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Por Qué?? 

 

¿Quién soy yo?

 
<em> ¿Quién soy yo?</em>
 
 

   Arão Tomé Guerreiro 

 

22 DE ENERO DE 2012

Esta es una pregunta curiosa y de alguna forma irónica. Yo puedo cuestionar mi identidad y cualquier otra persona puede cuestionar la suya también, pero en este planeta donde todos somos tan parecidos (todos tenemos brazos, piernas, cabeza, ojos, boca, nariz, personalidad y a los ojos de Dios todos somos sus hijos) al mismo tiempo somos tan diferentes! La respuesta a esa pregunta va a ser distinta para cada persona.

   Hay personas cuya identidad reside en la herencia que tienen porque son reyes o princesas.  Para otros la identidad se basa en su formación y para algunas personas está en su ocupación y en su trabajo; se identifican con lo que hacen . ¡Esto a mí me parece una paradoja! Hoy en día hay muchas personas que están perdiendo su empleo. Hay dos grandes razones por las cuales muchos puestos de trabajo están desapareciendo en nuestra sociedad: El incremento de la productividad   de la economía y la falta de liquidez que a su vez obliga a que la economía sea aun más eficiente. Se entra en una espiral de destrucción pero no quiero entrar en este tema, deseo enfocarme solamente en la paradoja que se está volviendo un problema serio a nuestro alrededor.  Si la identidad de las personas está basada en su ocupación y si ésta desaparece, ¡entonces la identidad también desaparece! ¡¡Estamos frente a una enorme crisis de identidad!!. 

   Tener la identidad basada en el título académico o en el puesto de trabajo son síntomas de un mismo problema . La persona se reconoce por algo externo, intangible y etéreo y no por sí mismo, por quién es como persona. Culturalmente, en Portugal mucha gente busca el título de doctor. Es como si las personas se graduaran de la Universidad y se convirtiesen en doctores. No lo es en la teoría pero sí lo es en la practica. Uno se gradúa y toda la gente le trata por doctor. Además, los cargos dan la impresión de ser más elevados cuando requieren que a la persona se la trate por su título (Dr.) y esto alimenta el ego. Otro país donde conozco mucha gente es Guatemala y allí todos prestan culto al Licenciado. Se usa el prefijo Lic. antes del nombre y profesionalmente se deja de tratar a la persona por su nombre, el cual es sustituido por dicho título. De los países con que trato creo que donde menos he visto esta transferencia de identidad ha sido en España. En España la identidad no está tan asociada con el título y la profesión, pero, probablemente esté más basado en la clase social y en los bienes que se poseen.

  En mi inquietud y curiosidad permanentes me pregunto la razón de esto. Sabemos que cada acción se realiza en base a una motivación inicial. Eso sucede hasta determinado punto a partir del cual el generador de la acción deja de ser una motivación inicial para pasar a serlo la repetición. Por eso existen valores culturales y tradicionales. En algún momento empezaron a ser una repetición cuyo fundamento y razón de ser ya no se conocen.  Me gustaría saber el verdadero motivo que llevó a este comportamiento. Habrá sido seguramente una falta de identidad que más tarde se ha arraigado en la cultura y ahora ha infectado a casi toda la población .

   No me preocuparía si no tuviese efectos, ¡pero los tiene!  Cuando abrí una cuenta en un banco, alguien puso el título “Dr.” en mis datos personales. Cada vez que llamo al banco noto la diferencia en el trato que recibo hasta que llega el momento en el que acceden a mis datos y leen el título “Dr.”. En ese momento, el tono de voz y la delicadeza con que me tratan cambian de repente. Esto me parece muy mal porque se está considerando que hay clientes de 1ª y de 2ª (espero que no haya más categorías aún). Es verdad que el mercado está segmentado y que a cada segmento se le debe ofrecer lo que busca, pero llegar al punto de tener dos comportamientos distintos con el mismo cliente es a mí entender una falta de respeto.  Es una falta de respeto con las personas  que usan el título Dr. porque el respeto que existe es por el   título. Es una falta de respeto a los demás porque si no tienen el título parece que no merecen ser bien tratados. ¡Es una falta de respeto a todos! El respeto solo existe a las dos letras seguidas de un punto (Dr.). 

   Se me pasa por la cabeza una comparación un tanto disparatada pero quizás tiene sentido. Algún psicólogo podrá comprobarlo. Ivan Pavlov ganó en 1904 un Premio Nobel y teorizó lo que se llama “Condicionamiento Clásico”. Pavlov descubrió   que los perros con que trabajaba creaban respuestas inconscientes a estímulos externos.  ¿ Será que la transferencia de identidad se debe a las mismas razones que influenciaban los perros de Pavlov?  Al entender que usar un título nos confiere ganancias, se usa el título en todas las ocasiones. Tanto lo usamos ¡que se vuelve parte de nuestro nombre!. 

   Yo pregunto:  ¿Dónde está la humildad? Ser humilde no es ser pobre como se suele decir. Ser humilde es ser consciente de la verdad y vivir con esa consciencia .  La verdad dice que yo soy la misma persona con o sin título, independientemente de la ocupación o herencia. 

  Cristo dice que soy un hijo, un sacerdote y un rey. Al mismo tiempo dice que no soy nada en esta tierra. Soy barro.  Aquello que soy es porque Él me lo da .  Simplemente confiando en Él puedo ser lo que soy, porque Él así lo dice . ¡Se trata de dependencia total! Sin embargo esa dependencia no está en algo etéreo. Sí que es externo y podemos discutir si es intangible o no, pero con toda la seguridad ¡es real!

  Pablo (así suena mejor que tratarle de Apóstol Pablo porque parece cosa de mayores) dijo que no adoptemos las costumbres de este mundo sino que nos transformemos por medio de la renovación de nuestras mentes. A mí me hizo falta encontrar esta situación en el mundo para cuestionarla y renovar mi mente sobre ella.  Me enteré que yo mismo a veces me refugiaba por detrás de un título que era “mi apóstol” ; en el griego antiguo, “apóstol” significaba “el enviado”. Eso hacía yo,  enviaba el título delante mía, abriendo el camino del respeto y consideración para que después yo pudiese entrar como la celebridad. Que fácil es acomodarse a este mundo . Hasta para que uno sepa quien es hay que renovarse constantemente en su mente...

   Y tú, ¿sabes quien eres? 

 

Autores: Arão Tomé Guerreiro

©Protestante Digital 2012

 
 



 

 

Comentarios (1)

 
Id Autor/Fecha Comentario
1

Angel Calderón

26/01/2012 21:39h

Me gustó y es realmente la verdad. En USA se vive de titulos, si no hay educación universitaria discriminan.

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