|
Preparando el equipaje
¡Llegan las vacaciones! Aguardadas durante largos meses por fin hacen su aparición. Es el momento de ir cerrando carpetas, archivando asuntos, concluyendo proyectos. Es el momento de plantearse como disfrutar el merecido descanso.
A aquellos que decidan pasar estos días de estío en un lugar apartado del hogar, les espera la ardua tarea de preparar el equipaje. Yo, soy una de esas que prepara meticulosamente su maleta.
Elaboro una lista en la que cada día voy añadiendo aquello que creo conveniente llevar. Al principio sólo anoto lo exclusivamente necesario, pero poco a poco voy convirtiendo mi escueta lista inicial en un interminable inventario donde apunto cosas inservibles, pertenencias inútiles que acabaré trayendo de vuelta sin ni tan siquiera haber desembalado.
Esta práctica es muy común y no es nada raro encontrar a gente que porta maletas en la que -sabe de sobra- no utilizará ni la mitad de aquello que lleva.
Os propongo antes de emprender vuestra operación salida, que seáis concisos a la hora de hacer el equipaje. Que prescindáis de todo aquello que no os va a servir. Debemos aprender a viajar con el equipaje preciso , así nos ahorraremos trabajo y quebraderos de cabeza. Dejar todo lo superfluo, lo excesivo, lo innecesario, aprendiendo a valorar las cosas desde una perspectiva más sencilla.
Es tiempo de vacaciones, de siesta y holgazanería. Momentos en los que dejarse mecer por la brisa del descanso, por los suaves compases de la pausa y el paseo. Buscar la sombra de un buen árbol (sombrilla, o cualquier artilugio que nos la proporcione) y disfrutar de la lectura, de una charla o simplemente del silencioso pasar de las horas.
Saborear la grata compañía de un amigo, mimarse uno mismo, sentirse a gusto sin hacer nada. Dejar de comulgar con las prisas y emitir canciones de sosiego. Gozar de esa larga pausa que nos enseña a escuchar la melodía de nuestro corazón. Todo ello nos resultará más fácil llevando un equipaje liviano, sin demasiado ornamento. Así no tendremos miedo a perder las maletas, sabiendo que lo realmente importante siempre estará dentro de nosotros.
Sin más, me despido deseándoos una grata travesía.
Yolanda Tamayo es colaboradora de la revista Ventana Abierta (Asamblea Cristiana).
© Y. Tamayo, ProtestanteDigital.com, 2005, España |