En las aulas
El Amor
|
28 DE DICIEMBRE DE 2011
1. m.Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser. 2. m.Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear. 3. m.Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo.
Estas son algunas de las muchas acepciones que tiene esta palabra. Hoy en día, la mayoría de veces cuando la gente dice ‘ amor ’ se refiere al amor que se puede sentir por el sexo opuesto, un amor que no sólo conlleva ser amigos, sino algo más. Creo que ya se me entiende. Yo, en cambio, creo que el amor verdadero, el amor más grande entre personas, es el que ama a su prójimo: hermanos, padre, madre, abuelos, amigos, e incluso a la gente que no te cae bien. Pero, ¿por qué es tan difícil hacer esto último? ¿Es por envidia? ¿Supuesta superioridad de uno hacia otro? ¿Porque os han hecho daño, o porque tú has hecho daño? No creo que sea tan difícil.
Si tú quieres algo de una persona o crees que esa persona no merece lo que tiene, piensa en tu vida y en cómo Dios te la dio, por amor, siendo pecador. ¿Aún sigues pidiendo más?
Si desprecias a alguien porque piensas que está haciendo mal o por el simple hecho de que seáis diferentes, piensa en Dios y en lo santo que es Él y lo pecador que eres tú. ¿No tiene más motivos Él para despreciarnos, que tú para despreciar a cualquiera? Sin embargo, Él nos amó aún siendo nosotros imperfectos.
¿Y si alguien te ha hecho daño o tú has hecho daño? ¿No deberías perdonar? ¿No deberías pedir perdón? Piensa en Dios y en cómo Él te perdonó. Hace más de dos mil años llevó todo el plan de salvación a cabo, ¡y tú aún ni habías nacido! Y te perdona para toda la eternidad, si tú quieres...
Eso es amor, no lo que este mundo nos hace creer que es amor. Reflexionemos en lo que Dios hizo y sigue haciendo por nosotros y con nosotros, y en lo que deberíamos hacer nosotros. El amor entre las personas es la solución a todos los problemas de la historia.
Jesús dijo, y puede decirlo con toda autoridad:
“Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros, como yo os he amado” (Juan 15:12)
“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 22:39)







Tu comentario