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D
o c u m e n t o s |
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00 - 20 de agosto, 2003 |
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HISTORIA
de la ALIANZA EVANGÉLICA ESPAÑOLA (AEE)
ÍNDICE
I.- ORÍGENES (1846-1877).
II.- PRIMEROS ENSAYOS DE UNA RAMA ESPAÑOLA DE LA ALIANZA
EVANGÉLICA (1877-1914).
III.- ACTIVIDADES DE LA AEE EN ESTA PRIMERA ETAPA.
IV.- PRIMER LUSTRO DE SU EXISTENCIA LEGAL (1914-1919).
- Defendiendo la libertad religiosa
- Campañas evangelísticas de la AEE
- Publicaciones
- I Congreso Evangélico Español
V.- DESDE LA PRESIDENCIA DE FERNANDO CABRERA AL FIN DE LA GUERRA
CIVIL (1919-1939).
- El Caso de Carmen Padín
- Unamuno y la AEE
- Fraternidad, colaboración y cooperación entre
evangélicos
- Ayuda para los menos favorecidos
- La AEE y la Guerra Civil
VI.- DESDE EL FIN DE LA GUERRA CIVIL HASTA NUESTROS DÍAS
(1919-1997).
- Reanudando las actividades
- Sigue la lucha por la libertad religiosa
- Relación y colaboración interdenominacional
- Conferencias, cursos y centros de orientación y formación
teológica, bíblica y de pensamiento.
- La respuesta de la AEE a las catástrofes y necesidades
sociales
- Relaciones internacionales
VII.- CONCLUSIÓN
I.- ORÍGENES
La Alianza Evangélica se fundó
en Londres el 19 de agosto de 1846, y se había extendido
ya por Francia, Bélgica, Suiza, Alemania, Suecia, Noruega,
Italia, Grecia, Turquía, Siria, Italia, Grecia, Siria,
Australia, India, Nueva Zelanda y Estados Unidos de América.
Con notable retraso se dieron los primeros pasos en España,
en 1877, para la organización de una rama de la Alianza
en nuestro país.
Nadie podía alegar, desde luego, ignorancia. Juan Calderón,
en su periódico "El examen libre", en 1851,
nos contó su origen y reseñó la conferencia
realizada ese mismo año por la organización británica,
presentando a la Alianza Evangélica como "prueba
de la unidad del Espíritu entre los cristianos libres
de diferentes denominaciones". También recogió
unas declaraciones que, en torno a España, hizo en la
misma el veterano misionero Guillermo H. Rule.
También conocían todos la intercesión de
la Alianza a favor de la libertad de Manuel Matamoros y sus
compañeros. El sufrido malagueño escribía
desde la cárcel de la Audiencia de Granada, el 4 de octubre
de 1861: "En este pobre y apartado calabozo, hemos tenido
el consuelo cristiano de recibir la agradable visita de los
dignos pastores reverendos Alex Dallas y Euwy Cory Eade, hecha
a nombre de la Asamblea verificada por la Alianza Evangélica
en Ginebra y para entregarme un importantísimo documento,
de gran edificación...". Dos años más
tarde se destacó a Madrid una comisión internacional,
que logró ante la reina Isabel II "que la pena de
galeras impuesta a Matamoros, y otros, fuera conmutada por la
de destierro".
Con la presencia de Antonio Carrasco (precisamente uno de los
españoles beneficiados con esta intercesión) en
las dos siguientes conferencias internacionales de la Alianza
(celebradas en Amsterdam, en 1867, y en Nueva York, en1873)
se les devolvió la visita, y estuvimos dignamente representados
y logramos interesarles más por la obra evangélica
en España.
Otro punto de contacto que se tenía era la realización
de la Semana Universal de Oración, que empezó
a celebrarse en 1871, precisamente en la segunda semana de Enero,
los mismo días en los que muchas de nuestras iglesias
la han tenido desde entonces.
II.- PRIMEROS ENSAYOS DE UNA
RAMA ESPAÑOLA DE LA ALIANZA EVANGÉLICA.
Por fin, en 1877, se publica un folleto de ocho páginas,
en cuarto, que bajo el título de "La Alianza Evangélica",
contenía un "breve resumen de su origen, objeto,
bases y resultados prácticos". Con el mismo, se
repartió una cuartilla donde Cabrera, Corfield, Faithfull,
Fenn, Federico Fliedner, Enrique Fliedner, Jameson, Jiménez,
Ruet y Tornos, declaraban su aceptación del programa
propuesto e invitaban a la aceptación y "organización
de la sociedad".
¿Qué es lo que pretendían aquellos venerables
pioneros de la evangelización decimonónica de
nuestro país?. El folleto antes aludido lo explicaba,
en su último párrafo. Decía: "Se ruega
de los amantes de la unión cristiana y a todos los que
deseen verter una armonía creciente y una acción
más común entre los hijos de Dios por las varias
naciones del mundo entero, juntamente con un testimonio más
claro, dado por ellos a las verdades tan importantes del Evangelio
tenidas por ellos en común, a que se unan con esta Alianza,
la ayuden con sus oraciones y contribuciones, y la extiendan
por su influencia y ejemplo".
En septiembre de ese mismo año se empieza a funcionar
con un Secretario, Tomás Gulick (misionero en Zaragoza)
y una "cuota mínima de veinte reales anuales",
"entendiéndose que el año comienza a contarse
desde el primero de julio pasado". A principios de diciembre,
el Secretario comunica: "La Alianza Evangélica Española
ha acordado que tuviéramos una reunión de oración
el primer jueves de cada mes en todas nuestras iglesias".
Y adjunta los asuntos propuestos para todo el año. En
abril de 1878 celebró su primera reunión pública,
a la que invitó a "todos los cristianos evangélicos
en España y Portugal". El programa, que se extendió
por cuatro días, contó con oradores de todo el
país y de todas las denominaciones.
Uno de los promotores, Juan Bautista Cabrera nos aclara en "La
Luz" del 30 de mayo de 1891, en un informe que da en su
condición de representante de la AEE la conferencia internacional
que acababa de celebrarse en Florencia, que "por injuria
de todos no prosperó" este primer proyecto. Y él
mismo nos informa que en el año anterior se había
restablecido la "sección española".
Con todo, la idea parece que no logra cristalizar. "En
1894 encontramos otro ensayo que tal vez por la división
de España en regiones del Centro, Sur, Este y Norte no
tuvo éxito duradero".
III.- ACTIVIDADES DE LA AEE
EN ESTA PRIMERA ETAPA.
Pese a la buena intención de constituirse, desde su origen,
en una organización luso-española, los contratos
y actividades no fueron muchos con el otro país ibérico.
Con independencia de que existiera organizada o no, algo que
no faltó fue la celebración de la Semana Universal
de Oración en la primera semana de cada año, de
lo que encontramos testimonio en las diversas publicaciones
evangélicas de la época.
También seguimos siendo representados en las conferencias
generales de la Alianza Evangélica Universal. En 1907,
por ejemplo, nos representó de nuevo Juan Bautista Cabrera,
acompañado de otros dos delegados, Cipriano Tornos y
Jorge Fliedner; quienes se trasladaron a Londres para participar
en la undécima conferencia internacional.
Un dato más. En diciembre de 1910, la Alianza Evangélica
Española pide la libertad de cultos al Congreso de Diputados,
presidido por el conde de Romanones. En lo sucesivo, la solicitud
a los poderes públicos de la libertad de cultos y la
defensa de los evangélicos contra los atentados a su
conciencia, ocuparán frecuentemente todo el tiempo y
medios de la AEE.
IV.- PRIMER LUSTRO DE SU EXISTENCIA
LEGAL (1914-1919).
Tras una existencia intermitente desde su fundación en
1877 (ver el número de febrero de "Pueblo Protestante",
páginas 14-15), la Alianza Evangélica Española
se constituyó legalmente el 15 de junio de 1914, dando
así comienzo a una nueva etapa en la que prestó
valiosos servicios a todo el pueblo evangélico español,
mediante sus trabajos en pro de la libertad religiosa, sus campañas
evangelísticas, sus publicaciones y la organización
del Primer Congreso Evangélico Español.
En Madrid, ante representantes de todas las congregaciones de
la capital, y con los 117 primeros miembros (allí mismo
inscritos), "numeroso por aclamación al Comité
Nacional", compuesto por 17 miembros que representaban
a la totalidad de las denominaciones evangélicas y presidido
por Cipriano Torno. No fue "tan cordial y unánime
la respuesta en provincias". De todas formas, dos años
más tarde, ya se contaba con miembros en Barcelona, Valencia,
Jerez de la Frontera, Torralba de Calatrava y otros puntos.
El ingreso era posible suscribiendo la siguiente fórmula:
"Reconociendo la inspiración divina, la autoridad
y suficiencia de las Sagradas Escrituras; creyendo en un Dios:
el padre; el Hijo, el Señor Jesucristo, nuestro Dios
y Salvador, que murió por nuestros pecados y resucitó;
y el Espíritu Santo, por el cual deseo tener comunión
con todos los que forman el indivisible cuerpo de Cristo, deseo
ser aceptado como miembro de la alianza Evangélica".
- Defendiendo la libertad religiosa.
Dos años después de su constitución legal,
la correspondencia oficial de la AEE registraba "cartas
al Excmo. Sr. D. Eduardo Dato, al conde de Romanones, a los
Ministros de Gobernación y Guerra en diferentes gobiernos,
a los señores gobernadores de las provincias de Málaga,
Jaén, Ávila, Salamanca y a varios señores
Diputados, "motivadas por la falta de la secularización
de cementerios, la obligatoriedad de asistir a la "Misa
del Espíritu Santo" a la oficialidad de la armada
antes de la celebración de los Consejos de Guerra, los
procesos contra los reclutas evangélicos, sentencias
por no descubrirse ante el Viático, etcétera.
Con todo, en junio de 1918, tendrá que volver a pedir
la libertad de cultos al Gobierno Nacional, presidido por D.
Antonio Maura.
- Campañas evangelísticas de la AEE.
La evangelización, tanto en las ciudades donde ya existía
un testimonio evangélicos organizado como en las que
no contaban con Iglesias evangélicas, ocupó con
frecuencia a los hombres de Alianza. Dos ejemplos:
El primero, del 26 al 29 de octubre de 1915. La AEE celebró
en Madrid una serie de conferencias de edificación y
propaganda. El plan de ocho reuniones en cuatro días
consecutivos con veinte oradores (novedad para las congregaciones
madrileñas), cumplió "las esperanzas de los
más optimistas".
El segundo, en mayo del año siguiente, celebró
mítines pro libertad de cultos seguidos de reuniones
de propaganda evangélica en tres ciudades manchegas sin
obra organizada: Valdepeñas, Ciudad Real y Manzanares.
- Publicaciones.
Durante su primer año de actuación, publicó
un folleto, debido a uno de los vocales, Adolfo Araujo (del
que se hicieron tres ediciones, sumando más de 22.000
ejemplares), contestando al líder tradicionalista D.
Juan Vázquez de Mella, quien en una conferencia de política
internacional española, había pronunciado "algunas
frases despectivas e injuriosas acerca del protestantismo español".
Y para conmemorar el cuarto centenario de la reforma religiosa,
publicó un folleto ilustrado (ocho páginas, tipo
folio) dedicadas a tal evento. Contiene trabajos de A. Arenales,
Jorge Fliedner, Fernando Cabrera, Carlos Araujo, W. H. Bowers
y Ambrosio Celma. En la última página se incluía
la dirección y horario de todas las Iglesias Evangélicas
del país.
- Primer Congreso Evangélico
Español
Pertenece a esta época la organización del I Congreso
Evangélico Español, celebrado en Madrid del 7
al 10 de mayo de 1919. "La Luz", le dedicó
el número correspondiente al mes de mayo (veinticuatro
páginas holandesas, llenas de informes y fotografías),
y lo definió así: "El acto más grande
de la España evangélica: varios delegados extranjeros,
coro de setenta voces, discursos entusiastas, reuniones en los
mejores teatros".
La prensa secular se ocupó muy discretamente de las diferentes
actividades de la AEE en esta segunda etapa, salvo la honrosa
excepción de "El País".
A raíz del congreso (Cipriano Tornos, presidente, había
fallecido en noviembre de 1918), se formó un nuevo Comité
Nacional. Se eligió como presidente a Fernando Cabrera,
quién ocuparía el cargo durante un cuarto de siglo.
V.- DESDE LA PRESIDENCIA DE
FERNANDO CABRERA AL FIN DE LA GUERRA CIVIL (1919-1939).
Exceptuando los años de la II República, también
en esta nueva singladura lo que más tiempo y energías
ocupó a los hombres de la AEE fueron los conflictos por
la falta de libertad religiosa y las campañas que realizaban
atacar a favor de la libertad de cultos. Como novedad más
notable, nos referiremos más tarde a las suscripciones
que abrió a favor de los menos favorecidos económicamente.
- El Caso de Carmen Padín.
Carmen Padín Álvarez, miembro de la congregación
de Pontevedra (El Grove) fue condenada a dos años, cuatro
meses y un día de prisión condicional y a una
multa (según sentencia de la audiencia de Pontevedra)
por haber dicho, en una reunión donde "fue invitada
por unos clérigos a discutir algunos extremos de doctrina",
"que la Virgen María había tenido otros hijos
después de Jesús".
El recurso de la Alianza no prosperó, por lo que tuvo
que ingresar en el Reformatorio de Segovia, en julio de 1927.
Su hija solicitó el indulto y la Alianza hizo numerosas
gestiones, hasta que el rey Alfonso XIII, un año después,
dispuso: "vengo en conmutar por destierro el resto de la
pena que falta por cumplir".
- Unamuno y la AEE.
La Alianza, ajena a todo espíritu sectario, pudo contar
entre sus admiradores y colaboradores a muchos intelectuales
amantes de la libertad. Como ejemplo citaremos a Miguel de Unamuno.
En el año 1922, en el mitin que organizó la AEE
en Salamanca en pro de la libertad de cultos, contó con
la participación de Unamuno, a quien podía leerse
con cierta frecuencia en las diversas revistas evangélicas
de la época. Y en febrero de 1930, la Junta de la Alianza
dio una "entusiasta bienvenida" a D. Miguel con ocasión
de su repatriación. El telegrama fue contestado diciendo
que deseaba que se le comunicara a la Junta "Cuán
de espíritu estoy con lo fundamental de su obra".
- Fraternidad, colaboración
y cooperación entre evangélicos
Fiel al lema universal de la Alianza ("Un cuerpo somos
en Cristo") continuó la AEE trabajando en pro de
la fraternidad y colaboración de todos los evangélicos
españoles. Así, se organizaron dos congresos más
(Barcelona 1929, y Madrid 1 1934), varias Conferencias nacionales
de pastores, y colaboraron en los trabajos preparatorios para
la reorganización de la Federación de Escuelas
Dominicales y la organización de la rama española
de la Alianza Universal para fomentar la paz internacional por
medio de las iglesias
- Ayuda para los menos favorecidos.
Otra de las importantes actividades de la AEE, tanto en esta
época como en las posteriores, es la de recaudar fondos
a favor de los más necesitados, con independencia de
que fueran españoles o no, correligionarios o no. A finales
de 1921 abrió una suscripción "con el propósito
de recaudar fondos para enviar un aguinaldo a los soldados evangélicos
que, con motivo de los sucesos de Marruecos, se hallaban en
filas". Y al año siguiente, ahora en colaboración
con el semanario "España Evangélica",
se reunieron fondos para "socorrer con víveres a
los evangélicos rusos hambrientos". Y, tras los
terribles sucesos en el Norte de España, durante 1934,
abrió "una suscripción para socorrer a los
huérfanos de Asturias, sin distinción de ideas
políticas ni demás creencias religiosas".
La AEE también mantuvo esta actividad de ayuda durante
la Guerra Civil.
- La AEE y la Guerra Civil (1936-1939).
Las actividades propias de la alianza que en continuaron, aunque
notablemente disminuida, durante la guerra civil. En Madrid
no se pudo celebrar la semana de oración Unida en 1937,
porque "la situación de Madrid era en extremo crítica",
pero sí en los dos años siguientes.
En esos años, en estrecha colaboración con la
rama inglesa de la Alianza Evangélico, el Comité
de la "Casa de Refugio para evangélicos españoles"
("formado, principalmente, por pastores ingleses que han
estado al frente de misiones protestantes en España)"
y los cuáqueros, evacuaron a viudas y huérfanos
evangélicos españoles en varias expediciones a
Inglaterra, mereciendo "las mayores simpatías y
aprobación de los gobiernos español en inglés".
También contribuyeron a la canalización de los
donativos que nos enviaban los numerosos Comités de Auxilio
a los evangélicos españoles, que fueron organizados
en las Repúblicas Hispanoamericanas.
En medio del conflicto, tuvo que hacer público el siguiente
comunicado: "en cumplimiento de sus estatutos, la alianza
evangelio tratar española, no puede intervenir en aquellos
asuntos puramente políticos o militares".
Con fecha del 1 de abril de 1939, y en respuesta a un mensaje
de la AEE en torno a la continuación de los cultos en
las iglesias y capillas evangélicas de Madrid, el Presidente
recibió el siguiente comunicado: "Queda autorizado
para la continuación de los cultos y los servicios religiosos
en los centros evangélicos de esta ciudad, en la misma
forma en que siempre se han celebrado, sin manifestaciones exteriores
a sus templos".
Poco después, se abre un paréntesis en las actividades
de la AEE. En 1945 se reanuda la celebración de la Semana
Universal de Oración y en octubre del año siguiente,
con ocasión de la celebración del centenario de
la fundación de la Alianza Evangélica en Londres,
intenta reorganizarse y pedir su "legalización ante
el Estado como representación de todos los evangélicos
de España". El proyecto no prosperó.
VI.- DESDE EL FIN DE LA GUERRA
CIVIL HASTA NUESTROS DÍAS (1919-1997).
- Reanudando las actividades
"En el año 1953, a raíz de una visita de
dos hermanos de Inglaterra, el actual obispo anglicano Godwin
y D. Juan Savage, renació el interés de buen número
de líderes evangélicos en España por la
`resurrección´ de la Alianza".
"En Barcelona la aprobación fue prácticamente
total y unánime. Sin embargo, los énfasis teológicos
de tipo conservador que se consideraban necesarios en la nueva
orientación de la Alianza, las nuevas perspectivas ecuménicas
de aquel momento, y la particular postura de alguna denominación,
contribuyeron a que los primeros entusiasmos se enfriaran un
tanto, y a que finalmente algunos sectores del movimiento evangélico
español se abstuviera de adherirse a la Alianza en vías
de reorganización. Debemos hacer constar, sin embargo,
que aún de esos sectores hubo creyentes - entre ellos
algunos pastores - que solicitaron su ingreso en la AEE".
Comenzó a funcionar de nuevo la AEE en 1955 con un Comité
de Enlace, "constituido provisionalmente por los hermanos
siguientes: Ernesto Trenchard y José María Martínez
(secretarios conjuntos), Lázaro Urrutia (tesorero), Enrique
Haselden, Luis Hombre y Samuel Vila (vocales); y corresponsales:
José Flores (Madrid) y Ernesto Barón (Valdepeñas)".
Desde entonces, y hasta nuestros tiempos, se han sucedido en
la presidencia de la AEE: Enrique Haselden (1955-1956), Ernesto
Trenchard (1957-1967), José María Martínez
(1968-1971), José Grau (1972-1973), Juan Solé
(1974-1977), y de nuevo José María Martínez
(1978-1994). José M. Martínez fue nombrado Presidente
Honorario de la AEE al cesar en su cargo por motivos de salud,
tras ser el Presidente que más años estuvo al
frente de la Alianza. Su sucesor y actual Presidente es Antonio
Ruiz. Desde junio de 1961 el Comité comenzó a
funcionar con un grupo de Consejerías, que derivaron
en las actuales Comisiones.
El 14 de Mayo de 1956 se constituyó, con la participación
activa de la AEE y la práctica totalidad de las Iglesias
evangélicas españolas representativas, la Comisión
de Defensa Evangélica. La Comisión de Defensa
realizó la labor propia de su nombre y a favor de la
convivencia religiosa. A raíz de las negociaciones entre
la Comisión de Defensa y el Estado español, la
Comisión se legalizó en 1987 como una federación
de iglesias con las siglas de FEREDE (Federación de Entidades
Religiosas Evangélicas de España), constituyéndose
en la entidad que representa legalmente ante el Estado español
a las Iglesias y entidades evangélicas españolas
(reconocimiento que culminó con la firma de los acuerdos
de cooperación de 1992 entre el Estado y la FEREDE).
- Sigue la lucha por la libertad religiosa
Antes y después de la creación de la Comisión
de Defensa Evangélica, y como ya hemos dicho, el Comité
de la Alianza trabajó a favor de todos los evangélicos
que eran atropellados en sus derechos civiles y religiosos.
Los problemas que más se repetían - y a los que
más atención se prestó- tenían que
ver con nuestros jóvenes en el servicio militar, con
los matrimonios civiles (especialmente si los contrayentes,
o alguno de ellos, había sido bautizado en la Iglesia
católico-romana) y la clausura de capillas. Para los
dos últimos asuntos, además de las correspondientes,
o posibles, acciones legales, propuso la celebración
de "Días de oración". La propuesta encontró
eco en toda España y muchos otros países.
Entre los numerosos casos de atropello en los que la Alianza
tuvo que intervenir en defensa de cristianos evangélicos,
cabe mencionar el de Fructuoso Madrid, cartero en Jaén,
que fue despedido de su puesto de trabajo por el simple motivo
de profesar la fe evangélica; el de Pedro Moreno, en
San Pedro de la Espada, amenazado de muerte por la guardia civil;
Juan Ródenas, golpeado y apaleado también por
la guardia civil por igual motivo que los anteriores.
Esta actividad se ha mantenido hasta la actualidad, participando
recientemente (1995) la AEE en lograr la libertad de un marroquí
de 87 años (Mehedi Kasara), encarcelado simplemente por
profesar la fe evangélica, y que estaba casado con una
española. También, en el momento actual, está
interviniendo para que no se incaute a la fuerza el cementerio
protestante de Ares (La Coruña), después de pertenecer
desde 1916 a la Iglesia evangélica de esta localidad
gallega.
- Relación y colaboración
interdenominacional
Además del tradicional contacto de primeros de cada año,
sobre la base de la celebración de la Semana de Oración
Unida, la Alianza ha contribuido a otros contactos entre las
diferentes denominaciones evangélicas de España.
Así, desde 1968, viene auspiciando retiros para "representantes
y obreros de sociedades misioneras extranjeras y pastores nacionales".
En junio de 1974 se celebró en Madrid, auspiciado por
la Alianza y con la directa colaboración de varios de
los miembros del Comité, el Primer Congreso Ibérico
de Evangelización. En ese mismo año, participó
en la constitución de las Conferencia de Iglesias Evangélicas
de España. Actualmente, ha apoyado y participado en la
programación y realización del VI Congreso Evangélico
Español (5-8 de diciembre de 1997). Este Congreso, que
reúne a los evangélicos españoles 13 años
después del anterior, cuenta entre los 9 miembros de
su Comité organizador con 2 de la Junta Directiva de
la Alianza, siendo además 4 de los restantes miembros
también de la AEE.
- Conferencias, cursos y centros de
orientación y formación teológica, bíblica
y de pensamiento.
Desde 1961 en Barcelona y Madrid, y muy ocasionalmente en otras
ciudades de la geografía española, ha presentado
la Alianza un gran número de conferencias de orientación
bíblica e histórica, en muchos casos "estudios
de las corrientes tecnológicas y eclesiásticas
que pueden afectar mentalmente a la obra evangélica en
nuestro país". Varias de ellas se publicaron en
la colección de cuadernos de orientación bíblica
(1963, 1964 y 1967), firmadas por Trenchard, Grau, San León
y José M. Martínez. Otras nos han llegado, en
colaboración con las Ediciones Evangélicas Europeas,
en forma de libro: "El ecumenismo y la Biblia" (José
Grau, 1969); "Iglesia, sociedad y ética cristiana
(José M. Martínez y José Grau, 1973); y
"Racionalidad de la Revelación", por Dereck
Bigg (1971). En mayo del 73, volvieron a publicarse estos tres
títulos. Desde entonces se han seguido editando numerosas
publicaciones, algunas de las cuales están incluidas
en la sección correspondiente de esta página web
de la AEE. Destacar dentro de ellas la profundidad, calidad
y contenido de indudable interés que tiene la revista
Alétheia; así como en los Cuadernos de Ética,
que con una periodicidad anual se están publicando desde
1994 (Homosexualidad; SIDA; Muerte, eutanasia y sufrimiento).
También desde 1990 se están realizando unos congresos
bianuales sobre "Psicología y Consejería
pastoral", editándose su contenido en un libro.
De gran importancia fue también la realización
de las Jornadas sobre bioética tituladas "los Evangélicos
y la vida". Este encuentro, auspiciado por la AEE, se realizó
en Madrid del 6 al 9 de diciembre de 1989. Reunió a la
práctica totalidad de los evangélicos españoles,
y sirvió para reflexionar y sacar conclusiones tanto
prácticas como de pensamiento en torno a la mayor parte
de los problemas actuales de la bioética.
El Comité planeó desde principios de la década
de los 60 la creación de un instituto bíblico
nocturno, que finalmente se inaugura en Barcelona en octubre
de 1969, con el nombre de Centro Evangélico de Estudios
Bíblicos (CEEB). Este centro fue seguido pocos años
después de su homónimo en Madrid. El programa
de estudios, que se extiende por cuatro años, es desarrollado
por un cuadro de profesores cualificados, reclutados principalmente
entre los consejeros y miembros de la Alianza.
- Respuesta de la AEE a las catástrofes y necesidades
sociales.
La participación y ayuda de la alianza ha sido permanente.
En colaboración con TEAR Fund (The Evangelical Alliance
Relief Fund, de la Alianza Evangélica Inglesa), ha podido
canalizar ofrendas de las iglesias y donativos particulares
de los evangélicos españoles para ayudar a los
afectados de las grandes catástrofes de Pakistán
(1972), Nicaragua (1973), Honduras (1975), Guatemala (1976)
y Almería (1976); para quienes se reunió y envió
un total de seis millones y medio de pesetas (cifra astronómica
para su tiempo y las posibilidades de la Alianza). En la actualidad
permanece esta actitud continua de preocupación por las
necesidades que nos rodean. A través de la Comisión
de Participación y Ayuda, se está realizando una
ingente tarea de apoyo a la necesidad existente en Cuba, Guinea,
diversas zonas de Africa (Grandes Lagos, Zaire, etcétera),
y países del Este de Europa.
Una parte importante y ya tradicional de la AEE es facilitar
el apadrinamiento de niños en situaciones sociales críticas,
consiguiendo una alimentación, cuidados y formación
adecuados (y que se denomina "Proyecto Moisés).
Para una mayor información, pueden consultar las páginas
de la Comisión de Participación y Ayuda de esta
página web.
La Alianza también ha colaborado recientemente para la
restauración del tejado del madrileño colegio
de El Porvenir. Este colegio, baluarte del patrimonio e historia
evangélicos de nuestro país (fue fundado en 1897),
sufrió un incendio en 1995 que destruyó totalmente
su tejado, recibiendo una importante ayuda de la AEE para su
reconstrucción.
- Relaciones internacionales
Desde 1962 la AEE contó con representantes en las conferencias
de la Alianza Evangélica Europea (EEA - European Evangelical
Alliance), y ocasionalmente en las de la Alianza Evangélica
Mundial (WEF - World Evangelical Fellowship). En septiembre
de 1964, la Alianza española fue recibida como miembro
de la europea (y por lo tanto de la mundial).
También el Presidente de la Comisión de Teología
(o algún representante - generalmente un miembro de la
Junta) participa en encuentros teológicos y de reflexión
europeos o internacionales que existen de manera anual.
La Secretaría y la Comisión de Medios de Comunicación
de la AEE envían información periódica
a la EEA, sirviendo para una conexión con el entorno
europeo, así como una colaboración en temas de
lucha por la libertad religiosa y en temas de ética y
moral.
VII.- CONCLUSIÓN
La AEE está en la actualidad en una actividad continua
para contribuir a definir y formar el ser y el estar evangélico
en España. En unas circunstancias que favorecen la dispersión
y la ambigüedad, la AEE es una referencia casi obligada
para quien quiera conocer o profundizar en la identidad evangélica
en su sentido ortodoxo, es decir, el ligado al protestantismo
histórico.
En su Junta Directiva se expresa armónicamente la pluralidad
de la identidad evangélica, conjuntando perfectamente
la experiencia, la seriedad y las inquietudes de renovación.
Como expresión de esta realidad dinámica, el Secretario
General de la AEE se ha incorporado a tiempo parcial (y en un
futuro inminente a tiempo completo); se han creado o puesto
en marcha en los cuatro últimos años 3 nuevas
Comisiones (Medios de Comunicación, Bioética y
Evangelización); la Comisión de Teología
ha incorporado nuevos y valiosos miembros; la revista Alétheia
ha reestructurado su Dirección; la actividad periódica
(Semana Universal de Oración; Publicaciones - revistas
Idea y Alétheia, Cuadernos de Ética...; Congresos
de Psicología y Consejería Pastoral; Cursos de
formación; Ayuda social; Divulgación de noticias
y actividades; etc.) siguen su fluir habitual.
Es difícil reflejar en unas líneas la proyección
de toda una historia pasada y presente, pero creo que, al menos,
todo lo expuesto es un reflejo de la existencia vital de la
Alianza Evangélica Española. Una entidad de referencia
obligada para construir, aproximarse o comprender la realidad
de la España evangélica o protestante pasada y
actual.
Para contactar con la AEE: www.AEEsp.net,
oficina@AEEsp.net
Nota: esta Historia es una
réplica casi textual del Boletín conmemorativo
del centenario de la AEE (1877 a 1977), realizado por el historiador
y Director del Centro de Estudios de la Reforma, Gabino Fernández
Campos. Ha sido reorganizada, modificada parcialmente, y complementada
(especialmente en lo relacionado con la época contemporánea)
por la Comisión de Medios de Comunicación de la
AEE.
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