Publicidad

Magacín

Domingo 27 DE JULIO

SUPLEMENTO DOMINICAL DE PROTESTANTE DIGITAL

  • Agentes de cambio

     

     

     

    Óscar Margenet Nadal

    El tabernáculo de Israel: Dios es el Constructor

    La iglesia y los lugares de culto (4)

     
    El tabernáculo de Israel: Dios es el Constructor
     

     Tanto el tabernáculo como el templo servían su propósito solamente si el pueblo seguía fiel a Dios 

    07 DE JULIO DE 2012

     
    “Pero ¿es verdad que Dios morará sobre la tierra? He aquí que los cielos, los cielos de los cielos, no te pueden contener; ¿cuánto menos esta casa que yo he edificado?”

    EL TABERNÁCULO DE ISRAEL
    Tabernáculo, del hebreomishkán (מִשְׁכָּן) significa"morada” "santuario", "templo". La idea a la que se asocia es la de un lugar apartado, dedicado para ser habitación de Dios.

    Moisés lo menciona por primera vez cuando canta esa extraordinaria alabanza junto con los hijos de Israel:  "Tú los introducirás y los plan­tarás en el monte de tu heredad, en el lugar de tu morada, que tú has preparado, oh Jehová, en el santuario que tus manos, oh Jehová, han afirmado. Jehová reinará eternamente y para siempre"  1 .

    Dios responde concretamente a la adoración profética:  "Y harán un santuario para mí, y habitaré en medio de ellos (…) Allí me reuniré con los hijos de Israel; y el lugar será santificado con mi gloria. Y santificaré el tabernáculo de reunión y el altar; santificaré asimismo a Aarón y a sus hijos, para que sean mis sacerdotes. Y habitaré entre los hijos de Israel, y seré su Dios. Y conocerán que yo soy Jehová su Dios, que los saqué de la tierra de Egipto, para habitar en medio de ellos. Yo Jehová su Dios"   2 .

    El rey David reconoce que Jehová había apartado su pueblo del paganismo de Egipto, y los había plantado en su propia tierra, se­parados de las otras naciones, para habitar en medio de ellos. Este santuario portátil era la construcción inseparable de ese pueblo desde su salida de Egipto y hasta asentarse en Canaán. Era el lugar donde ofrecían sacrificios y ofrendas a Dios, para poder tener comunión con Él. Y lo canta así:
     “Plantados en la casa de Jehová, 
     En los atrios de nuestro Dios florecerán. 
     Aun en la vejez fructificarán; 
     Estarán vigorosos y verdes, 
     Para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto, 
     Y que en él no hay injusticia.” 3 

    Se recomienda leer los detalles de esta apasionante operación constructiva, única en su género en la historia de la Humanidad, que fue realizada siguiendo puntillosamente las precisas instrucciones que Dios imparte a Moisés. Nótese que la obra completa fue realizada pormedio de ofrendas voluntarias de los miembros del pueblo de Dios mientras eran peregrinos en el desierto.

    Todos los materiales utilizados eran naturales de los sitios por donde fueron pasando y elaborados por trabajadores escogidos por Dios mismo, a quienes llenó con Su Espíritu para esa tarea. 4 

    Sabemos por la Palabra de Dios que esta construcción tan singular no escapa a la norma divina por la que todo lo que hay en el Antiguo Pacto es figura, símbolo, de lo que Cristo vendría a cumplir cabal y totalmente como enviado de Dios y mediador de un Nuevo Pacto.

    Por esa razón podemos afirmar que las manifestaciones especiales y únicas de Dios para con Israel no debieran ser repetidas hoy literalmente, separadas de su contexto novotestamentario. Quienes practican esta manera de interpretar la Biblia se quedan en el tiempo y pierden ser parte de la promesa de un Dios fiel y verdadero, que ahora nos habla a través de Su Hijo Jesucristo, nuestras primicias en todo.

    EL MALENTENDIDO DE ISRAEL
    Mirando hoy hacia atrás, podemos comprobar la manera en que Dios fue construyendo la obra de la Redención paso a paso ciñéndose a un Plan perfecto. Tenemos en la Biblia el manual inerrante en el que podemos seguir fielmente el método que Dios ha elegido como Constructor para hacer Su obra perfecta.

    Sin embargo, como contraste, los beneficiarios de su Plan no lo interpretaban como era de esperar. Al principio se comprometieron de buen grado; pero al pasar los años traicionaron su compromiso con Dios.

    Las señales inequívocas que Dios les dio no fueron suficientes para los que habían salido de Egipto. La victoria sobre sus enemigos, el diario maná del cielo, las codornices, el tabernáculo que daba testimonio de la presencia misma de Dios en el lugar santísimo, la nube que los cubría del agobiante sol durante el día y la columna de fuego que los alumbraba y calentaba durante las frías noches, todo ello no los satisfacía. Tal era su descontento que añoraban las cebollas de Egipto, olvidando los rigores de la esclavitud sin esperanza.

     
    Israel olvidó que era descendencia de Abraham, Isaac y Jacob; un pueblo llamado a ser testigo a las naciones del único Dios verdadero. Los israelitas se guiaron por sus corazones idólatras y terminaron por contaminar con sus malos hábitos el lugar de culto.

    Esta conducta está reflejada en el siguiente relato:  “Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, sobre el cual pusieron incienso, y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les mandó. Y salió fuego de delante de Jehová y los quemó, y murieron delante de Jehová.” 5 

    El lugar de culto diseñado y construido por el Constructor divino no era garantía de salvación. ¿Por qué?

    Los hijos de Aarón, ayudantes del sacerdote puesto por Dios para dirigir el culto de adoración, abusaron del Plan divino. Decidieron ofrecer su propio culto; encendieron un fuego que no era del Espíritu. Pusieron otra pasión, hubo otra intención; no era Dios el destinatario y centro de la adoración; el lugar de adoración era el mismo, pero los que la oficiaban con su acción se convirtieron en el centro.

    Cuando se propone una adoración extraña al Plan divino se está desplazando a Dios del centro y se expone al pueblo a caer en idolatría, lo que es abominación para Dios. Aquellos dos perdieron la vida. Con todo el dramatismo de esta historia: ¿Qué pasaría hoy si Dios obrase de la misma manera con los Nadab y Abiú contemporáneos? Por la sola Gracia de Dios no hay castigos como éste sobre los falsos pastores y maestros que hacen mercadería de los creyentes.

    LUGAR DE CULTO VS. PRESENCIA DE DIOS
    Egipto había quedado en la memoria de este pueblo vagabundo ahora en el ardiente desierto. El hecho que por siglos habían sido tratados como esclavos, no les venía primero a la mente sino la comida que tenían y que ahora podría ayudarles a olvidar sus penas. Todo Egipto simboliza en la Biblia al mundo como sistema autosuficiente y creador de sus propios dioses y lugares de culto. Los israelitas venían de un Imperio que era en sí mismo el lugar de culto pagano por excelencia en la Antigüedad. Aquella era gente cuya cultura sofisticada incluía la adoración a dioses extraños al Dios de Abraham, Isaac e Israel.

    Desde luego, la Biblia enseña claramente que Dios no se puede limitar a un solo lugar, aunque haya sido consagrado para la gloria de Dios. 6Su presencia llena el universo, y no puede ser contenida en un tabernáculo o templo terrenal. El rey David lo dice poéticamente en el Salmo 139:
     “¿A dónde me iré de tu Espíritu?
    ¿Y a dónde huiré de tu presencia?
     
     Si subiere a los cielos, allí estás tú;
    Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.” 7
     

    Su hijo, el rey Salomón, debe de haber recordado muy bien la visión de su padre cuando dedica el templo que acaba de construir:  “Pero ¿es verdad que Dios morará sobre la tierra? He aquí que los cielos, los cielos de los cielos, no te pueden contener; ¿cuánto menos esta casa que yo he edificado? 
     Con todo, tú atenderás a la oración de tu siervo, y a su plegaria, oh Jehová Dios mío, oyendo el clamor y la oración que tu siervo hace hoy delante de ti; estén tus ojos abiertos de noche y de día sobre esta casa, sobre este lugar del cual has dicho: Mi nombre estará allí; y que oigas la oración que tu siervo haga en este lugar. 
     Oye, pues, la oración de tu siervo, y de tu pueblo Israel; cuando oren en este lugar, también tú lo oirás en el lugar de tu morada, en los cielos; escucha y perdona.” 7 

    Lo dicho por el profeta Isaías respecto del templo también es aplicable al tabernáculo:
     "Jehová dijo así: El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies; ¿dónde está la casa que habréis de edificar, y dónde el lugar de mi reposo? Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas fueron, dice Jehová; pero mi­raré a aquel que es pobre y humilde de es­píritu, y que tiembla a mi palabra".  8  

    Tanto el tabernáculo como el templo servían su propósito solamente si el pueblo seguía fiel a Dios. Cuando los israelitas no tenían a Dios en su corazón y en su vida, tampoco Él habitaba en el lugar de culto.

    El tabernáculo que Dios quiere es el corazón humilde y obediente, el corazón "que tiembla a mi palabra". 

    Continuaremos en la próxima nota con: Dios es el Constructor (2). Hasta entonces si el Señor lo permite.


     (Adaptado de “ El tabernáculo verdadero ” por Wayne Partain) 

    1. Èxodo 15:17, 18
    2. Èxodo 25:8; 29:43-46
    3. Salmos 92:12-14
    4. Èxodo 25:1-9; 35:4-9, 21, 29; 35:30; 36:1-7
    5. Levítico 10:1, 2
    6. Con mucho dolor he visto edificios de bellísima arquitectura que iglesias de distintas denominaciones levantaron en el Reino unido en los siglos XVI a XVIII, cuya piedra dedicatoria reza “Este edificio ha sido construido para Gloria de Dios…” transformados en lugares de juego con un banner en el frente escrito con letras rojas y enormes: “HOY BINGO”.
    7. Salmos 139: 7, 8
    8. 1ª Reyes 8:27-30
    9. Isaías 66:1-2

     

     

     

     

    Comentarios (9)

     
    Id Autor/Fecha Comentario
    9

    SANTIAGO

    18/02/2014 23:04h

    Es impresinonantee lo que hace Dios

    8

    DEISY

    18/02/2014 23:04h

    Es hermoso lo que Dios hace

    7

    Luis Antonio Cespedes Rodriguez

    23/09/2012 02:07h

    Me gusta el Tabernaculo que Dios mando a construir en ese tiempo, aunque hoy en día nosotros los hijos de El somos el nuevo tabernaculo donde El habita, amen

    6

    Raul O.

    28/07/2012 22:24h

    #4.- '...sabemos muy bien a quien sirves...'; '..se dá por declarado...jamás has leído ni en Wikipedia...'. Asustas y creas animadversión hacia el cristianismo con tus afirmaciones sentencionsas hacia alguien que, en realidad, no ha atacado al cristianismo. Sólo compara la adoración de Abraham con la adoración impuesta por Moises; y luego compara el cristianismo de los primeros tiempos con el cristianismo jerarquizado pos paulino y verás que 'Servidor' no dice ninguna tontería y está bien documentado. Solo tienes que observar las jerarquías Romana y Ortodoxa para ver lo que Pablo consiguió.

    5

    Servidor

    28/07/2012 22:24h

    Alejandro. Por tu comentario parece que sabes mejor que yo a quien sirvo? (sic). Desde luego; puedo asegurar y aseguro que no sirvo ni jamás he servido a Satanás, ni a Lucifer ni nada parecido. En lo de leer a Moises y a Pablo...puessss ¡mira tu por donde....te has equivocado!. Resulta que, desde muy pequiñito, fui instruido en la lectura de la Biblia y recibí el buen ejemplo de mis mayores, que eran creyentes y evangélicos. Lo que pasa es que también me enseñaron a pensar por mí mismo y a tomar las decisiones que mejor me pareciera, de forma libre y sin miedos. ¡Y mira tú por donde! decidí (después de estudiar y documentarme mucho sobre religión y religiones en el mundo... que todo responde a una necesidad humana y que me sentía mucho más agusto en el 'Ateismo'. ¡Aprende a seguir a tu maestro y no juzguez con tanta cerelidad porque te confundes mucho!

    4

    Alejandro

    11/07/2012 02:00h

    Tienes libertad de opinar aquí, Servidor. Uno es aquello que opina. Por tus comentarios sabemos muy bien a quién sirves. Y no es precisamente al Dios de Moisés y de Pablo a quienes -se da por declarado- jamás has leído ni en wikipedia.. Deberías leer bien sobre sus vidas antes de fabular tantas patrañas.

    3

    Servidor

    10/07/2012 19:39h

    Moises extrapoló todo el boato y la parafernalia del culto egipcio a la fe sencilla del pueblo hebreo. Hasta la fecha los judios ni tenían noción de pueblo elegido, ni tenían tradiciones complejas, veían a Dios en todas partes y lo adoraban en cualquier lugar. Pero llegó Moisés y les llenó de ritos, les convenció que a Dios había que hacerle 'casas' y el Tabernáculo fue la primera (en definitiva no es más que una tienda de campaña adaptada para que una clase sacerdotal (cercanos a Moises y su tribu) comenzaran a ejercer su poder). Siglos después la historia se repitió con Pablo que hizo lo mismo que Moises pero con los cristianos...introduciendo, en este caso, todo el boato y la parafernalia del imperio romano. Los que codician el poder siempre consiguen usurpar la sencillez de los pueblos colocándose como líderes salva-patrias o salva-pueblos. Un asco.

    2

    edhelma rivas

    09/07/2012 04:09h

    Excelente articulo, sigamos orando por el pueblo de Israel, que nuestras entranas lloren por ellos, para que podamos ver cada dia mas rendidos a Jesus. No nos cancemos aunque las circunstancias nos muestren lo contrario.

    1

    Jose

    08/07/2012 17:06h

    buen articulo, para mi el tabernaculo es la imagen misma del creyente como templo de Dios,, que es LA OBRA CUMBRE DE JESUS , por eso dice que somos TEMPLO DE DIOS, TEMPLOS DEL ESPIRITU SANTO... Jesus nos convirtio por su obra redectora, en templos de Dios.. y todo ello pasando por un sencillo proceso tal como nos narra Juan 1:12,13, y Juan 3:1-21.. si examinamos ese tabernaculo con el creyente como tabernaculo de Dios, nos va a somprender lo que esa figura que era el tabernaculo primitivo, los que no representa y lo que nos enseña. EL CREYENTE ES EL TEMPLO DE DIOS, pero es que si lo miramos bien, el creyente tiene TODOS LOS ELEMENTOS DEL TEMPLO DE DIOS , como la representacion fisica, el paralelismo es tal,.. que nos quedamos asombrados de COMO DIOS ESTABA REVELANDO POR MEDIO DE EJEMPLOS MATERIALES, LO QUE UN DIA SERIA UN TEMPLO ESPIRITUAL, NO HECHO DE MANOS... sino por Dios mismo.

    Tu comentario

     
    Deja aquí tu comentario

    Normas de uso

    > Esta es la opinión de los internautas, no de Protestantedigital.com

    > No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.

    > Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

Publicidad


 

TÉRMINOS Y CONDICIONES

1.- Para poder ser publicadas, las Cartas se enviarán firmando con el nombre y los dos apellidos, y rellenando todos los campos marcados con asterisco.

2.- El contenido no podrá exceder un máximo de 1800 caracteres (~ 350 palabras, el gestor frena automáticamente una carta que se envíe con más caracteres). No se admitirá que una opinión más extensa se divida en varias cartas (sólo se publicará la primera de ellas)

3.- Si se publica, solo figurará el nombre y la firma del remitente, ningún otro dato personal.

4.- En las cartas que hagan alusiones personales o institucionales, sólo se admitirán aquellas que traten cuestiones o información del contenido publicado en Protestante Digital (nunca fuera de nuestro medio) y que tengan relación directa con el tema tratado en Protestante Digital.

5.- Dentro de las normas y la libertad de expresión, pedimos el máximo nivel de respeto y de educación en los términos y calificaciones, centrando las opiniones en las cuestiones ideológicas y el debate de posturas y dejando de lado aspectos personales o los juicios de valor.

6.- La publicación de la carta es independiente de que su contenido coincida o no con la Redacción de Protestante Digital.

7.- No se publicarán enlaces externos, direcciones de twitter o facebook, que se envíen como parte de la carta.

8.- Se valorará la calidad de la carta, especialmente una aportación diferente a las ya realizadas, de manera que no se publicarán cartas que reiteren exageradamente puntos de visto ya expuestos previamente, obvios, o de sobra conocidos. Se espera cierta creatividad, imaginación y originalidad en las aportaciones de los lectores.

9.- Se pide centrar los comentarios en el tema central de la noticia o el artículo. Las opiniones estilo "trolls" que desvían automáticamente el debate a temas conflictivos, creando tensión innecesaria no serán publicadas; y si esta actuación es reiterada estos autores serán bloqueados.

10.- La aceptación de las cartas no es automática, sino previa valoración por el equipo de la Redacción de Protestante Digital, que puede aprobar su contenido, extractarlo eliminando aquello que no cumpla las presentes normas, o denegando su publicación (en cuyo caso no aparecerán publicadas). Intentamos que este periodo sea en general inferior a las 24 horas, y en todo caso menos de 72 horas.

11.- No se mantendrá correspondencia con los autores.

12.- Enviar la Carta confirma la aceptación total de estos términos y condiciones.

13.- Evidentemente, muchos (no todos) de los aspectos mencionados en estas normas tienen un componente subjetivo inevitable. Estamos convencidos de no acertar siempre en nuestros criterios, pero podemos asegurar que sí intentamos ser objetivos, justos y ecuánimes hasta donde nos es posible y somos conscientes.

 

Si nuestra actuación no es correcta a juicio de algún lector, le transmitimos nuestro pesar y les animamos a no dejar de manifestar sus opiniones intentando ceñirse al máximo a los términos y condiciones presentes.

 

Muchas gracias.

 

 

Cerrar