EKD
Evangélicos alemanes ven más invierno que primavera árabe para los cristianos
Nikolaus Schneider
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14 DE FEBRERO DE 2012, ALEMANIA
Fuentes: Efe
© Protestante Digital 2012







Comentarios (9)
StillOnTheRoad
08/03/2012 13:02h
Lo que pasa en el Magreb y Oriente Próximo está claro que es por un hartazo de las masas sociales por la falta de toda clase de libertades básicas (EnHoraBuenaHoyALasMujeresdeTodoElMundo) El artículo me recuerda a lo que sufrimos en España con los flagrantes agravios comparativos entre Lugares de Culto Evangélicos y católicos! Ahora bien; si Dios ha permitido que pronto tengámos aqui casi 1,5millones de musulmanes ES PARA EVANGELIZARLES y NO para otra cosa! A ver si La Iglesia Española se despierta de una vez y se acerca a ese vecino de diferente religión pero que busca a Dios igual que cualquier persona sin Cristo! Adelante y ánimos ato2 los q quereis el avance del Evangelio en este amado País!
MARC
22/02/2012 11:03h
Che, Sánchez, del comentario 2, pregunto : el resto de los que no opinamos como te gusta ¿somos insensatos? pregunto porque me parece que esa es tu forma de catalogarnos..., igual te mando saludos desde la Patagonia.
MARC
22/02/2012 11:04h
Un musulmán podrá ser muy buena persona, gran vecino, buen muchacho, el problema no es él sino su religión, si la cumple al pie de la letra TARDE O TEMPRANO SERÁ UN RADICAL, esa es la verdad y llegado el caso, te matará porque matar a un 'infiel' es algo que lo manda Allah de modo que, no tienen nada que ver su forma de ser, sino el lavado de cerebro que le hacen los imanes en las madrasas y otras reuniones que acostumbran. Teniendo en cuenta esta salvedad, por más bueno que sea un musulmán, yo me cuido al tratarlos...
eladio
19/02/2012 19:47h
AL nº 5 decirle que son minoría en esos países las clases intelectuales y de estudiantes ocdientalizados que salieron a la calle a pedir democracia, la mayor parte de la población no es urbana sino campesina, atrasasa y esa es la que vota integrismo, por eso han ganado en Egipto, marruecos, etc..
Pablo, de Buenos Aires, Argentina
17/02/2012 02:53h
Adjudicarle a 'gobiernos de potencias de raigambre cristiana evangélica...' es encasillar fácilmente el origen de los reclamos. Pero también es negar lo que ya venía sucediendo en la población tunecina, egipcia y libia: gente reclamando por libertades civiles, estudiantes disconformes con la ley del dictador de turno, mujeres dispuestas a abandonar sus obligaciones islámicas y enfrentar al ejército del dictador de su país. ¡No seamos necios para creer lo que nos cuentan los principales medios de comunicación! Y así también ocurre en otros países: Marruecos, Yemen, Bahrein, etc., aunque los medios de comunicación lo oculten. El pueblo reclama libertades, esperemos que nuevas puertas de libertad se sigan abriendo. AMEN.
Cristiano Bautista
16/02/2012 15:18h
Comparto la opinión del comentario numero uno. Pero obviamente,independientemente de instigadores externos...,los propios musulmanes,o mejor dicho,los islamistas (ya que no todos los musulmanes son radicales) son culpables de dicha intolerancia y persecución hacia los cristianos,porque su religión asi les dicta que actuen. No me cabe duda de que en el islam hay gente de paz,respetuosa y tolerante.Pero no lo son gracias al islam,sino,a pesar del islam.Si me lo permiten,quisiera invitarles a leer el estudio sobre el islam,realizado por el apologista evangélico Pablo Santomauro,que podran encontrar en internet. Sigamos orando por nuestros hermanos perseguidos.
diego
15/02/2012 22:43h
libertad religios,derechos de la mujer,derechos de los niños y muchas cosas mas flatan en medio oriente
Carlos Sánchez
15/02/2012 10:47h
Je, je, je, por fin alguien se ha dado cuenta y dice algo sensato.
Galo Nómez
15/02/2012 10:47h
Pero reflexionemos. ¿Quienes alentaron estas insurrecciones, aún sabiendo que tras ellas, los grandes ganadores iban a ser los grupos islámicos integristas? Pues ni más ni menos que gobiernos de potencias de raigambre cristiana evangélica, como el Reino Unido y Estados Unidos, quienes vieron en las revueltas una oportunidad para satisfacer sus intereses económicos en la región, así como las de los dueños de grandes consorcios, que son sus amigos personales y que al igual que ellos se han formado en iglesias y sociedades cristianas evangélicas.
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