunidades judías de Londres Canterbury, Northampton, Lincoln y Cambridge, fueron exterminados, entre 30.000 protestantes y judíos. En 1349, en más 350 pueblos de Alemania, todos los judíos fueron básicamente quemados vivos. En España merced a la bula de Sixto V en 1481, el Santo oficio, inició el perverso sistema judicial de exterminio, que comenzando en 1492, inmolando en sus ardientes piras más de 300 mil judíos en unos 50 años. En Polonia en1648, fueron asesinados como 200.000 judíos en Chmielnitzki. A quien corresponde el cargo moral por estos asesinatos?

23

Víctor Enrique

03/06/2011 08:44h

La autoría del libro se la pelean jesuitas y Lutero mismo, aventajando los primeros, probada su prolífica labor en la falsificación los eventos históricos cuando han afectado la imagen del Romanismo. Pero asumiendo que Lutero hizo las precisiones antisemitas, su responsabilidad moral no iría más allá de la respuesta a los argumentos temibles del Talmud contra Cristo y los Goyin, además no mató un judío, pero el Romanismo sí, desde su inicio arrasó al pueblo judío de la diáspora, por causa de los elaborados de la ignorante superstición, que entre otras cosas culpaba a todo judío de asesinar a Cristo, por su rechazo a la idolátrica adoración de imágenes y su resistencia a la “conversión”. Pero la ya dudosa permanencia y primado de Pedro en Roma basada en ridículos supuestos, y la consideración que el lugar natural del Papa en la tierra era Jerusalén, hicieron mover su maquinaria de muerte y destrucción a Tierra Santa para moler judíos en las cruzadas.

22

Víctor Enrique

03/06/2011 08:45h

La cubierta romanista en el caso de Lutero es típica, aunque peor es la falsificación desvergonzada, que a lo largo de la historia del papismo han mostrado propios historiadores, que han pagado el precio del descrédito, y bueno, hay una orden religiosa especializada en estos avatares. Pero el caso es que era necesaria una reforma, como bien lo traza el Dr. César Vidal, las más increíbles maneras de doctrinas perversas, se hacían a la luz para enriquecer las arcas papales, la simonía, la venta de indulgencias, la simonía, los hijos ilegítimos, en fin la degradación papal alrededor de Julio II, León X (Cardenal a los 13 años), Adriano VI, Clemente VIII. Paulo III etc., marcaban el ambiente de Lutero que dio luz a la las 95 tesis, que eran observaciones prácticas profundamente católicas de la podredumbre moral que era la experiencia común en el entorno papal y eclesiástico.

21

Juan Antonio

03/06/2011 01:18h

Ahora bien, don Domingo, hablar de las indulgencias es hablar de dinero, engaño, estafa y perversión pecaminosa cometida y/o permitida por los papas que condujeron al ser humano a la perversión del pecado. Por mencionar algunas, encontramos aquella que al comprarlas indultaron tres pecados elegidos por la gente; con lo cual los 'vicarios' dieron a la gente el derecho para para adulterar, cometer incesto, homicidio, asesinato, parricidio; incluso los 'súmos pontífices' dieron indulgencias para los que tuvieron relaciones sexuales con su progenitora, con su hermana, con cualquier otra parienta e incluso con bestias y con ello condujeron a la perversión del pecado y al infierno a cientos de miles de pobres almas...

20

Juan Antonio

03/06/2011 01:13h

Don Domingo, internet es una herramientá básica en este tiempo; sin embargo no se puede dialogar con propiedad cuando ud. se ha limitado a echar un vistazo, copiar y pegar de lo que encuentra en algún blog. En este espacio no se ha descalificado a nadie, sino colocado generalidades de algunos aspectos históricos; sin embargo, y lo comprendo, su desconocimiento lo hace sentir descalificado e incluso lo lleva a negar la historia.

19

Francisco José Delgado

03/06/2011 01:15h

No se puede separar autor de obra, y conviene, al comentarlo, poner en tela de juicio los posibles prejuicios existentes. Es decir, Lutero era católico y denuncia una interpretación no católica de las indulgencias. Ahora bien, ¿quien predicaba eso? ¿podría Lutero haber usado la falacia del muñeco de paja? Como no soy un estudioso de Lutero, es lo que invito a D. César a aclarar. Gracias.

18

Rosa Jordán de Franco

02/06/2011 21:30h

'Para Lutero -QUE DEJA TRANSPARENTAR UN CONCEPTO MUY RESPETUOSO E INCLUSO IDEALIZADO DE LA INSTITUCIÓN PAPAL- resultaba obvio que el centro de la vida cristiana, que debía girar en torno a la predicación del Evangelio, no podía verse sustituído por la venta de las indulgencias. ESA ERA LA CUESTIÓN FUNDAMENTAL, LA QUE LA MISIÓN DE LA IGLESIA ERA PREDICAR EL EVANGELIO.' (Párrafo tomado íntegramente del presente artículo, del Dr. César Vidal Manzanares, que trata, no de Lutero, sino de las 95 TESIS DE LUTERO.) Saludos.

17

Rosa Jordán de Franco

02/06/2011 21:30h

'En realidad, según Lutero, mediante predicaciones de este tipo se estaba pasando por alto que DIOS PERDONA A LOS CREYENTES EN CRISTO QUE SE ARREPIENTEN y no a los que compran una carta de indulgencia. La clave del perdón divino se halla en que la persona se vuelva a Dios con arrepentimiento y no en que se adquieran indulgencias. Con arrepentimiento y sin indulgencias es posible el perdón, pero sin arrepentimiento y con indulgencias la condenación es segura, (Párrafo tomado íntegramente del presente artículo LAS 95 TESIS DE LUTERO que trata del contenido de sus 95 tesis y la intención de su pensamiento al escribirlas). Para que no nos salgamos del tema pregonando cuánto sabemos de... cualquier cosa. No le sigamos el juego al enemigo. SALUDOS.

16

Francisco José Delgado

02/06/2011 21:32h

Lutero es bastante notorio por las continuas contradicciones en las que incurre a lo largo de su obra, muchas de ellas tratando de complacer a sus amigos, los príncipes alemanes (¡ay la poligamia de los patriarcas!). Convendría constatar que de hecho las predicaciones de las indulgencias se hacían efectivamente, con los abusos que denuncia Lutero.. Por otro lado, lo de que Lutero el 'cristianismo original' es simplemente alucinante. Saludos, D. César

15

domingo cáceres

02/06/2011 21:35h

Sr. Juan Antonio. Me temo que en estos tiempos modernos prescindir de internet para informarse, sería casi absurdo. Pero eso sí, le recomiendo vaya a sitios seguros, páginas de instituciones oficiales y no a sitios basura para documentarse.Busque siempre la verdad y no solo aquello que a usted le gusta leer o escuchar. Descalificar por descalificar nomás no es suficiente para debatir Sr. Juan Antonio y denota pobreza de recursos. Confío en que usted tiene los suficientes valores éticos para entender todo lo que le digo. Además hagamos mea culpa, de nuevo nos desviamos del tema. El personaje central de éste artículo es Lutero y no los protocolos. Se recurrió creo al mismo como una herramienta de distracción mas que nada. Bendiciones.

14

Debora G

02/06/2011 12:28h

Creo que lo que Lutero buscaba era volver a la iglesia primitiva y dejar al descubierto que la iglesia católica como siempre solo buscaba proteger sus intereses y bienes a costa de lo fieles atemorizandoles.

13

Juan Antonio

02/06/2011 09:47h

Vamos don Domingo Cáceres, no dejan de impresionar sus atrevimientos que son el resultado de su desconocimiento, pero permitame recomendarle una vez más que se documente, lea historia y aprenda a ir más alla de una búsqueda por internét.

12

domingo caceres

02/06/2011 09:47h

'Si tuviéramos que encontrar un antecedente remoto habría que buscarlo en el jesuita francés Agustín Barruel, Canonigo de la catedral de París, escribió una Obra titulada Memorias sobre el jacobinismo en la que sostenía que una serie de sociedades secretas como los lluminati y la francmasonería eran quienes dirigían en secreto la revolución.... el abate Barruel no mencionaba expresamente a los judíos en su obra (Origen de los Protocolos de Sión y el Nacionalsocialismo de Adolf Hitler). Segun la Enciclopedia del Holocausto, los antecedentes remotos de claro antisemitismo datan desde 1864 y aunque el origen de los Protocolos se sigue debatiendo, fue probablemente fabricado bajo la dirección de Pytor Rachovsky, jefe de la división extranjera de la policía secreta (Okhrana) de Rusia en Paris (1897). Creo que el tema es mucho mas amplio Sr. Juan Antonio ¿no le parece?

11

domingo caceres

02/06/2011 00:14h

Pero creo que el antisemitismo no es el tema principal que trata Vidal. Trata de los abusos ocurridos en la predicación de las indulgencias y la posición tomada por Lutero. Tratemos de centrarnos en ese tema.

10

domingo cáceres

02/06/2011 00:14h

Sr. Juan Antonio, es increible lo mal informado que está usted, prefiero decirlo así. Sobre los protocolos: 'Aunque el origen exacto de los Protocolos no se conoce, su intento fue presentar a los judíos como conspiradores contra el estado.Después de la revolución rusa en 1917, emigrantes anticomunistas trajeron los Protocolos a Occidente (Holocaust Memorial Museun: Enciclopedia del Holocausto). Favor. Sr. Antonio, asegurese de la fiabilidad de sus fuentes. Seguro estoy que de su interés por no difundir informaciones falsas.

9

Juan Antonio

02/06/2011 00:14h

PD.: los escritos de Barruel se empezaron a publicar en el siglo XVIII.

8

domingo cáceres

02/06/2011 00:15h

Es cierto que el antisemitiamo era muy fuerte dentro del cristianismo de aquellas épocas. Lutero es fruto de ese ambiente, de eso tampoco me caben dudas, pero además de eso hay que admitir que el mismo Lutero representa a la corriente mas extrema y reprochable de antisemitismo. Asi también, Lutero tiene una responsabilidad moral sobre sus actos, su antisemitismo, su expresiones de odio violento hacia los campesinos rebeldes, hacia obispos, el Papa y hacia sus propios compañeros reformadores son poco justificables y moralmente reprochables. No creo que sea una de las figuras mas lucidas del cristianismo. Las evidencias en su contra son contundentes y lo descalifican como tal.

7

Juan Antonio

01/06/2011 21:03h

Además si nos suscribimos a la historia más reciente, vemos que la cuestion mundial antisemita contemporanea pasa por la fabricación de documentos tales como 'Los Protocolos de los Sabios de Sión' que malvadamente se han atribuido a los judíos, pero al revisar el origen histórico de dichos protocolos nos encontramos con los escritos del siglo XIX del abate católico Augustin Barruel, caracterizados por el ancestral antisemitismo católico, quien con sus escritos planteó la influencia judía en la revolución francesa y demás movimientos y actividades detrás de la lucha por el dominio mundial.

6

Víctor Enrique

01/06/2011 21:04h

Estimada Mary luz, más allá de la veracidad de los escritos de Lutero y del esclarecedos artículo que al respecto escribe el Dr. César Vidal, esta precisamente la condición antisemita de la ICR, en todos los tiempos, solo es cuestión de revisar la historia, pero además, nada ni nadie podrá borrar la directa ingerencia del Romanismo Católico en la masacre judía en europa, es que siempre fue antisemita. Pero acierta el dr. Manzanares, en tocar el asunto antisemita de Lutero para desviar la implicación romanista en asunto judío, pero además de lo que sé. en la implementación, dirección incluso la finaciación de las dos guerras mundiales últimas...

5

Víctor Enrique

01/06/2011 18:39h

Estimada Mary luz, más allá de la veracidad de los escritos de Lutero y del esclarecedos artículo que al respecto escribe el Dr. César Vidal, esta precisamente la condición antisemita de la ICR, en todos los tiempos, solo es cuestión de revisar la historia, pero además, nada ni nadie podrá borrar la directa ingerencia del Romanismo Católico en la masacre judía en europa, es que siempre fue antisemita. Pero acierta el dr. Manzanares, en tocar el asunto antisemita de Lutero para desviar la implicación romanista en asunto judío, pero además de lo que sé. en la implementación, dirección incluso la finaciación de las dos guerras mundiales últimas...

4

Juan Antonio

31/05/2011 09:00h

Mary Luz, lee este artículo que también fue publicado a nombre de Cesar Vidal: http://www.protestantedigital.com/ES/Blogs/articulo/2357/Lutero-y-el-antisemitismo

3

Mary Luz

30/05/2011 10:38h

He recibido en mi face este comentario: Hombre! Martín Lutero! Gran antisemita Edificante libro el que publicó en 1543 : 'Respecto a los Judíos y sus Mentiras', donde literalmente manifestaba: 'Primero, sus sinagogas deben ser quemadas ... Segundo, sus casas igualmente deben ser ...deshechas y destruidas ... Tercero, se les debe quitar sus libros de oración y Talmudes ... Cuarto, a los rabinos se les debe prohibir que enseñen, bajo amenaza de muerte ... Quinto, estrictamente se les debe quitar sus pasaportes y privilegios para viajar ... Sexto, no se les debe permitir cobrar intereses ... Séptimo, los judíos y las judías jóvenes deben ser provistos de: trillo, hacha, azada, pala, rueca y torno de hilar, para que trabajen con el sudor de su frente ... Debemos expulsar de nuestro sistema a estos perezosos ... Por lo tanto, ¡fuera con ellos!' c'est magnifique!!! Enhorabuena por tan virtuosos referentes! Me gustaría recibir su comentario con respecto al de esta persona, para saber,

2

Galo Nómez

29/05/2011 01:18h

Cuando uno lee estas tesis, se da cuenta que Lutero sólo quería volver al cristianismo original, el de verdad. Y a su vez -y como consecuencia de esta intención- queda claro que, pese al carácter moderado de varios de estos planteamientos, quien los defendiera estaba destinado a desprenderse del catolicismo, pues atacaba la esencia misma no sólo de la estructura de la organización, sino la doctrina que la justificaba. Eso, pese a que Lutero siempre sostuvo, incluso hasta la ancianidad, que había una sola iglesia y que su intención no era dividirla sino corregirla.

1

Alfonso Chíncaro (Perú)

28/05/2011 08:55h

Hno. César Vidal: Hace mucho no leía sus artículos (no sé porqué se me hicieron largos), pero siempre que lo he hecho, los disfruté por revelar hechos de la historia que difícilmente puedo llegar a conocer. Usted ha sido una bendición. Le deseo que siga siendo de utilidad y edificación al pueblo de Dios. No dudo que lo sea. Además, quisiera consultarle si tiene fundamento aquella afirmación de que Lutero no clavó las 95 tesis en la puerta de la catedral. Mi fuente es una página web alemana que habla en buenos términos de Lutero. Señalan que Lutero entendía lo delicado del asunto y difundió las tesis personalmente, no públicamente. La primera referencia a clavar las tesis vino de una persona que estuvo en la ciudad 10 meses después de ocurridas las cosas. Gracias.

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