México
Y después de la indignación, ¿qué?
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20 DE DICIEMBRE DE 2011
En algunos casos es por causas justas y nobles, si bien cabe aclarar el contexto de este salmo, el cual se refiere al reinado del ungido de Jehová. También la admonición a los dirigentes de las naciones y la consecuente advertencia de mantener una relación cercana con el Hijo de Dios. En todo esto, vale la pena analizar el ya famoso movimiento de los indignados, que cada día está cobrando dimensiones globales.
De todos son conocidas las protestas en cientos de ciudades a nivel mundial de los denominados “ indignados ”. Los protagonistas, como en los años sesenta, son jóvenes que reclaman educación, empleo y una mejor calidad de vida, y se manifiestan ante los poderes fácticos de la banca, trasnacionales y organismos financieros internacionales, desde la primavera egipcia, el otoño árabe, los indignados de España y el movimiento “ ocupa ” de Wall Street.
En Madrid es el 15M o “ los indignados ”; en Wall Street, en la ciudad más emblemática de los Estados Unidos, Nueva York, se les llama “ ocupas ”; en Egipto son los jóvenes democratizadores, aunque últimamente han hecho cuestionar esas pretensiones por la sanguinaria persecución que se ha llevado a cabo sobre los cristianos coptos de ese país.
Como todo movimiento social, tiene sus detractores y defensores, y circula en la red el documento titulado “ ¡Ya basta! ”. Han escrito sobre ellos intelectuales de la talla de Noam Chomsky, Eduardo Galeano, Marcos Roitman Rosenmann e Immanuel Wallerstein, entre otros.
Curiosamente, un filósofo francés de 94 años, Stépanhe Hessel ya había escrito un pequeño libro de 30 páginas con el título “ ¡Indignaos! “ ( Indignez-vous! ), traducido a 23 idiomas, donde pretende “despertar” a la juventud e inocular en ellos el virus de la indignación contra el mundo en el que viven.
Al ser el Sr. Hessel superviviente del campo de concentración de Buchwald, único redactor vivo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y miembro de la Resistencia Francesa, le da a este libro la estatura moral e intelectual para cuestionar el presente estado de cosas y la deriva en la cual se mueve el actual orden mundial.
He leído el pequeño libro de un tirón y, de entrada, está dirigido principalmente al pueblo francés. No obstante, aunque hace alusiones a su experiencia como participante y observador de la historia, se pueden rescatar algunos aspectos puntuales.
Por ejemplo, el motivo básico de la resistencia fue precisamente la indignación. Las nuevas generaciones deben tomar el relevo de la indignación. La indiferencia es la peor de las actitudes, aun con todo lo difuminadas o complejas que estén las razones para estar indignados: no se puede permitir que esta gran brecha entre ricos y pobres se haga más grande .
También el Sr. Hessel reconoce que “ el futuro pertenece a los no violentos, a la reconciliación de diferentes culturas. Es por esta vía que la humanidad entrará a su siguiente etapa ”. Y por último el autor declara:
“ El mensaje de Mandela y Martin Luther King encuentra toda su pertinencia en el mundo que ha superado la confrontación de ideología [p.e. nazismo] y el totalitarismo conquistador [p.e. Hitler]. Esto es también un mensaje de esperanza en la capacidad de las sociedades modernas de sobreponerse a conflictos por medio del mutuo entendimiento y una paciente vigilancia. Para alcanzar este punto es necesario basarse en derechos, en vez de violaciones. Quien sea el autor, debe causar nuestra indignación. No hay que transar estos derechos ”.
Crear es resistir, resistir es crear.
El punto sustancial en todo esto es responder a la pregunta de este artículo: “ Y después de la indignación, ¿qué? ” . ¿Qué sigue y cuáles son las consecuencias positivas o negativas de este movimiento? Los peligros son latentes en muchas vertientes, desde el hostigamiento a estos grupos de cambio por los poderes neoliberales aliados con los gobiernos de turno, hasta el hartazgo y desánimo de las huestes indignadas, sin olvidar los infiltrados que siempre hacen su trabajo para desprestigiar cualquier tipo de manifestación social legítima, además de que esta manifestación global no se traduzca en un cambio institucional y de políticas públicas por la vía pacífica.
Sin duda que cada país tiene su singularidad, sus leyes y su propia manera de trabajar estos temas. No se trata, pues, sólo de marchar por marchar: la manifestación social sin propósito es como golpear al aire y correr sin tener una meta. Los autores de la actual crisis global tienen nombres y apellidos, también cuentan con una dirección postal, están perfectamente identificados.
Si, como dice Juan Carlos Hidalgo, coordinador de proyectos para América Latina del Instituto Cato en Washington, D.C., los indignados sólo están promoviendo un ataque a mansalva a las grandes corporaciones, mientras usan a esas mismas empresas a través de la redes sociales y sus teléfonos de tecnología punta, se puede deducir una doble moral.
Asimismo, cuando emergen este tipo de movimientos, casi siempre los líderes optan por buscar espacios políticos para ocupar puestos en los gobiernos o de representación popular, caso del movimiento de 1968 en México. Muchos de los dirigentes ocuparon posiciones en los gobiernos federal y estatal, o se posicionaron como diputados y senadores y, como dice un autor, “ el socialismo era portador de la última utopía ”. Sin embargo, sus versiones totalitarias desembocaron en una atroz barbarie, mientras que, en su interpretación socialdemócrata, los partidos socialistas tuvieron que limitarse a administrar el capitalismo contra el cual se levantaron… “¿Cabría renovar, ante el desencanto, una reflexión ética? ” (Villoro, 2006, p.7).Este movimiento pues, de “los indignados” y los “ocupa”, está siguiendo el proceso natural de este tipo de manifestaciones sociales. Empezaron con un puñado de jóvenes a los cuales se les han sumado personas de mediana edad, jubilados y desempleados. Han llamado la atención de los medios masivos de comunicación y de la sociedad, con lo cual se puede crear un consenso de aceptación ciudadana que logre cristalizar un verdadero cambio en las políticas públicas globales que rigen actualmente la vida planetaria .
La piedra en el zapato es muy grande, ya lo vimos en las conclusiones de la reciente reunión del G20: hicieron retroceder al ex primer ministro griego Yorgos Papandreu en su intento de hacer un referéndum de consulta a la población sobre la propuesta de ayuda económica de la Unión Europea (UE). Al sistema neoliberal no le interesa para nada la democracia: las bolsas de valores del mundo entero reaccionaron a la baja cuando se enteraron de la citada consulta griega. Más claro ni el agua. Los presidentes y primeros ministros del mundo han de ceder y responder ante estos poderes fácticos antes que a sus propios electores en aras de sostener lo insostenible y de defender lo indefendible. Ya el propio primer ministro griego ha dimitido de su cargo ante la crisis de su país.
En México, apenas el pasado 15 de octubre se unió a la protesta global convocada en decenas de países de mundo. En el monumento a la Revolución del Distrito Federal y en otras ciudades del país se congregaron cientos de personas. Sus principales demandas: acabar con la violencia que se vive en el país, además de la pobreza. También hicieron un llamado a “ una desobediencia civil no violenta ”. Asimismo, la Asamblea Ciudadana México toma la calle, democracia Real, ¡Ya!, organizadora de la marcha, invitó a una manifestación frente a la Bolsa Mexicana de Valores.
Si en dos años (2008-2010) según datos de CONEVAL, 3.2 millones de personas descendieron a la pobreza, si en el año 2010 en nuestro país se presentó una tasa de homicidios por 100 mil habitantes del 21.70%, si en veinte familias mexicanas se concentra el mayor poder económico y político del país, si México es un país enlutado por las miles de muertes violentas de ambos bandos, si la sociedad misma ha dado muestras de morbilidad espiritual y no encuentra la cura, si la clase política sigue mirando por sus propios intereses partidistas y son proclives a emitir políticas antipúblicas, ¡por supuesto que existen suficientes motivos para indignarse!
Qué decir de la indignación que debe provocar también la paternidad irresponsable, las familias desintegradas, la drogadicción en los jóvenes, la trata de personas, la violencia intrafamiliar y un sinnúmero de conflictos que suceden al interior de una familia, la cual sigue siendo la base fundamental de una sociedad que se precie de estar sana.
Pero… ¿y después de la indignación, qué?
Las distintas sociedades del mundo claman por justicia, por paz y seguridad, y al mismo tiempo han dejado de lado la práctica de valores bíblicos que ayudarían en esta hora aciaga de la humanidad. ¿Entonces?
Baltazar Zamora – Pastor, Teólogo y Sociólogo - México
BIBLIOGRAFÍA
- Efe Agencias/Protestante Digital. (2011, 21 de noviembre). Continúan los ataques, una treintena de cristianos coptos heridos en una manifestación. Protestante Digital. Recuperado de http://www.protestantedigital.com/ES/Internacional/articulo/13710/Una-treintena-de-cristianos-coptos-heridos-en-una
- Hessel, S. (2011). ¡Indignaos! Un alegato sobre la indiferencia y a favor de la insurrección pacífica. España: Destino.
- http://mxtomalacalle.wikispaces.com/message/view/Organizaci%C3%B3n+15O/44055506
- La Santa Biblia. Versión Reina Valera 1960.
- Klein,N. Chomsky, N. y Galeano, E. firman un manifiesto global de apoyo a las marchas del 15-O. recuperado de http://revistagavanense.blogspot.com/2011/10/naomi-klein-noam-chomsky-y-eduardo.html
- Redacción/El Economista. (2011, 29 de julio). Aumenta la pobreza en México: CONEVAL. El Economista.mx. Recuperado de http://eleconomista.com.mx/sociedad/2011/07/29/aumenta-pobreza-mexico-coneval
- Villoro, L. (2006). El poder y el valor, fundamentos de una ética política. México, D.F.: El Colegio Nacional y Fondo de Cultura Económica.
- Zepeda, J. (2007). Los amos de México. México, D.F.: Ediciones Temas de Hoy.







Comentarios (9)
Josafath Castañeda
25/01/2012 00:48h
Siempre es un gusto leerle, excelente !
Vicente Castillo
08/01/2012 00:33h
Una indignación Justa y retribuida seria esta: 1 Entonces hubo gran clamor del pueblo y de sus mujeres contra sus hermanos judíos. 2 Había quien decía: «Nosotros, nuestros hijos y nuestras hijas, somos muchos; por tanto, hemos pedido prestado grano para comer y vivir.» 3 Y había quienes decían: «Hemos empeñado nuestras tierras, nuestras viñas y nuestras casas, para comprar grano, a causa del hambre.» 4 Otros decían: «Hemos tomado prestado dinero sobre nuestras tierras y viñas para el tributo del rey. 5 Ahora bien, nosotros y nuestros hermanos somos de una misma carne, y nuestros hijos son como sus hijos; sin embargo, nosotros tuvimos que entregar nuestros hijos y nuestras hijas a servidumbre, y algunas de nuestras hijas son ya esclavas, y no podemos rescatarlas porque nuestras tierras y nuestras viñas son de otros.» Nehemias 5
Lorenzo Villegas
06/01/2012 02:37h
Muy buen articulo, algo actual, que lleva a la reflexion. La indignacion debe conllevar como objetivo un cambio, pero a veces la indigacion ciega a la gente y se queda solo en eso, indignacion. Felicidades Maestro Baltazar.
Cesia Betsabe Nieves
06/01/2012 02:37h
exelente articulo, abre el panorama para entender cual es la perspectiva social en que se desenvuelven aquellos que buscan un cambio, sin entender que la verdadera transformacion proviene unicamente de lo Alto, Dios quien transforma mente y corazon del hombre, por lo tanto tambien su actuar y todo su entorno. FELICIDADES MAESTRO BALTAZAR
Pedro Sinaloa
02/01/2012 03:30h
Posibles consecuencias positivas: La Iglesia, toma la oportunidad de presentar el Evangelio de Cristo como solución a dicha indignación, y que muchos otros pueblos se levanten en contra de las injusticias del sistema, o el mal manejo de dicho sistema. Posibles consecuencias negativas: Que se levanten falsas soluciones, guerras civiles, golpes de estado, se levanten sectas, entre otras. Pienso que la respuesta esta desde la organización de la Iglesia. Este es mi punto de vista. Muy buen articulo felicidades Pastor Baltazar, excelente artículo.
Pedro Sinaloa
02/01/2012 03:30h
el crecimiento de la pobreza, en fin. No hay empleo, no hay seguridad, no hay seguridad económica, hay un vacío algo que no hay y que a su vez provoca una reacción, lo cual es lo que podemos llamar la indignación por ausencia o vacío. Creo firmemente que Cristo puede llenar ese vacío. Salmo 23 23:1 Jehová es mi pastor; nada me faltará. 23:2 En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará. 23:3 Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Tan conocido salmo, es verdaderamente hermoso, habla de plenitud, de total, de una seguridad de nada faltar. Lo que nos dice que la Iglesia tiene la respuesta para dichos indignados. La cuestión es, ¿la Iglesia está preparada para ser esa solución? Posibles consecuencias positivas: La Iglesia, toma la oportunidad de presentar el Evangelio de Cristo como solución a dicha indignación, y que muchos otros pueblos se levanten en contra de las injusticias del sistema, o el mal m
Pedro Sinaloa
28/12/2011 11:29h
“Y después de la indignación, ¿qué?”. ¿Qué sigue y cuáles son las consecuencias positivas o negativas de este movimiento? Después de la indignación o es resignación, o se busca la alternativa. De una u otra manera tiene que haber una solución, una respuesta de parte del sistema, y ¿porque no de parte de la iglesia? Pero primero, ¿La Iglesia está preparada para ser solución, alternativa, opción, o respuesta a esta indignación? ¿Que representa dicha indignación? ¿Primero que significa indignación? Indignación. (Del lat. indignatĭo, -ōnis). 1. f. Enojo, ira, enfado vehemente contra una persona o contra sus actos. En este caso la persona y sus actos son el sistema y como se rige dicho sistema. La indignación, como tal, de dichos indignados manifestantes. Es el resultado de la conciencia de una ausencia, de algo que no poseen, de algo que falta, lo cual podríamos hablar de un vacío, por lo cual se genera dicha indignación, tales como el desempleo, la inseguridad alarmante
Alfonso Chíncaro (Perú)
28/12/2011 02:54h
Yo creo que las muchas justas aspiraciones de los pueblos y las personas van a producir tantas de estas manifestaciones que, al final, muchos se van a saturar y dejarán de buscar una solución y otros se van a desesperar tanto que van a correr de forma inmediata al primero que les proponga una. Me parece que este fenómeno va a ser ocasión para la evangelizar y caldo de cultivo para recibir al anticristo. Bendiciones.
Marcel González G.
24/12/2011 02:09h
Los indignados' como movimiento social, cada cual desde su propia perspectiva nacional se agrupa y protesta. Lo contradictorio de todo esto es que el sistema del cual se sentian orgullosos, ya no funciona para 'sus intereses' y luego se agrupan para protestar. Estan muy lejos de ser sinseros y de encarnar un problema mas grave del cual protestan. Todo movimiento de cualquier sociedad debe ser integro en la busqueda de un bien comun, si no es así, la hipocresia sigue reinando. (Felicidades Baltazar, por tocar un tema de actualidad)
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