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Critica
bíblica en E. Renan A mi modesta opinión, creo
que Ernesto Renan hace una crítica histórica
de los orígenes del cristianismo menos despiadada que
lo haría posteriormente Bultman. Para Bultman el bosque
no deja ver al árbol, todo está distorsionado
sobre la vida y persona de Jesús. La disección
racionalista de Bultman no entiende el milagro, como tampoco
Renan, pero este cree que la conciencia es un milagro porque
es un misterio absoluto su funcionamiento, todo ser es un milagro
porque el origen de la vida es un problema sin solución.
Lo que lamenta Renan es la “santa simplicitas” el
dejarse en la ignorancia, en la poca crítica y en la
falta de un método de duda sistemática. El Dios
bíblico no está en la tormenta, sin embargo los
que ven a Dios en la tormenta y le temen, no hace falta que
lean obras escritas en sentido diferente. Renan sin embargo
no quiere ser considerado para la historia como polemista,
sino el hombre abierto a la gran curiosidad, a descubrir el
matiz exacto de las leyes de la naturaleza, a la indagación
y erudición puras. Entre las profecías de Renan
sobre el protestantismo y catolicismo intuye algunas cosas
que se refieren al estancamiento del número de fieles
en uno y otro lado. La proporción no variaría,
pero sí en la clase de creyentes que tendría
cada familia religiosa. En ambos casos habrá creyentes
absolutos como en la Edad Media y otros que sacrificarán
la letra y se atenderán al espíritu. Este tipo
de creyente “espiritualista”, que entiende las
palabras como espíritu y vida, será el que acabará por
fusionarse por completo con las demás familias cristianas.
Es lo que hoy diríamos ecumenismo cristiano. Según
Renan, el ecumenismo no brotó en la Reforma, aunque
esta no quisiese la ruptura con Roma. No fue propiciado por
la Reforma del siglo XVI porque el renacer del mas rígido
espíritu cristiano creó la secta, la iglesia
separada. Como reacción a los Luteros y Calvinos llegaron
cargados de santo celo y de espadas los Caraffos, los Ghislieris,
los Loyolas y los Felipe II. Si la Reforma sabía que
la salvación era posible para todos y en todas las partes
por la fe, ¿porqué se llegó a esa ruptura
abierta? Renan cree que las costumbres modernas harían
impotentes aquellos odios, máxime si entendemos la Iglesia,
como iglesia invisible, en cuyo seno encierra a los santos
excomulgados, a las mejores almas de cada siglo. “Los
desterrados de una Iglesia, son siempre sus elegidos, se anticipan
al tiempo y el hereje de hoy es el ortodoxo del porvenir- dice
Renan-” No puedo dejar de comentar en este breve artículo,
que es mas de crítica literaria que de crítica
bíblica, el constante interés de Renan por
el cristianismo. Dice: “Gocemos de la libertad de los
hijos de Dios; pero evitemos al ser cómplices de la
disminución de la virtud que amenazaría a nuestras
sociedades si el cristianismo llegara a perder terreno. ¿Qué seríamos
sin él?... Después de todo nuestra disidencia
con las personas que creen en las religiones positivas es
científica únicamente; pero con el corazón
estamos con ellos y tenemos un enemigo que también
es el suyo: me refiero al materialismo vulgar, a la bajeza
del hombre interesado” En este contexto nos podemos preguntar ¿Es el pensamiento
de Renan puro humanismo?¿ Está todo reducido
a la pura razón, a un modelo de fraternidad que nos
libre de comernos los unos a los otros?¿ Es que el
espíritu cristiano que observa Renan va mas allá de
lo ético y de las virtudes del sermón del Monte?
Creemos que la armonía que propugna Renan va mas en
el sentido de no matar a la ciencia en nombre de Dios, que
buscar en Dios los resquicios por donde asoma su poder y
deidad. España murió de alguna manera a la
ciencia y al progreso cuando se propuso matar al mundo musulmán,
judío y protestante; por esta causa Renan no quiere
que su racionalismo quiera gobernar el mundo sin tener en
cuenta las necesidades del alma. Pero también acusa
al protestantismo en ciertos países protestantes,
donde el aburrimiento, la estupidez y la medianía
son el castigo por haber suprimido el arte y reducido la
ciencia a algo mezquino, bajo pretexto de buen sentido y
de espíritu cristiano.
Manuel de León es
pastor, Presidente del Consejo Evangélico
de Asturias, ha dirigido la Revista "Asturias
Evangélica" y ha publicado “ORBAYU" una
revista de investigación histórica,
cultural y sociológica del protestantismo
en Asturias
© M. de León, 2003, Asturias, España. |
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