Se quiere separar infidelidad y traición
L@s español@s, cada vez más infieles
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07 DE MAYO DE 2011, MADRID
Según Anna R. Alós, autora de El discreto encanto de la infidelidad (Esencia), el 52% de los hombres frente al 48% de las féminas han tenido alguna aventura al margen de la pareja o el matrimonio. “Nosotras llegamos a la infidelidad por las neuronas y ellos por las partes bajas”, añade.
Por su parte, Alicia Gallotti, escritora experta en temas de sexualidad y portavoz del portal VictoriaMilan.es, la primera página de citas online especialmente creada para gente casada o con pareja, cree que "la sociedad española es cada vez más abierta de mente, lo que ha favorecido la equiparación entre sexos".
Para la autora, la clave para interpretar el fenómeno está en la “pasión”, que se va desgastando poco a poco al entrar en la rutina diaria. “Con la infidelidad buscamos lo que nos falta, a veces simplemente nos basta con que nos escuchen”, señala.
¿INFIDELIDAD O TRAICIÓN?
Se quiere diferenciar entre infidelidad y traición. La infidelidad puede convertirse en traición, pero no siempre según Alós aclara: “Infidelidad es una cosa y la traición otra”. La diferencia, según la escritora, está en la cercanía. “Cuando te la pegan con la vecina, tu hermana, tu prima o tu amiga eso es traición”, afirma.” El deseo mental y la fantasía, en cambio, no tienen nada que ver con los cuernos”, apunta Gallotti.
En cuanto a si la infidelidad debe ser confesada a la pareja, ambas contestan rotundamente que no. Es más, aconsejan no hacerlo. “Sería maravilloso poder contarlo, pero aún no estamos preparados como sociedad”, remata Alicia. “El perdón no existe. En todo caso se aprende a convivir con ello”, concluye Alós. Por lo visto, para estas dos mujeres tampoco existe ningún remordimiento.






Comentarios (4)
Alfredo Gomez
20/05/2011 23:36h
Me da que el tema es mas viejo que carracuca, lo de ser un adultero consumado, esto ha existido y existirá. Lo sorprendente de la modernidad, es que no tiene un fundamento estable... Que tiene que ver con todo esto la globalización, la equiparación de generos en algo tan decadente dentro del matrimonio como el adulterio. Parece esto una competición por ser el primero, en la destrucción de la institución matrimonial creada por Dios. Y al paso que vamos con las instituciones , no me estraña que existan matrimonios que funcionen como autenticos centros de corrupción y viceversa. Para muestra tenemos unas cuantas en este mes de mayo que , desde el Gobernador de California, pasando por el presidente del FMI,se han quitado la mascara y hemos podido ver sus verdaderos rostros, vaya que si: a sus mujeres les eran infieles...que sera de nosotros...! . Vamos mejor no mirar...a España con este asunto, en el que hemos pasado de tener una moral nacional-catolica, que perseguia con penas el adul
Galo Nómez
08/05/2011 16:03h
Esto de la infidelidad y el adulterio es un asco. Pero por las posturas tradicionales. Sino porque se trata de una forma de 'dejar fluir' la 'naturaleza humana'; de ser modernos y progresistas y evitar ser tachados de mojigatos peligrosos (o peor, de musulmanes extremistas): pero a la vez, manteniendo en buen pie esa vaca sagrada denominada matrimonio. Permanece así esa 'institución fundamental para el desarrollo de la sociedad' al mismo tiempo que se perdonan ciertos deslices pues hemos superado el oscurantismo de la inquisición. Por eso, es que también ha tomado auge el intercambio de parejas entre los norteamericanos devotos que no se dejan de congregar. Total, lo incorrecto, peligroso y/o retrógrado es el sexo pre-marital, la poligamia o la prolongación de la soltería. Por esa hipocresía subyacente en los connubios, entre otras cosas, es que a mis casi cuarenta años no me he casado ni tengo hijos. Y jamás lo haré.
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08/05/2011 01:19h
Es desolador leer estas estadísticas. Lejos de resolver ninguna necesidad personal, la infidelidad solo ha generado mas dolor y confusión en las parejas. ?En que quiere convertirnos la sociedad secular?. Si peligroso es dejar a nuestro Señor por un dios extraño, lo es mas el no ensenar a los niños lo suficientemente claro que esta en juego si sonreímos a ciertas practicas del mundo moderno y en contraste, que es lo que ha querido nuestro Padre Celestial desde el principio de los tiempos de sus hijos. Si el mundo no ve en la Iglesia una posición fuerte, definitiva y esperanzadora en contra de ciertos libertinajes antibiblicos como la fornicación y el adulterio, pobremente podremos irradiar algo de luz sobre los que verdaderamente han sido tocados por el Espíritu de Dios.
Antonio
07/05/2011 19:37h
Este tema no es propio solo de España, en un mundo globalizado en el que vivimos estas tendencias tambien son adoptadas en diferentes partes del mundo. Lo triste es, que esta filosofía de vida va en aumento y esta influyendo a muchos dentro de la iglesia de Cristo. Que Dios nos libre. Bendiciones
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