E s p e c i a l e s
Número 06 - 10 de octubre, 2003
  E D I T O R I A L

NOTICIAS

Internacional
España
Sociedad
Ciudades
España @l día

NEWS
From Spain
International
  HEMEROTECA
Especiales
Recortes de prensa
Números atrasados
Buscar

DOCUMENTOS
Históricos
Legales
Comunicados

INTERACTIV@
Tu opinión
Cartas
Libro de visitas
Chat
Foros

Recomendar

Agregar a favoritos
Página de inicio
¿Quiénes somos?
Patrocinada por:
Alianza
Evangélica
Española
miembro de:
European
Evangelical
Alliance
World
Evangelical
Alliance
Poe+
Sergio de Lys

Del alma tras la reja

Vivimos en medio de una sociedad que ha hecho lema del “comamos y bebamos que mañana... ¿?”, y que aparta los sentimientos y disfruta de las sensaciones, que sólo busca emoción y adormecer el alma. Incluso, entre nosotros percibir un gesto que denote un sentimiento y no la alegría simple y hueca, supone una sorpresa.

Es alma de la misma naturaleza la que se conmueve con las notas de Bach como la que es sacudida por el dolor. ¿Os acordáis de la expresión de “La Pietá”? Para ser veraces, casí habría que decir, que no... sí, es así, apenas se puede notar una expresión en esa María, madre de Jesús, que con tanto dolor sostiene a su hijo muerto entre sus brazos; el genial Miguel Ángel comprende que tal intensidad no la puede reflejar su cara, por eso es, casi, inexpresiva. ¡Hubiera tenido que ser capaz de representar su alma para poder representar su sentimiento!

El alma tras la reja física del cuerpo, es el ser; no puede ser apartada, como querría la sociedad. En cambio, ¿recordáis los celebérrimos versos de “A la muerte del maestre...”, de Jorge Manrique? ¿Cómo comienzan?


Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando:
cuán presto se va el placer,
cómo después de acordado
da dolor,
cómo a nuestro perescer
cualquier tiempo pasado
fue mejor.

El alma despierta siente la vida y es la persona. Recordamos nuevamente a Antonio Machado porque en un poema, “A Don Francisco Giner de los Ríos”, sienta las bases filosóficas del ser -¡qué gran ahorro de filósofos, corrientes, pensamientos, etc., etc. si la humanidad hubiera leído más poesía!-, poniendo en boca de D. Francisco estos versos:

¿Murió?... [pregunta alguien] Sólo sabemos
que se nos fue por una senda clara,
diciéndonos: Hacedme
un duelo de labores y esperanzas.
Sed buenos y no más, sed lo que he sido
entre vosotros: alma.

Ser alma. No más.

 



Sergio de Lis
© revista Edificación Cristiana, nº 194. Resumido por el autor
.

 
mARTEs
JOSÉ DE SEGOVIA
De par en par
JUAN SIMARRO
Orbayu
MANUEL LEÓN
dLirios
Luis Marián
Letra pequeña
MANUEL LÓPEZ
La voz
CESAR VIDAL
Claves
WENCESLAO CALVO
Íntimo
YOLANDA TAMAYO
. PUBLICIDAD


© 2003 Protestante Digital, España.
Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección.
Colabora: