Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player

Publicidad




 

En las aulas 

 

Cuestión de confianza

 
<em> Cuestión de confianza</em>
 Josep Rivas 

25 DE ENERO DE 2012

Cuestión de confianza

-  Buenos días 
-  ¡Buenos días! – dijimos todos a la vez. 
-  Hoy escogeremos al delegado de clase, ¿de acuerdo? 

 Era el primer día de clase, y como es normal, los alumnos hablábamos y hacíamos el tonto un poco mientras el profesor hablaba y explicaba cómo lo íbamos a hacer.  

-  A ver, alumnos, escuchad. Silencio. ¡Silencio! – callamos todos al mismo tiempo en el instante que gritó rojo de agobio. 

 Continuó explicando que teníamos que escoger a uno de los dos  candidatos . Para votar teníamos que cortar un pequeño papelito en el que teníamos que poner el nombre de uno de los dos compañeros. Luego, señalando a dichos alumnos, el profesor dijo que antes de votar, tenían que decir por qué querían ser delegados. 

 No se veía ni en el profesor ni en los alumnos ningún tipo de emoción por este evento tan  importante en una clase. Lo que vino a continuación fue una serie de chorradas dichas por los dos candidatos que querían ser delegados. Por ejemplo: que intentarían hacer la entrada al cole más tarde, que harían las clases más cortas, y otras cosas del mismo estilo. 

 Al cabo de unos minutos salió un ganador. Daba lo mismo a quién eligiéramos, porque en los dos casos todo continuaría siendo exactamente igual, nada de horarios cambiados, nada de horas más cortas, nada de nada.  

No quiero entrar en política para nada, pero uso esta analogía, si se le puede llamar así, para dar a entender que si ponemos la confianza en una persona normal, puede pasar lo del ejemplo. Y lo que quiero decir no es que no confiemos en los que nos rodean para ciertas cosas, sino que pongamos toda nuestra confianza en Dios.

Dejad que me explique. Si ponemos la confianza en un ser humano, podemos quedar frustrados al no recibir lo que esperábamos, podemos ser traicionados, podemos sentirnos humillados. Todo esto puede pasar porque las personas somos imperfectas. En cambio si ponemos toda la confianza en Dios, la posibilidad de que salgamos frustrados, defraudados, traicionados o humillados, la posibilidad, vuelvo a repetir, es del 0,00000000 %. Dios es infalible, Dios no te dejará, Dios cuidará de ti, mirará por tu bien, te aconsejará, te rectificará, te guiará, y todo esto simplemente porque es Dios y, encima, nos ama. Dejemos de preocuparnos, dejemos las cosas en manos del Señor.

 “Bienaventurados todos los que en Él confían.” (Salmo 2:12) 
 “En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.” (Salmo 4:8) 
 “Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?” (Mateo 6:26) 

Os dejo con esta idea, consejo, advertencia, o lo que consideréis que son estas palabras.
 

Autores: Josep Rivas Jordá

©Protestante Digital 2012

 
 



 

 

Tu comentario

Deja aquí tu comentario

Normas de uso

> Esta es la opinión de los internautas, no de Protestantedigital.com

> No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.

> Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

Publicidad


 

 

TÉRMINOS Y CONDICIONES

1.- Para poder ser publicadas, las Cartas se enviarán firmando con el nombre y los dos apellidos, y rellenando todos los campos marcados con asterisco.

2.- El contenido no podrá exceder un máximo de 1800 caracteres (~ 350 palabras, el gestor frena automáticamente una carta que se envíe con más caracteres). No se admitirá que una opinión más extensa se divida en varias cartas (sólo se publicará la primera de ellas)

3.- Si se publica, solo figurará el nombre y la firma del remitente, ningún otro dato personal.

4.- En las cartas que hagan alusiones personales o institucionales, sólo se admitirán aquellas que traten cuestiones o información del contenido publicado en Protestante Digital (nunca fuera de nuestro medio) y que tengan relación directa con el tema tratado en Protestante Digital.

5.- Dentro de las normas y la libertad de expresión, pedimos el máximo nivel de respeto y de educación en los términos y calificaciones, centrando las opiniones en las cuestiones ideológicas y el debate de posturas y dejando de lado aspectos personales o los juicios de valor.

6.- La publicación de la carta es independiente de que su contenido coincida o no con la Redacción de Protestante Digital.

7.- No se publicarán enlaces externos, direcciones de twitter o facebook, que se envíen como parte de la carta.

8.- Se valorará la calidad de la carta, especialmente una aportación diferente a las ya realizadas, de manera que no se publicarán cartas que reiteren exageradamente puntos de visto ya expuestos previamente, obvios, o de sobra conocidos. Se espera cierta creatividad, imaginación y originalidad en las aportaciones de los lectores.

9.- Se pide centrar los comentarios en el tema central de la noticia o el artículo. Las opiniones estilo "trolls" que desvían automáticamente el debate a temas conflictivos, creando tensión innecesaria no serán publicadas; y si esta actuación es reiterada estos autores serán bloqueados.

10.- La aceptación de las cartas no es automática, sino previa valoración por el equipo de la Redacción de Protestante Digital, que puede aprobar su contenido, extractarlo eliminando aquello que no cumpla las presentes normas, o denegando su publicación (en cuyo caso no aparecerán publicadas). Intentamos que este periodo sea en general inferior a las 24 horas, y en todo caso menos de 72 horas.

11.- No se mantendrá correspondencia con los autores.

12.- Enviar la Carta confirma la aceptación total de estos términos y condiciones.

13.- Evidentemente, muchos (no todos) de los aspectos mencionados en estas normas tienen un componente subjetivo inevitable. Estamos convencidos de no acertar siempre en nuestros criterios, pero podemos asegurar que sí intentamos ser objetivos, justos y ecuánimes hasta donde nos es posible y somos conscientes.

 

Si nuestra actuación no es correcta a juicio de algún lector, le transmitimos nuestro pesar y les animamos a no dejar de manifestar sus opiniones intentando ceñirse al máximo a los términos y condiciones presentes.

 

Muchas gracias.

 

 

Cerrar