Argentina
Espíritu Santo, ¿horneado o glaseado?
|
10 DE OCTUBRE DE 2011
¿Está en cada mordisco de nuestra vida o sólo es una fina capa de glaseado azucarado? ¿Es un mero ornamento, o está profundamente integrado en nuestra vida de modo que no sabemos dónde comienza su actuar y dónde termina el nuestro? Todos se dan cuenta cuando una persona crece espiritualmente; otros llegan a cierto punto y se quedan allí. El primero permite al Espíritu Santo participar en cada trocito de su pastel, el otro se contenta con una capita fina encima.
Realmente, es otra manera de discutir lo que Jesús dijo en Juan 15.1-17 . En la analogía de Jesús, él es la vid, y nosotros las ramas nuevas. Nosotros permanecemos en Él, y Él en nosotros. Está tan conectado a nosotros que no sabemos dónde termina su profundidad y dónde comenzamos nosotros. Su savia corre por nuestras venas. Su presencia llega a cada célula de nuestra existencia. En la analogía de Jesús, “ el que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden ”. En otras palabras, Jesús está diciendo, “ Si sólo soy una capita de azúcar en tu vida, no serás útil para mí. Soy Señor, no solamente un ornamento. No uso gente como ésa. Se marchita y muere espiritualmente. Y, al final, termina desechada, porque es inútil y sin fruto ”.
“ Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer ”.
En la analogía de la masa o el glaseado, si Jesús no está completamente horneado en cada pedacito de nuestra vida, no tendrá ésta un rico sabor. ¿Quién se come sólo el glaseado de una torta? Nos enfermaría. ¿Estamos permaneciendo en Cristo? ¿Está horneado en cada bocadito de nuestras vidas?
Señales de una vida horneada
Veamos algunas señales de la vida donde Jesús se muestra presente en cada bocadito:
Jesús usa incidentes de la vida diaria para enseñarnos y guiarnos.
Hay cosas de nuestra vida espiritual que reflejan lo que Jesús está haciendo en ese momento y nos damos cuenta de algunas de estas tareas.
Tenemos claro cuáles son nuestros dones espirituales.
Nos damos cuenta de cómo Cristo nos diseñó para usarnos en sus propósitos.
El diseño hecho por Jesús no es una galletita cortada con molde, imitando al “ cristiano promedio ” o al “ miembro de la iglesia ”.
Dios nos usa basado en Su diseño único, y podemos ver los resultados.
Señales de que el Espíritu Santo es un mero baño de azúcar
Nuestro crecimiento espiritual es esporádico, con tendencia al estancamiento.
Estamos contentos con “ ser salvos ” y estar seguros de que vamos al cielo.
Tenemos que depender de otro para crecer en nuestra vida espiritual (pastor, tele evangelista, el predicador de la radio).
No tenemos idea de cómo hemos sido diseñados por Dios para hacer una diferencia en el mundo.
Estamos más interesados en entrar en el molde del “ cristiano promedio ” que en ser usados por Dios bajo su dirección y autoridad.
Estamos más interesados por lo que otro pueda decir o pensar de nosotros que en lo que Jesús esté haciendo en y a través de nosotros.
No podemos señalar modos específicos en los cuales nuestras vidas están llevando a otros a Cristo (cristianos o no cristianos).
Dios es un caballero. No nos va forzar a comportarnos de alguna manera prediseñada. Tenemos que entrar y permanecer en su vid de su mano. Nos ha hecho nuevas criaturas. La otra opción es que Él sea una calcomanía en nuestro auto, un mero ornamento que no es significativo para llevarnos de donde estamos a donde necesitamos ir.
Basado en esta analogía de Jesús, ¿está Él horneado en cada pedacito de tu vida o es simplemente un poquito de azúcar?
¿Te ayuda esto a tener una nueva perspectiva de lo que Jesús dice en Juan 15.1-17?
¿Qué crees que necesitas para que Jesús esté más plenamente inserto en tu vida? ¿Has pensado en hacerle esta pregunta a Él ? ¿Crees que hay un proceso de discipulado rápido, tipo “ galletita premoldeada ” al que te invitan a “ unirte ”, por más que se vea mucho hoy en día?
José Nuñez Diéguez - Pastor e Historiador, Argentina







Tu comentario