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Domingo 24 DE AGOSTO

SUPLEMENTO DOMINICAL DE PROTESTANTE DIGITAL

  • Muy Personal

     

     

     

    Jacqueline Alencar

    Benjamín Martín: Evangelismo en Acción

     
    Benjamín Martín: Evangelismo en Acción
     

     Una realidad sin pesimismos ni triunfalismos 

    19 DE FEBRERO DE 2012

     
    Al hablar de evangelización, surge el nombre de Benjamín Martín, un barcelonés que ha recorrido casi toda España dedicado a este cometido y al establecimiento de nuevas iglesias, al frente de Evangelismo en Acción. También destaquemos sus muchos años dirigiendo MECOVAN (Medios de Comunicación Evangélica), ministerio relacionado fundamentalmente con la radio, así como la presidencia de “Tu prójimo”, Entidad de Ayuda Humanitaria, entre otras iniciativas.

    Pregunta.- Nos llega la información de que usted no ceja en su empeño de plantar iglesias, con ese afán incesante por sembrar el evangelio en este país.
    R.- Está entre las prioridades que el Evangelio brille, se conozca y sea aceptado por millones de compatriotas. Y eso incluye que en el mayor número de poblaciones españolas exista una presencia testimonial del poder transformador de Jesucristo. Por ello, junto a otros hermanos, seguimos en la idea de proseguir en ese empeño y establecer nuevas iglesias, para que así el testimonio tenga ciertas garantías de permanencia. Esta labor sigue siendo uno de mis sentimientos más fuertes.

    P.- Evangelismo en Acción (EEA) es una de las entidades con más solera en España en esto de transmitir el evangelio. ¿Podría explicarnos la labor que desde ésta viene haciendo usted?
    R.- EEA surge en 1966, como una iniciativa española para alcanzar a los españoles en un momento de la historia donde se vislumbraban cambios importantes. Entonces percibíamos que, más pronto que tarde, esos cambios también abrirían nuevas oportunidades para “predicar el evangelio a todos los hombres… en todo tiempo… en todo lugar… por todos los medios… para establecer nuevas iglesias”.Lo que parecía un largo eslogan, venía a resumir el propósito y objetivos de este equipo evangelístico iniciado por Juan Gili (ya con el Señor desde 2003), al que se sumaron otros hombres y mujeres comprometidos por la visión de alcanzar España con el evangelio. Continuamos afirmando que EEA es un milagro de Dios.

    P.- ¿En qué punto de nuestra geografía se encuentra al día de hoy Benjamín Martín?
    R.- Durante los últimos 20 años, más en el Sur de España, Málaga, Andalucía…, con el objetivo de seguir desarrollando esa misma visión que la gracia y misericordia de Dios permitió llevar a cabo en la mitad norte de España, durante las casi tres primeras décadas del ministerio de EEA, entre 1966 y 1991.

    P.- ¿Existe un modelo evangelístico único para este tiempo?
    R.- Por supuesto que no. Lo que sí diría es que la alegría de vivir el evangelio (conociendo el modelo de Jesús) haría de nosotros, en cada caso y en cada tiempo, el modelo evangelístico adecuado del momento, y sabríamos transmitir de forma vívida, que no religiosa, la nueva vida en Cristo y en el poder del Espíritu Santo. Un modelo de vida que refleje el modelo de Jesús, en lo que a sus principios, declaraciones, vida, relaciones y actuaciones se refiere, sería el modelo por excelencia. Cualquier modelo evangelístico tiene que pasar por el modelo de Jesús, un modelo de credibilidad, de compromiso y de una auténtica búsqueda de los perdidos. Sin el modelo de Jesús, verdadera “pasión por las almas”, estaremos perdiendo el tiempo.

    P.- ¿Debemos lamentarnos porque el Evangelio no ha llegado hasta lo último de esta tierra y por la generación de españoles que se están perdiendo?
    R.- Más que lamentarnos, siempre y cuando sirva para reconocer nuestra falta, debemos tomar las medidas adecuadas y cambiar. Lamentarnos y quedarnos ahí agravaría el problema. “¡Ay de mí si no anunciare el evangelio!”, dice Pablo en 1 Cor. 9:16. Y “nos ha sido encomendada la comisión” (v.17) y no es opcional cumplirla, “nos es impuesta necesidad”. Es cierto que sentimos vergüenza que todavía no hayamos llegado con el Evangelio a todos los rincones de nuestra tierra, y aunque es verdad que a través de los medios de comunicación estamos penetrando en la mayor parte de los estratos de la sociedad, no hemos logrado que el Evangelio sea relevante, porque el Pueblo de Dios no lo está viviendo, encarnando, de manera adecuada, propiciando que a toda una generación de españoles no les ha llegado aún la Buena Noticia y se están perdiendo. Levantemos nuestros ojos y nuestros corazones con clamor al Señor, con confesión y clara determinación, para que cada vez más y mejor hagamos visible el reino invisible de Dios en lo cotidiano de nuestra experiencia. No obstante, tenemos que agradecer al Señor que se van viendo señales de un nuevo tiempo de cambios que hablan de un despertar en su pueblo, generando iniciativas que apuntan precisamente al objetivo. Sin pesimismos ni triunfalismos, veamos la realidad y asumamos responsablemente el papel que nos toca.

    P.- En el Foro de Evangelización para España, que se llevó a cabo en Peñíscola el año pasado, se llegó a muchas conclusiones y a un compromiso para orar y actuar… Existen 377 ciudades y pueblos de más de 5.000 habitantes donde todavía no hay testimonio.
    R.- Y es cierto que esto último no solo nos hace sentir tristeza y vergüenza, sino que también despierta nuestra conciencia para reactivarnos en la misión de alcanzar a esos millones de personas… En el referido FORO se insistió –y quizá nunca lo suficiente- y salió de ahí un compromiso, por parte de cada uno de los asistentes, de orar al menos por un pueblo de España, lo cual nos llevaría a la acción. Seguramente en buena medida se está haciendo… y se verá en los próximos años. Al menos algunos estamos en ello.

    P.- ¿En qué medida lo están haciendo? ¿Están enfocándose en nuevas poblaciones donde comenzar obra?
     R.- Sin duda. Al decir que “estamos en ello” es que estamos proyectándonos a diferentes poblaciones del interior de la provincia de Málaga, desde las propias bases de trabajo e iglesias locales establecidas como fruto del trabajo en equipo. Es decir, desde Vélez-Málaga, Marbella y Torremolinos, estamos incidiendo poco a poco, pero más y más, en las localidades de Benamocarra, Álora, Ardales, Carratraca, Casarabonela, Monda, Guaro y Montejaque. En algunas de ellas, desde hace tres o cuatro años estamos desarrollando actividades de corte evangelístico que nos permiten incidir de manera notable en la población, a través de musicales, festivales infantiles, conciertos, etc. Nuestro objetivo es ir sembrando poco a poco, penetrando a ser posible en todo el tejido social de estas poblaciones con miras a establecer bases de trabajo que den como fruto conversiones y, consecuentemente, tratar de establecer una iglesia local autóctona a ser posible.

    P.-Y siendo que son poblaciones nuevas, ¿establecen previamente algún contacto?
    R.- Sí, lo hacemos de dos maneras:a) Para hacer algún acto público, entramos en contacto directamente con las autoridades locales. Interesa conocerles y que nos conozcan de primera mano.b) En el caso de poblaciones con solo 3 ó 4.000 habitantes (en otros casos como Álora son 13.500), contactamos con las iglesias de Málaga-capital y provincia para verificar si en sus congregaciones existen creyentes que proceden de estos pueblos, de modo que a través de ellos podamos dar los primeros pasos en esas poblaciones, quizá empezando por sus propias familias.

    P.-En nuestro país hemos recibido la ayuda de muchos misioneros que llegaron de otras latitudes… ¿Estamos asumiendo nuestra responsabilidad para completar la misión iniciada por ellos? ¿Y qué diría a los que siguen llegando en calidad de misioneros?
    R.-Entiendo que sí se está haciendo en buena medida. No obstante, en diversos foros he dicho, y lo reitero una vez más, que tenemos una profunda deuda de gratitud a hermanos que, renunciando a mucho, estuvieron y están (pensando en los que siguen hoy, o están llegando) dispuestos a pagar un precio alto, viniendo a nuestro país para ayudarnos en tan ardua tarea. Sin embargo, deseo subrayar, y es un aviso a “navegantes nacionales”, que España sigue siendo la primera responsabilidad de los españoles. Que lejos de relajarnos y esperar a que otros hagan el trabajo (y gracias por los que vienen o están, y seguramente con los deberes bien hechos), somos los propios españoles que tenemos que “arrimar el hombro” y ponernos “manos a la obra”. En lo posible, esto se debe hacer “hombro con hombro” y “codo con codo”, pues tampoco entre los nacionales procede lo de “llaneros solitarios”. A los que siguen llegando desde otras latitudes del mundo los invitaría a seguir las pautas siguientes: 1) que tengan claro el llamado del Señor, constatado por quienes les envían (iglesia, misión, etc.); 2) hagan un esfuerzo por conocer nuestro idioma y cultura previamente; 3) aten lo mejor posible su sostenimiento económico; 4) tengan capacidad de adaptación e integración; 5) una buena dosis de humildad por aquello de “aprender” en el campo de misión, la misma humildad –que no menos- para los propios receptores; 6) contextualizarse “sí o sí”, pues no es aceptable el modelo “colonizador”; 7) integrarse no menos de un año en una iglesia nacional; 8) trabajar ligado a una iglesia nacional o no-nacional si ya lleva varios años en España, con la que pueda mantener lazos de comunión y compañerismo cristiano, dar razón e informes, y de la que pueda recibir consejo, amén del respaldo moral y espiritual.

    P.- ¿En España y en Europa se está implementando una institucionalización de la Iglesia con consecuencias negativas para el desarrollo de valores como la amistad, el amor, el acoger…?
    R.- Pues parece que sí es una realidad, pero deberíamos hacer cuanto esté de nuestra parte para volver a los principios del evangelio, que es en realidad el que verdaderamente impulsa y llena de contenido esos valores. Deberíamos fomentarlos más a nivel local, desde nuestras congregaciones. Y no digo que no se esté haciendo, pero potenciarlo más bien llevará a la excelencia. “Obras son amores y no buenas razones”. Es la hora de la acción y no tanto de las palabras. El amor es tan invisible que si no fuera por las obras visibles pasaría desapercibido e ignorado, y está en nosotros su práctica, para hacer visible lo que de otra forma nadie podría ver. El “mirad cómo se aman” es un mensaje tan poderoso que cambia radicalmente la vida de los que lo viven y hasta en asombro por los que nos observan (Hechos 4:32-37). Eso es una revolución. Huyamos de la “institucionalización” y vayamos a la praxis del evangelio de Jesús que mantiene los más auténticos valores y principios que dan sentido a la existencia del ser humano.

    P.- ¿Están siendo los jóvenes una prioridad en la Evangelización que se realiza?
     R.-No sería quien para negar una preocupación de muchos en llegar a los jóvenes como una prioridad. Y es cierto que algunas iniciativas desarrollan ese interés. Debo reconocer que es desde las propias iglesias locales donde menos se trabaja en este sentido. También nos urge una puesta al día para saber acoger y atender las demandas de unas edades altamente influenciadas desde el exterior con una forma de vida extremadamente permisiva y ausente de valores, que sobrepasa tantas veces los mínimos del evangelio y dificulta el cómo llegar a ellos.Esto debería llevarnos a una reflexión seria, de qué está pasando y hasta dónde no deberíamos replantearnos algunos de los modelos que seguimos, que nos están impidiendo conectar ya no solo con nuestros jóvenes sino con la sociedad posmoderna en la que estamos instalados, y hacia la que estamos llamados a ser “sal” y “luz”. Esto implica abandonar los convencionalismos de la tradición y a veces –si no las más- de las propias denominaciones y/o criterios más que trasnochados.Cuántas veces son nuestros criterios tradicionales, caducos en la mayor de las ocasiones, un verdadero estorbo para el avance de la obra de Dios en nuestro país.

    P.- ¿Qué significa la expresión “hay que encarnarse en el pueblo que queremos alcanzar”?
    Sencillamente, conocer e interiorizarnos en la realidad de la gente a la que queremos alcanzar, y tendremos que hacerlo desde allí donde están ellos, desde su propia realidad, vivirla, entenderla y hasta sufrirla como ellos. No es otra cosa diferente a lo que Pablo el apóstol dice: “Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley; y a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley. Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos” (1 Cor 9:20-22). ¡Pero cuánto nos cuesta esto! Lo sabemos, lo dice la Biblia, pero queda en pura teoría las más de las veces. Mientras no encarnemos en nuestro propio cuerpo y vida la realidad de lo que la gente es, vive y sufre, conociendo como piensa el hombre y la mujer secular de nuestro tiempo, estaremos muy lejos, lejísimos, de alcanzar el objetivo. ¿Acaso es que tampoco nos vale el ejemplo de Cristo Jesús? Se encarnó, se identificó con los perdidos, asumió nuestra propia naturaleza, claro, sin entrar en el juego del pecado y sin pensar como el mundo piensa; pero sabiendo cómo piensa el mundo para así alcanzarnos y ganarnos para él. No hemos quedado sin modelo. Es cuestión de aplicárnoslo.

    P.- Cuando parecía que la radio estaba siendo sustituida por otros medios de comunicación, de pronto resurge y entra en los hogares, y entusiasma a muchos a reutilizarla y renovarla con fines evangelísticos.
    Es cierto que la radio sigue siendo uno de los recursos y herramientas para llevar el Evangelio a millones de hogares. Felizmente ya son muchas las iniciativas que desde el campo evangélico se llevan a cabo. En nuestra experiencia en la obra pionera, la radio fue una herramienta a usar, incluso en tiempos cuando apenas se soñaba con el medio… Luego llegó el momento; la radio y otros medios de comunicación se hicieron una feliz realidad en nuestro país, pero parece que con el paso de los años ya no les hacemos mayor caso (ni mayor publicidad), sabiendo que, no obstante, cubren una necesidad importante, llegan hasta donde personalmente no llegamos y son un verdadero “valor añadido” en la proclamación del Mensaje.
    Nosotros, desde EEA, seguimos usando la radio (comenzamos en 1966, Radio Miramar de Barcelona, aún emiten) y estamos emitiendo nuestros espacios en más de 100 emisoras comerciales, en unas 25 cristianas, en varias municipales, también a través del Satélite Hispasat y, cómo no, a través de Internet en varias webs de las emisoras que emiten nuestro espacio. Hablo en este caso de los 1314 programas (“La Fuente de la Vida”) que recorren desde Génesis hasta Apocalipsis todos los capítulos de la Biblia en programas de 30 minutos. Es otra forma de decir desde aquí, desde este medio, que creemos en la validez de los medios de comunicación, y más concretamente la radio, que es por lo que se me pregunta.

    P.- ¿Cómo llegó Jesús a su vida?
    R.- Fue una experiencia que tuvo lugar en la temprana edad de 9 años. El privilegio de nacer en un hogar cristiano, con personas seriamente comprometidas en la fe de Jesucristo, no me eximía del deber de tomar mi propia decisión, sabiendo mi necesidad de un Salvador. Y no fue un hecho aislado, sino el resultado de toda una experiencia vivida en el hogar día a día, con la adecuada instrucción de unos padres preocupados por enseñar a sus hijos lo mejor y que decidirían, en algún momento de su vida, su posición respecto a Jesús como Salvador. Lejos de presión alguna, en mis luchas internas como el niño aún que era, tomé esa decisión en realidad a la invitación que el Señor Jesús me hacía. Su mano tendida a todo ser humano, sigue esperando la respuesta de quienes reconocen su condición de pecadores delante de Dios y se acogen a su ofrecimiento de amor, esperanza y salvación. “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2:8-9). Y no hay otro testimonio mayor que éste: “que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo Jesucristo”, y “sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna” (1 Juan 5; 12, 20).


    Finaliza la entrevista. Gracias, Benjamín Martín, por animarnos a cumplir con el mandato de la Gran Comisión, comprometiéndonos a dar Palabra, vida y pan. Un saludo fraterno para Mª Rosa Torralba, su esposa y compañera infatigable en la Obra.

     

     

     

     

    Comentarios (2)

     
    Id Autor/Fecha Comentario
    2

    Gracia

    24/02/2012 03:18h

    Excelente reportaje .

    1

    Enrique Montenegro (Madrid)

    20/02/2012 13:31h

    Excelente reportaje y muy buena las respuestas. Felicitaciones a Benjamín por la visión panorámica del evangelio en España y por la verdad reflejada de que la obra en España no se debe dejar en manos de los de afuera, sino que es una responsabilidad de todos los que han sido llamados a trabajar con una misma meta: Que España sea sembrada con el mensaje redentor de Jesucristo. Si así lo hacemos, tendremos la cosecha asegurada, puesto que la tierra produce lo que sembremos.

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