Descanso, según una de las acepciones de la Real Academia de la Lengua es el "asiento sobre el que se apoya, asegura o afirma una cosa o persona". El descanso -además de reparar fuerzas- nos sirve para dejarnos solos ante nosotros mismos, aunque a menudo huyamos.
Para conocer a un hombre no preguntes en qué se ocupa, sino en qué se desocupa (Refrán anónimo)
"Venid a mí todos los que estéis trabajados y cargados, y yo os haré descansar " (Mateo 11:28)