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Magacín

Domingo 20 DE MAYO

SUPLEMENTO DOMINICAL DE PROTESTANTE DIGITAL

  • Kairós y Cronos

     

     

     

    Carlos Martínez García

    Reflexión en la sala del hospital

     
    Reflexión en la sala del hospital
     

     Gesto de ternura ante tanta desolación 

    18 DE FEBRERO DE 2012

     
    Escribo esto en la sala de un hospital. Estoy acompañando a mi padre, que tuvo una dislocación en la clavícula.

    A su edad, 83 años, la cuestión se agrava porque deben inmovilizarle el brazo y eso le dificultará el balance corporal. Su ya de por sí lento caminar tendrá que pausarse aún más.

    Habrá que estar vigilando sus pasos, acompañarle en las cortas distancias para que se desplace de una a otra habitación en su casa.

    Mientras me interroga la trabajadora social de la clínica médica,  un joven se presenta ante ella y le dice que está ahí por lo de la muerte de una persona anciana que poco antes había trasladado de emergencia .

    Ella le pregunta si tiene los papeles de identidad, y otros, de la persona fallecida. Él responde que trae consigo lo que pudo encontrar en casa de la anciana.

     No es su familiar, dice con tristeza, sino nada más un vecino que visitaba y en algo asistía a la enferma.  

    Comenta que la persona occisa tenía mucho tiempo sin ser visitada por algún pariente.

    La trabajadora social ve con afecto al hombre, le pide esperar a terminar los trámites conmigo y le ofrece facilitar lo del sepelio ante alguna entidad gubernamental que apoya a los ancianos sin familia, o que teniendo familia ésta abandona a sus viejos.

     El acto del muchacho me conmueve. Lo miro y le doy la mano, le agradezco su acción .

    Me dirijo al consultorio en que están atendiendo a mi padre. Mientras camino pienso que hubo alguien dispuesto a no dejar en la soledad absoluta a la anciana lacerada por la enfermedad, en el más descarnado abandono al tener que mirar de frente a la muerte.

     Gesto de ternura ante tanta desolación . Corazón compasivo que abrazó en sus estertores finales a la persona golpeada por el desprecio de los suyos.

    Salgo del hospital, la nublada tarde se ve esclarecida por un tenue rayo de luz.

    El sol se abre paso tímidamente entre la gris nubosidad.

    Autores: Carlos Martínez García


    ©Protestante Digital 2012

     
     



     

     

     

     

    Comentarios (6)

     
    Id Autor/Fecha Comentario
    6

    Luz

    21/02/2012 10:23h

    Ese chico quizá no fuera un cristiano de fe pero sí de obras.

    5

    Angelica Moncayo

    21/02/2012 01:32h

    Muy conmovedor, gracias por compartirlo.

    4

    José de la O

    21/02/2012 01:32h

    Amigo Carlos comparto contigo la solidaridad hacia nuestros padres ancianos. Mi papá de 84 ha padecido de ulceras en los tobillos y con la vejés se ha complicado ese padecimiento de años; sin embargo mi mamá, doña Mary,de 87 años, fiel a Dios y a su familia es quien cura todas las noches a su esposo, mi padre, lo asiste como una profesional, con paciencia, fruto solo del amor. Nosotros somos auxiliares para ella. La hermana Mary sigue sirviendo a la iglesia y leyendo todos los días, con disciplina.

    3

    Alicia Rothenberger- Argentina

    20/02/2012 13:31h

    Recordar la compasión y la misericordia que en tantos mensajes bíblicos nuestro Señor Jesus nos enseña, es volver a las fuentes de los Evangelios. Que dejemos la lástima, que no obra para bien, y nos volvamos a mover como hijos de Dios, llenos de misericordia.

    2

    Santi de Manresa

    19/02/2012 15:39h

    1.-Simplemente conmovedor y a los creyentes ALECCIONADOR. Soy un creyente de más de 46 a. que Dios me llamó en Cristo, para andar por los caminos de la fe. Al leer este episodio vuelve a mi mente, un pensamiento, por años repetitivo. Lo que expongo podrá ofender a alguno, pero la pregunta es: ¿ No está nuestra vida tan dedicada a la iglesia con sus cultos, reuniones, con los hermanos,somos tan espirituales y miramos tanto las 'COSAS DE ARRIBA' donde está Dios, que quizás olvidamos que arriba está es una anciana, sola, enferma y sin calor humano?

    1

    Santi de Manresa

    19/02/2012 15:39h

    2.-Siempre recordaré hace muchos años un buen libro en que su autor decia: Los creyentes humanos anhelamos aparentar ser tan espirituales, que olvidamos que el ser Espiritual por excelencia se hizo HUMANO ( Jesús = Dios encarnado ) para convivir y solidarizarse con la miseria humana, fruto del pecado, por lo cual murió en la cruz; pero en este camino al Calvario, no dejo de ' Hacer bien a todos ' con su inescutable Humanidad. Fe y Obras, Obras y Fe, Creo que estas dos en el creyente son inseparables. Seamos humanamente cristianos, o cristianos humanos (que no carnales).

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