| Elefante
Digital El equipo de esta revista digital
tiene una trayectoria continuada y conjunta de 7 años
trabajando a favor de la información y divulgación
periodística del protestantismo español e internacional,
aunque este proyecto denominado Protestante Digital nace ahora,
con la intención de proyectarse a la sociedad que nos
rodea para contrarrestar sambenitos y desinformaciones, y
a veces -tristemente- confirmar realidades negativas de nuestro
entorno. En cualquier caso, será una voz autorizada
en la representación de la identidad evangélica
o protestante en y desde España.
Esta representatividad surge, por una parte, al estar integrada
en la Alianza Evangélica Española (AEE), la
entidad de encuentro ecuménico entre evangélicos
más antigua de nuestro país, con 125 años
de existencia. La AEE está integrada en las Alianzas
Europea y Mundial (teniendo la primera representación
formal en el Parlamento europeo en Bruselas) y fue cofundadora
de la FEREDE (Federación de Entidades Religiosas Evangélicas
de España) interlocutora legal con el Estado español.
La AEE es una referencia sólida y esencial en el protestantismo
español.
Por otra, se basa en un amplio abanico de colaboradores dentro
de los “heterodoxos españoles”, como nos
llamó Menéndez y Pelayo. El protestantismo español
es un auténtico desconocido. No nos reconocemos ni
encontramos habitualmente en la información que se
publica en los medios de comunicación social, que configura
una figura entre vacía y cercana a lo grotesco o a
la caricatura. Nos recuerda aquella fábula hindú
de varios ciegos palpando por primera vez a un elefante, sin
que supieran qué era. A uno le parecía una serpiente
al tocar la trompa, a otro una columna al notar sus patas,
y a un tercero una montaña, perdido en el cuerpo inmenso.
Otras opiniones eran que sugería una planta de grandes
hojas -por sus orejas- a dos sables -por sus colmillos- o
a una gran lombriz por su rabo.
Y eso nos pasa a los protestantes: hasta el rabo, todo es
elefante, siendo difícil definirlo a quien no lo ha
visto antes, salvo la teoría poco explícita
al neófito de que se trata de un mamífero paquidermo.
De la misma forma sería difícil explicar a un
desconocedor del catolicismo (que cada vez los hay más)
qué es la Iglesia católica viendo en un panorama
la teología de la liberación, la Conferencia
Episcopal, las romerías y procesiones, el arzobispo
Milingo, el Papa, las comunidades de base, los teólogos
liberales, la madre Teresa de Calcuta y el Padre Apeles. Podríamos
añadir el Opus Dei, jesuitas y dominicos, sacerdotes
gays fuera del armario, el Vaticano y las iglesias escindidas
de Lefevre y del Palmar de Troya, para acabar de organizar
un aparente gazpacho conceptual. Pero ahí está:
es la Iglesia católica, y quien la conoce sabe ubicar
cada cosa en su sitio.
Nuestros colaboradores representan al protestantismo en un
concepto de máximos consensuados, alrededor del tronco
de esta línea editorial. Desde el conocido erudito,
escritor e historiador César Vidal, hasta el profesor
de Ciencias de la Información de la Universidad Carlos
III de Madrid, Manuel López, se conforma el “elefante
digital” que somos (sin especificar cuál es la
trompa y quien el rabo). Todos ellos, con opiniones y posturas
diversas, a menudo autocríticas, expresan el protestantismo
que somos y vivimos. A esto unimos noticias sobre religión
y sociedad, que ofrecen la actualidad (en parte ya conocida
en los grandes medios, y en parte no) desde nuestra perspectiva.
Esta lucha por nuestra identidad no es sólo un asunto
propio. España sigue siendo deudora de una transición
real en la libertad de creencias, de la misma forma que lo
logró en lo político. Esta necesidad se refleja
en la negativa del actual Presidente del Gobierno, Jose María
Aznar, a la solicitud formal de la FEREDE, hace ya tres años,
para tener un encuentro oficial. El peso y la sombra del Acuerdo
España-Vaticano son cada vez más notorios. Pero,
como el pastor bautista Martin Luther King, tenemos un sueño.
El de aquel día en el que todos los españoles
seamos realmente iguales a todos los niveles, sin que se nos
trate o juzgue de manera diferente por nuestras creencias.
Finalmente, sólo reseñar que en este primer
número hemos tenido que centrarnos en la puesta al
día de los principales temas que han surgido en el
último mes de agosto. Gracias por visitar esta revista
digital protestante; esperamos que nos honre más veces
con su lectura en el futuro.
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