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Domingo 27 DE JULIO

SUPLEMENTO DOMINICAL DE PROTESTANTE DIGITAL

  • d-Lirios

     

     

     

    Luis Marián

    El velo en la cabeza de la mujer

    Mujer y Biblia (VI)

     
    El velo en la cabeza de la mujer

     “El futuro nos tortura y el pasado nos encadena. He ahí por qué se nos escapa el presente”  Gustave Flaubert.

    17 DE ABRIL DE 2011

     
    Continuamos con el análisis de algunas de las alusiones paulinas acerca de la mujer, la condición de ésta en Cristo y su lugar en la Iglesia.

    El asunto del velo como prenda merece ser analizado.

     Todo varón que ora o profetiza con la cabeza cubierta, afrenta su cabeza. Pero toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, afrenta su cabeza; porque lo mismo es que si se hubiese rapado […] Juzgad vosotros mismos: ¿Es propio que la mujer ore a Dios sin cubrirse la cabeza? La naturaleza misma ¿no os enseña que al varón le es deshonroso dejarse crecer el cabello?”  ( 1 Corintios 11:5-5 y 13-14 ).

    LA MUJER, ORAR CON LA CABEZA CUBIERTA
    Respecto a la expresión: “La naturaleza misma ¿no os enseña…?”  el término griego usado aquí para “ naturaleza”  es  physis , el mismo vocablo que designa  costumbres, hábitos sociales, tradición  o  decoro.  La evidencia de que en este caso la acepción más correcta es “ costumbre”  nos la ofrece el propio contexto, pues sólo por una cuestión cultural –y no gracias a una supuesta revelación física de la naturaleza– podemos concluir que dejarse el cabello largo es moralmente deshonroso o que la mujer debe ponerse un velo para orar. De hecho, la palabra  physis  (naturaleza) es la misma que usa Pablo para referirse a la práctica de la circuncisión (Romanos 2, 27), y es evidente que no podemos interpretar que “ por enseñanza de la naturaleza”  los judíos deben circuncidarse. Ni el cuerpo, ni las montañas, ni nada en la naturaleza nos muestra esto. Es más, si esto fuera así, entonces la circuncisión debería aplicarse no sólo a los judíos sino a todos los hombres de cualquier tiempo y lugar, planteamiento al que precisamente se opone Pablo. Si entendemos que la naturaleza como tal es la que nos dice que es deshonroso que el varón se deje el pelo largo, cabe preguntarse ¿Cuánto de largo? Difícil respuesta, y más aún cuando parece claro –como veremos- que no es por un asunto de tipo físico-teológico por lo que Pablo parece estar preocupado.En todo caso, e incluso entendiendo  physis  como una alusión física a la tendencia natural de la mujer para tener el cabello más largo, la deshonra aludida siempre habría que entenderla como una apelación cultural y no desde una supuesta revelación moral de origen capilar. Parece claro.

    “LA MUJER, GLORIA DEL VARÓN” DE LA QUE MUCHOS SE OLVIDARON
    Como vimos en artículos anteriores, una esposa era en la cultura greco-romana una posesión del marido. Que una mujer no se cubriera la cabeza en un acto religioso era una ofensa para el marido según los cánones sociales establecidos. Esto era algo que redundaba en crítica hacia ella y su esposo, quien finalmente era su representante legal. Cubrirse la cabeza llevaba implícito la defensa de unos valores morales firmes, femineidad y sujeción al esposo. Por eso se dice en un juego de palabras que “ toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta afrenta su cabeza ”, es decir, a su esposo. Parece ser además que la ley romana para Corinto establecía que la mujer que traicionaba a su marido con adulterio debía ser rapada como las prostitutas o las esclavas castigadas. Esta rebelión de las mujeres cristianas que se sentían liberadas y que no se cubrían la cabeza era -como decimos- una ofensa para su entorno, razón que lleva a Pablo a tirar de ironía y provocación al decirles a éstas que si no quieren cubrirse la cabeza que se la rasuren, a sabiendas de que las mujeres rapadas eran las rameras. Además de esta falta de respeto hacia el marido, la exhibición del cabello femenino durante un acto religioso era también visto por algunos como una muestra de frivolidad y hasta de sensualidad, tal y como ocurre hoy en el Islam.

    Que Pablo considere a la mujer “ gloria del varón ” es un reto para que la mujer respete a su marido y para que el varón no la desprecie ni le sea indiferente. El hombre debe esforzarse para tener en gran estima a “ su gloria ” y no acusarla como hizo Adán. La propia belleza de la expresión “ gloria del varón”  referida a la mujer choca de bruces con la lamentable aversión hacia la mujer que posteriormente mantendrían destacados Padre de la iglesia que no fueron permeables al mensaje de Cristo y que prefirieron seguir anclados en el estoicismo griego y el machismo más recalcitrante. Desgraciadamente, tal y como Mar Marcos recoge en su estudio sobre la mujer en la iglesia primitiva: “ el cristianismo heredó la visión negativa del género femenino que compartían judíos, griegos y romanos y le dio una sanción teológica: La naturaleza y la ley -sentencia Ireneo de Lyon a finales del siglo II- sitúan a la mujer en un lugar subordinado con respecto al hombre. Los testimonios que hablan de la mujer tentadora, destructora de las mejores cualidades del hombre, son tan numerosos que merecería escribirse una tesis doctoral sólo sobre este tema [1] ”.

    Basta unos ejemplos al respecto de tan lamentable evolución como el testimonio del influyente teólogo Tertuliano de Cartago (s. II y III), quien decía:“ Tú [mujer] eres la puerta del diablo, tú quien destapó el árbol prohibido, tú la primera transgresora de la Ley divina; tú fuiste quien persuadió a aquél a quien el diablo no tuvo suficiente coraje para acercarse, tú estropeaste la imagen de Dios: el hombre Adán; por tu castigo, la muerte, incluso el Hijo de Dios hubo de morir [...] ¿No sabes que cada una de vosotras es una Eva? La sentencia del Señor sobre tu sexo está vigente hoy; la culpa, necesariamente, sobrevive hoy también [2] ”. Por otro lado, el renombrado Juan Crisóstomo (S. IV y V), lejos de considerar a la esposa como “gloria del varón” o “ vaso frágil, coherederas de la gracia de la vida ” (1ª Pedro 3, 7) concluye sin rubor alguno que: “ En resumen, las mujeres toman todas sus corruptas costumbres femeninas y las imprimen en las almas de los hombres [3] ”. 

    ¿QUÉ DECÍA LA BIBLIA ANTES DE PABLO SOBRE EL CUBRIRSE LA CABEZA?
    La costumbre del velo como prenda cubridora de la cabeza femenina no sólo se desarrolló en el Imperio romano pues también griegas, egipcias o babilónicas lo usaron. Llegado este punto, debemos notar queen el Antiguo Testamento no se alude a esta práctica como un mandato de La Ley impuesto por Yavé. Es más,en una de las escasas apariciones bíblicas de la cuestión del velo comprobamos cómo en otro tiempo era un distintivo, no de virtud, sino del ejercicio de la prostitución:

     Entonces se quitó ella los vestidos de su viudez, y se cubrió con un velo, y se arrebozó […], y la vio Judá, y la tuvo por ramera, porque ella había cubierto su rostro ” (Génesis 38, 14-15)¡Cómo cambian las costumbres sociales del decoro y el significado de éstas! ¡El velo en tiempos del Antiguo Testamento llegó a ser un distintivo de las prostitutas! Un vuelco de 180 grados a la percepción bíblica en cuanto a la relación entre honra y velo.

    Posteriormente, ya en el ámbito grecorromano, el velo y el cabello largo pasarían a convertirse en distintivos de formalidad y de un  saber estar  femenino. También tuvieron que ver en esto los castigos sociales del Imperio romano, pues a algunas prostitutas y adúlteras se las identificaría como tales cortándoles el pelo como exhibición pública de su vergüenza.

    Como ilustración para el siglo XXI podríamos afirmar que ir en contra de estas actitudes de formalidad del primer siglo equivaldría hoy a que (exagerando un poco) durante el tórrido verano español a una mujer cristiana se le ocurriese entrar al local de una iglesia mediterránea  vestida  solamentecon el bikini  o en top less . Es más que probable que su actitud estuviese considerada como poco apropiada por muchos de los allí presentes a pesar de que la Biblia no afirma en ningún sitio que llevar  bikini  sea pecado. Salvando las distancias, algo similar es lo que trata de solventar Pablo con el asunto del velo y la percepción social de su entorno más conservador –que no bíblico– de la Roma del siglo I respecto a una prenda que ni siquiera se comentó en La Ley de Moisés.

    Es comprensible que el mensaje liberador del Evangelio llevase a algunas de las primeras cristianas a promover una especie de  contrarreacción  que -como casi todas las contrarreacciones- pudo ser descompensada y avasallante contra los símbolos de abuso y discriminación hacia ellas. Más que comprensible es hasta esperable. Esto es algo que ha ocurrido siempre y quizás esta libertad y autoestima reforzada en Cristo provocase esta rebeldía canalizada en la ruptura de muchos de los formalismos clásicos que distinguían a las mujeres como  sumisas   y formales  según los cánones culturales de entonces. Es fácil comprender que esta actitud no fuese bien entendida por cada uno de quienes se iban incorporando a la Iglesia de Cristo. Por esta razón Pablo opta por llamar a la concordia entre creyentes de diferentes trasfondos advirtiéndoles de “ que esta libertad vuestra no venga a ser tropiezo para los débiles ” (1 Corintios 8, 9), motivo por el que apela a la conveniencia dentro de un decoro conservador en pos de evitar escándalos y superficiales enfrentamientos entre cristianos que como cualquiera de nosotros seguían siendo parte de una cultura y su forma de ver el decoro o la honra pública y familiar.

    La profesora de derecho romano de la Universidad de Murcia, Mª Dolores Parra, en un trabajo totalmente ajeno a temas bíblicos nos recuerda que la mujer en aquel tiempo “ tiene un papel secundario, dogma de la antigua moral romana, su puesto estaba en la casa, no pudiendo participar en la vida pública, hallándose excluida de los Comicios, Senado y Magistratura. Era ante el Derecho inferior al varón. Las concepciones sociales y las normas jurídicas, consideraron a la mujer destinada al matrimonio y al hogar. La base de este dogma de la moral romana reside en la existencia de un decoro convencional. 
     La base de este dogma de la moral romana reside en la existencia de un decoro convencional [4] . ”

    Fijémonos además que en 1ª de Corintios 11 se afirma que la mujer “ trae vergüenza sobre sí”  si no se cubre la cabeza y que por otro lado (vs. 7) “ el varón no debe cubrirse la cabeza ” ¿Pensamos entonces que un varón ofende a Dios si se coloca una gorra o se pone un sombrero? ¿Corresponde esta consideración de vergüenza o conflicto a un criterio permanente y universal? Es evidente que no es así y que los asuntos de decoro normalmente tienen más que ver –como este caso- con particularidades históricas y geográficas.

    “POR CAUSA DE LOS ÁNGELES” (vs. 10)
    Algunos dirán que Pablo parece ir más allá de un asunto meramente cultural al apelar al mundo espiritual cuando afirma que  la mujer debe tener señal de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles ”(vs. 10).La palabra usada aquí para “ ángeles”   (aggelos)significa simplemente “ mensajeros” , un término usado en el Nuevo Testamento con toda normalidad para referirse a humanos que llevan un mensaje (Mateo 11, 10-11. Lucas 9, 52…). En este caso, lo más natural es que “ aggelos ” haga referencia a creyentes enviados que se escandalizaban al contemplar la ruptura de los protocolos sociales del decoro en la iglesia. Parece ser que esta reacción afectaría en especial a los mensajeros que llegaban a Corinto quizás llevando cartas o mensajes de Pablo.Este hecho ofrece coherencia a la tesis interpretativa que estamos exponiendo, pues es normal que un mensajero no conozca personalmente a los hermanos y hermanos a quienes visita. Por esto no es extraño que se sorprendiesen negativamente ante actitudes sociales transgresoras de desconocidos, y más aún si eran hermanas en la fe ¿Y acaso esto es diferente hoy? Además, interpretar que la palabra  mensajeros  se refiere aquí a  ángeles  espirituales y a su reacción ante las prendas de la cabeza no tendría demasiado sentido.

    “TAMBIÉN EL HOMBRE TAMBIÉN PROCEDE DE LA MUJER” (vs. 6-11)
    Como comentario final acerca de 1ª Corintios 11, 5-14 parece que Pablo pretende zanjar el tema de “ la procedencia ” descartando un uso interesado del orden de creación de Adán y Eva como argumento discriminatorio pues tras recordar que la mujer procede del hombre afirma que “ tambiénel varón nace de la mujer, y finalmente, ambos de Dios ” (vs. 12). La procedencia del hombre y la mujer es mutua entre ellos y común respecto a Dios. No obstante, este asunto de “la procedencia” y el orden de la creación del Edén lo veremos con más detalle cuando en próximas entregas comentemos 1ª Timoteo 2, 9-15.

    Fuera de este asunto de género estos textos nos hablan de aspectos fundamentales para el cristiano como, por ejemplo, la consideración por los más débiles e impresionables, la renuncia en pos de la consideración hacia los otros, la humildad o el amor del esposo a la esposa como a uno mismo y otras lecciones que nada tienen que ver con la misoginia sino con la dignidad de una mujer que también es imagen y semejanza del Dios creador.

     En la próxima entrega abordaremos someramente el controvertido mandato de Pablo a la iglesia de Corintio para que las casadas callen durante las reuniones. 
     
     
     
       [1]  Mar Marcos Sánchez. El lugar de las mujeres en el cristianismo: uso y abuso de la historia antigua en un debate contemporáneo. Ediciones Universidad de Salamanca. 2006, p. 36.
     [2]  De cultu feminarum I, 1-2.
     
       [3]  Crisóstomo, J.:  Contra los que habitan con vírgenes  11.
     [4]  Mª Dolores Parra Martín. Mujer y concubinato en la sociedad romana. ANALES DE DERECHO. Universidad de Murcia. Número 23. 2005. Págs.239-248
     

    Autores: Luis Marián


    ©Protestante Digital 2014

     
     



     

     

     

     

    Comentarios (13)

     
    Id Autor/Fecha Comentario
    13

    Samuel C

    22/07/2014 22:27h

    Dos apuntes: La argumentación de que el significado del AT evolucionó para pasar de indicar a una ramera a indicar a una mujer con modales está equivocada. Sara, Raquel, en el Cantar de los Cantares.... se ponían velo y no eran prostitutas. La honestidad, modestia y verguenza en el vestir es una enseñanza del Señor en 1 Tim 2:9 por lo que lo del biki también es una equivocada argumentación.

    12

    manuel guevara lopez.19-02-14

    20/02/2014 11:10h

    leyendo todos los comenterios, puedo notar que hay bastante interes en el tema,motivo por el cual vierto mi humilde opinion sobre este tema: parto del primer versiculo del capitulo uno del libro a los corintios donde menciona con tdos los que en cualquier lugarinvocan el nombre de nuestro senor jesucristo a qui Pablo esta relacionando lo comun que existe entre todos los hermanos nacidos de nuevo en todas las iglesias.por otro lado Corintios es una carta no doctrinal sino una de reprension por las practicas carnales que halli se daba entonces ls llamada de atencion es para ella y no para las demas iglesias de ese tiempo.se gastaran tinta y papel queriendo defender lo indefendible . pablo cuando dijo que ellos y las iglesias no tienen esa costumbre se referia a a no ser contencioso o a entrar en controversias.se use o no no quita la santidad de sus hijas compradas con la sangre preciosa de nuestro salvador Jesucristo.

    11

    calixto juarez fernandez

    15/01/2014 09:25h

    parece mentira que se pueda decir que lo que el apostol pablo escribio por inspiracion y como dice en la misma epistola por dos veces en 'todas las iglesias'se deba a rectificar o exponer para corregir algo del momento y para aquel lugar,pablo hablaria mucho mas de lo que quedó escrito pero lo que dejó es obra del Espiritu Santo por tantop revelacion de Dios.

    10

    Lalo

    27/06/2013 01:23h

    Me ha parecido muy interesante el articulo y me he puesto a investigar también por mi cuenta. Y quisiera por favor que me ayudara con saber de donde saco la información de la palabra physis, pues hasta ahora todo lo que he encontrado de esa palabra me ha dado el significado 'contrario' a lo que usted dice, como; costumbres, hábitos sociales, tradición o decoro. A diferencia de estos significados a mi me han salido cosas como; El concepto de Physis corresponde, en términos generales, a lo natural, a un orden que tiene sus propias leyes independientes de los deseos del ser humano y que constituye una estructuración de la realidad armoniosa, equilibrada y estable. También cosas como que es algo constante a pesar de los cambios. Me gustaría que por favor me respondiera, mi correo es lalo.lopez55@yahoo.com.mx. Gracias.

    9

    Ricardo Estévez Carmona

    26/04/2011 23:53h

    3 – La lógica: No sabemos que desde 1950 a la fecha algún erudito descubriera que Pablo borrara con el codo lo que escribió con la mano. Tampoco que los ángeles emigraran en masa del planeta. Allá por los años 50 algunos pastores aprobaron el nuevo look de Rita Hayworth en sus bonitas esposas, substituyendo con el peinado al sombrero. Eso fue todo. Veamos: ¿por qué en nuestras iglesias ningún hermano se atrevería a levantarse a orar, leer la Biblia o predicar, de sombrero puesto? ¿Por qué se priva hoy a las hermanas de acatar una disposición que los varones mantienen desde hace casi dos milenios?

    8

    Ricardo Estévez Carmona

    26/04/2011 20:35h

    2 – La Historia: Es nueva la moda del cambio por las cristianas del uso de sus sombreros por el peinado: se impuso luego de la segunda guerra por imitación a las actrices de Hollywood. Por 19 siglos las hermanas se cubrieron en las reuniones. Basta comprobarlo por viejas películas, fotografías y retratos. Esto fue común entre católicos, ortodoxos y protestantes. En la época de Pablo la costumbre era que mujeres y hombres judíos entraran con la cabeza cubierta a la sinagoga; los gentiles de ambos sexos asistían descubiertos en los templos paganos. El uso en las iglesias no fue costumbrista.

    7

    Ricardo Estévez Carmona

    26/04/2011 00:33h

    Satisfaciendo a Elena Polo en Comentario 2 explicaré en 3 aportes: 1 – Las Escrituras: La porción de 1Co 11:2-16 se comenta por la mitad: el velo de la mujer. Hay allí dos aspectos dobles: a) la descorbertura natural del varón (cabello corto) y la artificial (sin sombrero o similar); b) la cobertura natural de la mujer (cabello largo) y la artificial (velo, mantilla, sombrero). Las razones de Pablo son teológicas y no costumbristas. ¿Quién viajó en el auto fantástico hasta los burdeles de aquel Corinto para relacionar el uso del velo y los cabellos largos con las prostitutas? Esto es inaudito.

    6

    Rosa Jordán de Franco

    23/04/2011 07:51h

    Creo que lo que Pablo dice es: que la mujer decente o que tiene esposo, si no tiene el pelo largo, que se cubra cuando está en la iglesia y ora o profetiza; porque en ese tiempo las prostitutas tenían que andar con el cabello recortado o rapado, y usaban velo sobre sus cabezas por tradición o por verguenza, y las viudas se cubrían con un manto en señal de duelo, Pero si no eran prostitutas ni viudas pero tenían el cabello corto, pues Pablo les pide que se cubran la cabeza por respeto al esposo que aún vive, y en señal de su autoridad sobre ellas. (Este tema es un poco complicado, ¿falta claridad, o conocimiento histórico exacto? Pero opino que en la actualidad el velo sobre la cabeza de las mujeres no debe ser impuesto.

    5

    Luis Marián

    22/04/2011 02:22h

    Respondo brevemente a Nelson: En ningún momento digo que el velo era usado “SOLO” por prostitutas en el Antiguo Testamento (AT). Si menciono Gn. 18. es para ilustrar que el velo no es algo impuesto por Dios en el AT sino costumbres humanas que van y vienen. Por otro lado, es curioso que ud. trate de hacer ver que hubo varones del AT que cubrieron su cabeza como argumento a favor de la atemporalidad –supuestamente paulina- del uso del velo entre cristianas al mismo tiempo que ud. se opone a Pablo, quien dice que “cubrirse la cabeza es deshonra para el hombre” (1ª Co. 11, 7). Ud. está –sin quererlo- añadiendo un nuevo argumento a favor de mis tesis de coyuntura. Su mención al velo femenino en tiempos apostólicos también confirmaría el protocolo social y religioso de los primeros siglos que vengo comentando. No obstante, en próximos artículos veremos cómo algunos personajes que ud. menciona consideraban a la mujer como un ser repudiable e inferior al hombre. Le dejo un breve adelanto:

    4

    Nelson

    21/04/2011 15:39h

    El texto y el contexto bíblico en 1 Co 11 enseñan que la mujer debe cubrirse para orar, por otra parte quiero refutar el argumento de que el velo era usado solo por prostitutas en el A.T: En Éxodo 34:33 vemos a Moisés usando velo, en 1 Re 20:38 vemos a otro profeta usando este atuendo, en Número 5:18 se nota que la mujer se cubría la cabeza, esto se ve también en Isaias 47:2-3. Otro detalle: los padres de la iglesia (Tertuliano, Clemente, Hipólito, etc) señalan el uso del velo en la iglesia apostólica. Otro: La aseveración 'en ninguna parte la Biblia afirma que llevar Bikini sea pecado' es análoga a decir 'En ninguna parte la Biblia afirma que consumir Cocaína es pecado'... La Biblia es clara en cuanto a principios, no hay lugar a medias tintas...

    3

    max peters

    21/04/2011 15:40h

    el velo en la cabeza de la mujer es un invento de don luis, porque la traducción de velo en el vs 15 no es la mas correcta

    2

    Elena Polo

    19/04/2011 00:12h

    Sería bueno que el comentario 1 se explicase algo más, porque si no su opinión se queda en un simple derribo sin fundamentar del artículo.

    1

    Ricardo Estévez Carmona

    17/04/2011 17:19h

    Hablando el autor sólo, parecería tener razón. En cuanto se confronte con las Escrituras, la Historia, y la más pura lógica cuanto ha dicho, se comprobará la debilidad de su exposición.

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