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En sus zapatos 

 

Noé en pelotas

 
<em> Noé en pelotas</em>
 Claudio Tupinambá 

06 DE DICIEMBRE DE 2011

Nuestros padres no son perfectos. De hecho, están bastante lejos de serlo todos ellos.

Todos los padres tienen debilidades y defectos que les hacen vulnerables.

Algunos son agresivos. Otros a veces no son buenos jueces. Unos manejan muy mal las nuevas tecnologías. Otros insisten en usar ropas o utensilios viejos, medio rotos o fuera de moda. Los hay autoritarios, los hay perezosos, y también los que carecen de una buena formación académica.

Algunos se emborrachan. Otros hablan mal de sus familiares o de sus compañeros de trabajo. Otros se aíslan en la TV como sí la familia no importara. Unos han sido cónyuges infieles, otros son de los que se pierden conduciendo pero se resisten a pedir información. Hay padres mentirosos, cotillas, y también los que eructan sentados a la mesa.

Algunos padres tienen un pasado oscuro. Han pasado por la cárcel o la rehabilitación, Muchos han conocido y vivido cosas de las que no les gusta ni siquiera recordar, a veces traumas y situaciones que les hirieron y marcaron de por vida.

Hay padres cristianos que tienen un pasado anterior a su conversión, donde han hecho lo que no harían hoy. Y los hay los qué predican mucho, pero raras veces con el ejemplo.

¿Ya te pasó eso de encontrar esta foto vieja de cuando él era soltero y pensar "¡¿Pero qué pintas son esas?!" ?

Es verdad: nuestros padres no son perfectos.

Génesis 9:20-29 nos cuenta de un padre que tampoco era perfecto, como los nuestros: se llamaba Noé. La Biblia cuenta que Noé se emborrachó y se quedó desnudo, exponiendo lo que él tenía que podría avergonzarle: estaba totalmente vulnerable.

Él tenía tres hijos. Uno eligió reírse de su padre y exponerlo en su debilidad. Los otros prefirieron no mirar lo vergonzoso de él y honrarle cubriendo y protegiendo a aquél que ellos deberían respetar.

Nuestros padres no son perfectos. Todos los padres tienen debilidades y defectos que les hacen vulnerables. Como Noé, cuando estaba borracho y en pelotas.

Cuando piensas en tus padres en estas situaciones, ¿les das honor, les cubres, les perdonas y les apoyas? O lanzas sus defectos de manera despreciativa y agresiva en sus caras? ¿O les expones a los amiguetes y familiares con comentarios burlones y sarcásticos? ¿Te acuerdas de tus defectos y vergüenzas o usas los de ellos como escusa para equivocarte tú también?

Sem, Cam y Jafet – los hijos de Noé - no tuvieron el mismo fin, debido a como trataron con las debilidades de su padre. ¿Qué fin tendrás tú?

 Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra. (Ef. 6:2-3) 

Quien honra a sus padres siempre tiene un buen fin. Acuérdate. :)
 

Autores: Cláudio Tupinambá

©Protestante Digital 2012

 
 



 

 

Comentarios (2)

 
Id Autor/Fecha Comentario
2

Ge

11/12/2011 21:59h

Good...**

1

Yo

08/12/2011 11:06h

Lindo artículo. Punto aparte alguno de Uds recuerda esa canciòn de escuela dominical?: 'ya saliò el señor Noe, que en el viaje se mareo!!!!! , jajajaja q mentira si la verdad es que estaba borracho y en pelota!!! jajajaja

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