Publicidad

Magacín

Domingo 20 DE MAYO

SUPLEMENTO DOMINICAL DE PROTESTANTE DIGITAL

  • Desde mi balcón

     

     

     

    Febe Jordà

    Perdón, ¿puedo pasar...?

     
    Perdón, ¿puedo pasar...?
     

    07 DE AGOSTO DE 2011

     
    "Perdón, ¿puedo pasar?

    "Hoy quería hablar contigo. Venía para acá, y no sabía si me atrevería a entrar. Ya sé que tú siempre me estás esperando, dispuesto a recibirme y escucharme. Pero no sabía qué hacer, ya que hoy me conozco un poco más, y por eso percibo con más claridad que no merezco tu amistad ni nada de todo lo bueno que me brindas.

    "¿Sabes? He leído algunos de tus libros, y desde bien pequeña conozco muchas de las historias que en ellos cuentas. ¡Incluso puedo recitar párrafos enteros de memoria! También entiendo, teóricamente al menos, muchas de las cosas que quieres enseñarme, y que son para mi bien.

    Es curioso. Todos los textos (bien, los que he leído) que tienes publicados han ido hablándome por más de treinta años, y no se me han hecho anticuados. Es más: cada vez los voy comprendiendo mejor, y me asombro de lo bien que me conoces… Aunque en realidad, en realidad no me asombro, ¡pero me pillas todavía tantas veces por sorpresa! Porque juegas con la ventaja de haberme diseñado y creado, claro.

    "Te decía todo esto... Bueno, no sé si seguir. Es posible que aún te enfades conmigo. Ya te dicho que no estaba muy segura de querer tener esta conversación. Pero ya que estoy aquí... Es que estoy recordando cómo me impresionaba ver las actitudes de algunos de los personajes con los que trataste, según relatas en tus libros. Por ejemplo: me asombraba Abraham, el gran patriarca, tan lleno de fe para unas cosas, y metiendo tanto la pata en otras.
    O todo el pueblo de Israel, que había cruzado el mar en seco, ¡en seco!, que había estado al pie del sobrecogedor Sinaí... y que pretendía adorar a un diosecillo de oro, que se quejaba y murmuraba, que tuvo miedo de conquistar la tierra que tú le dabas... ¿Puedes creer que yo realmente alucinaba con su comportamiento?
    Nunca entendí a Jonás, ¡que se fue en dirección contraria a la que tú le mandabas! Tampoco entendía cómo se atrevía alguien a estar en contra de tus profetas, y matarlos...
    Y ya el colmo. Lo de tu hijo que enviaste: ¿en qué cabeza cabía no creer, sobre todo después de ver sus milagros? ¿Cómo era posible llegar a fallarle, y traicionarle, después de haber estado con él y haberle escuchado, de haber visto su ternura con las personas, de haber disfrutado su cariño?

    Creo que yo en aquella época, incluso, me sentía superior a todos ellos, porque pensaba que a mí nunca me hubiera ocurrido nada parecido, que jamás me podía pasar... Yo sería como David, pero el David de la escena con el gigante, pensaba. Yo sería como Pedro, pero el Pedro que andaba sobre las aguas... En aquel tiempo lo veía todo tan claro y tan sencillo... Cualquier otra reacción me parecía fuera de toda lógica y coherencia (en realidad, sigo creyendo que es fuera de toda lógica esto de no ser leal a alguien como tú...).

    "Hoy, te lo decía cuando he llegado, me conozco un poco más. A estas alturas, me conozco ya bastante más. Y es ahora cuando realmente me asombro y me sorprendo. Pero no de mí, sino de ti. Tú ya sabías cómo era yo cuando me compraste (y nunca mejor dicho), y has tenido paciencia conmigo hasta hoy, y has puesto a mi disposición tus recursos para que pueda ser eso tan hermoso que tú dices que puedo llegar a ser. He visto cómo tu misericordia me ha perseguido literalmente todo este tiempo. Y también sé que tengo la misma facilidad que todos aquellos personajes de tus libros para equivocarme, para fallarte, para pecar. Y en cuanto a la talla de mi fe, hoy lo tengo tan claro: no le llego, a la mayoría, ni a la suela del zapato.

    "De este último tema, quiero comentarte algo respecto a unos amigos. Creo que a la mayoría les tienes anotados también en ese otro libro, el de la vida, que aún no has publicado. Ahora les veo de otra manera, también.
    No es que les soporte mejor. Es que les amo más, pues les comprendo un poco mejor. Sé que andan con los mismos problemas que yo, con sus luchas, con sus caídas, con sus desánimos. Igual que yo. Y sé que tú les amas igual de entrañablemente que a mí. También sé que con todos nosotros te propones llevar a cabo tu plan en esta tierra. Ayúdanos. Ayúdame, te pido.

    "Y, volviendo a lo que te decía antes, y aprovechando que estoy aquí, no quisiera marcharme sin decirte algo que ya sabes, porque tú lo sabes todo: Señor, tú sabes que te amo. A pesar de todo lo que todavía hay que arreglar en mí, Señor, te amo."

    - "Escúchame bien, hija mía. Esfuérzate, y sé valiente. No temas ni desmayes, yo te ayudo. Estaré contigo en dondequiera que vayas, y cuidaré de ti. Espera en mí, y te daré nuevas fuerzas. Porque te amo, con un amor eterno."

    Autores: Febe Jordà


    ©Protestante Digital 2012

     
     



     

     

     

     

    Comentarios (4)

     
    Id Autor/Fecha Comentario
    4

    Lourdes Colomés

    23/08/2011 16:08h

    ¡Que texto tan hermoso el de Josué 1:9! Que aun siendo pecadores, el Señor nos manda que seamos fuertes y valientes y lo mas grande: Que estará con nosotros (as) adondequiera que vayamos. Este texto siempre va conmigo porqué en un tiempo diifícil en mi vida, el Señor infinitamente misericordioso y sabedor de mis problemas, me lo hizo descubrir. Lo escribí en mi diario rápidamente en femenino, para que nunca se me olvidara.Es mi consuelo en todo momento y circunstáncia. Gracias Señor. No hay amor comparable al tuyo.

    3

    aurora montserrat

    14/08/2011 22:55h

    El Señor nos enseña dia a dia, a ser más humildes, a no sentirnos superiores a nadie, porque todos somos pecadores, y ninguno estamos libres de tropezar y caer. Lo importante, es que el Señor está ahi, dándonos la mano para ayudarnos a levantarnos una y otra vez. La paciencia de Dios y su Misericordia son infinitas. Gracias Padre Amado, por tu fidelidad eterna y por todas tus bondades

    2

    Alfonso Chíncaro (Perú)

    12/08/2011 01:16h

    Es hermoso Febe, gracias. Si vieras lo que me desespera orar a Dios cuando soy conciente de todas mis maldades. Se vuelve imposible. Gracias.

    1

    jessica

    08/08/2011 20:33h

    Todo lo q he querido decirte, Señor,,, solo algo mas,,, GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

    Tu comentario

     
    Deja aquí tu comentario

    Normas de uso

    > Esta es la opinión de los internautas, no de Protestantedigital.com

    > No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.

    > Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

Publicidad


 

TÉRMINOS Y CONDICIONES

1.- Para poder ser publicadas, las Cartas se enviarán firmando con el nombre y los dos apellidos, y rellenando todos los campos marcados con asterisco.

2.- El contenido no podrá exceder un máximo de 1800 caracteres (~ 350 palabras, el gestor frena automáticamente una carta que se envíe con más caracteres). No se admitirá que una opinión más extensa se divida en varias cartas (sólo se publicará la primera de ellas)

3.- Si se publica, solo figurará el nombre y la firma del remitente, ningún otro dato personal.

4.- En las cartas que hagan alusiones personales o institucionales, sólo se admitirán aquellas que traten cuestiones o información del contenido publicado en Protestante Digital (nunca fuera de nuestro medio) y que tengan relación directa con el tema tratado en Protestante Digital.

5.- Dentro de las normas y la libertad de expresión, pedimos el máximo nivel de respeto y de educación en los términos y calificaciones, centrando las opiniones en las cuestiones ideológicas y el debate de posturas y dejando de lado aspectos personales o los juicios de valor.

6.- La publicación de la carta es independiente de que su contenido coincida o no con la Redacción de Protestante Digital.

7.- No se publicarán enlaces externos, direcciones de twitter o facebook, que se envíen como parte de la carta.

8.- Se valorará la calidad de la carta, especialmente una aportación diferente a las ya realizadas, de manera que no se publicarán cartas que reiteren exageradamente puntos de visto ya expuestos previamente, obvios, o de sobra conocidos. Se espera cierta creatividad, imaginación y originalidad en las aportaciones de los lectores.

9.- Se pide centrar los comentarios en el tema central de la noticia o el artículo. Las opiniones estilo "trolls" que desvían automáticamente el debate a temas conflictivos, creando tensión innecesaria no serán publicadas; y si esta actuación es reiterada estos autores serán bloqueados.

10.- La aceptación de las cartas no es automática, sino previa valoración por el equipo de la Redacción de Protestante Digital, que puede aprobar su contenido, extractarlo eliminando aquello que no cumpla las presentes normas, o denegando su publicación (en cuyo caso no aparecerán publicadas). Intentamos que este periodo sea en general inferior a las 24 horas, y en todo caso menos de 72 horas.

11.- No se mantendrá correspondencia con los autores.

12.- Enviar la Carta confirma la aceptación total de estos términos y condiciones.

13.- Evidentemente, muchos (no todos) de los aspectos mencionados en estas normas tienen un componente subjetivo inevitable. Estamos convencidos de no acertar siempre en nuestros criterios, pero podemos asegurar que sí intentamos ser objetivos, justos y ecuánimes hasta donde nos es posible y somos conscientes.

 

Si nuestra actuación no es correcta a juicio de algún lector, le transmitimos nuestro pesar y les animamos a no dejar de manifestar sus opiniones intentando ceñirse al máximo a los términos y condiciones presentes.

 

Muchas gracias.

 

 

Cerrar