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Comunicado
de la IERE sobre la ordenación del obispo gay
Carta pastoral a los fieles de la Iglesia Española Reformada Episcopal
-IERE(1)- con motivo de las recientes informaciones aparecidas en los
medios de comunicación, en relación a la elección
y futura consagración del obispo de New Hampshire.
Queridos hermanos en Cristo:
Las informaciones recientemente aparecidas
en los medios de comunicación en relación a
la consagración de un homosexual practicante, como
Obispo diocesano, en la Iglesia Episcopal de los Estados
Unidos, me hacen dirigirme a ustedes para aclarar algunos
puntos.
En primer lugar, la Iglesia
Española Reformada Episcopal no comparte, en manera
alguna, las decisiones tomadas unilateralmente por la Iglesia
Episcopal de los Estados Unidos al margen de las resoluciones
de la Conferencia de Lambeth. Esta conferencia
que reúne a todos los Obispos de la Comunión
Anglicana, expresó claramente que la sexualidad
es un don de Dios que debe practicarse en el seno del matrimonio
compuesto por un hombre y una mujer.
La Iglesia de los Estados Unidos
es una minoría dentro de la Comunión Anglicana,
y aunque parezca que sus decisiones puedan afectar al resto
de la Comunión, en realidad conducen a la Iglesia
Norteamericana a ponerse al margen de la Comunión.
La Comunión Anglicana está basada
en la comunión de los Obispos Diocesanos con el Arzobispo
de Canterbury. Se trata de una relación de igualdad
entre Iglesias independientes, que no implica compartir las
decisiones que otras Iglesias en comunión con el Arzobispo
de Canterbury puedan tomar.
La Iglesia Española Reformada
Episcopal ha permanecido y permanece fiel a las enseñanzas
de las Sagradas Escrituras y a la tradición de la
Iglesia. Con el fin de que todo el mundo pueda conocer
nuestra postura, debemos manifestar que hay tres razones
por las cuales como Iglesia no podemos estar de acuerdo con
las decisiones tomadas por la Iglesia Episcopal de los Estados
Unidos:
• La primera y más importante,
es la enseñanza de las Sagradas Escrituras en relación
a la sexualidad humana. Este es un don de Dios para ser disfrutado
en el seno del matrimonio entre un hombre y una mujer.
• En segundo lugar, durante dos
mil años la Iglesia ha exigido a todos sus ministros
que conformen su vida a las enseñanzas de las Sagradas
Escrituras, y sean ejemplo y signos de unidad para la Iglesia
universal.
• En tercer lugar, el sentido
común nos muestra que Dios ha creado dos sexos diferentes,
que se complementan y forman un ser humano completo. Por
tanto, dos personas del mismo sexo nunca podrán complementarse.
Por lo anteriormente expuesto, debemos
manifestar en relación a este tema, que no compartimos
las decisiones tomadas por la Iglesia Episcopal de los Estados
Unidos.
Finalmente, no dejemos que estos asuntos
conflictivos con los que la Iglesia de Dios ha sido atacada
a lo largo de la historia nos distraigan de nuestra misión
más importante, que es predicar el Evangelio y transmitir
a otros la buena noticia de que Dios ama a este mundo y ha
enviado a su hijo unigénito Jesucristo para nuestra
redención.
Vuestro en Cristo,
Carlos López Lozano
Obispo Diocesano
(1) La IERE es parte de la Comunión
anglicana. Publicamos la reproducción literal e íntegra
de la carta. Las negritas son de la Redacción de Protestante
Digital
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