E s p e c i a l e s
Número 09 - 28 de Octubre, 2003
  E D I T O R I A L

NOTICIAS

Internacional
España
Sociedad
Ciudades
España @l día

NEWS
From Spain
International
  HEMEROTECA
Especiales
Recortes de prensa
Números atrasados
Buscar

DOCUMENTOS
Históricos
Legales
Comunicados

INTERACTIV@
Tu opinión
Cartas
Libro de visitas
Chat
Foros

Recomendar

Agregar a favoritos
Página de inicio
¿Quiénes somos?
Patrocinada por:
Alianza
Evangélica
Española
miembro de:
European
Evangelical
Alliance
World
Evangelical
Alliance
De par en par
JUan simarro

Moral, Teología y Economía

A muchos le ha parecido a lo largo del tiempo que la economía no debería integrarse en el campo de la reflexión teológica o viceversa: Los teólogos no deben inmiscuirse en el campo económico. Pareciera que Dios poco tiene que ver con la economía. Y no solamente se ha intentado separar la economía del quehacer teológico, sino que también se intenta separarla de la ética o de la moral. Muchos piensan hoy que la economía debe ser independiente, debe desarrollarse buscando los mayores y más rápidos beneficios sin contrapartidas de nadie. La moral, la ética, la religión o la teología deben mantenerse en sus respectivas esferas sin causar interferencias de ningún tipo. Se cae así en una economía de tipo utilitarista que pretende ser amoral. Lo que pasa es que la frontera entre la amoralidad que reclama la economía y la inmoralidad que se contempla al ver a más de medio mundo en la pobreza, hay solamente un pequeño paso. ¿O es que ni siquiera hay un paso y los modernos sistemas económicos como el neoliberalismo actual han caído en la inmoralidad?

Hoy en día, cuando se entra en una librería de libros teológicos, de libros que están estudiando el fenómeno religioso en el mundo, no es de extrañar el encontrarse con multitud de títulos que integran conceptos económicos y pensamiento crítico en torno a estas economías ajenas al pensamiento ético. Ya, en los países del SUR pobre, en ese sector del mundo de los dos tercios en pobreza, se ha dado la Teología de la Liberación que es una teología crítica contra un mundo que genera pobreza y, así, se ve en la necesidad de integrar, junto a otras ciencias sociales que les sirven como elemento de análisis, la economía. En su análisis del mundo, la Teología de la Liberación pone al pobre como lugar teológico central, cuestión que ha influido en gran parte del pensamiento teológico contemporáneo. Muchos teólogos contemporáneos intentan la vuelta a Galilea, al Jesús histórico, intentando ver y analizar sus estilos de vida, sus compromisos y sus prioridades. Encuentran a un Jesús comprometido con los pobres, los marginados y los proscritos, un Jesús crítico contra la acumulación de riqueza, un Jesús que denuncia y que llama al compromiso con los más débiles y empobrecidos. Esta visión de Jesús y de la Teología no puede ser ajena a la economía. Incluso se acusa al NORTE rico de ser, con su acumulación y gasto desmedido, los causantes del empobrecimiento del SUR pobre, un SUR depredado y despojado.

También en los países enriquecidos por este despojo, se han levantado voces solidarias. Se ha dado una Teología Política que no ha sido ajena a los sistemas económicos vigentes y ha sido crítica. Han estado atentos a las estructuras sociales injustas, a las estructuras que empobrecen y marginan, a la vez que han intentado ser una teología encarnada en la realidad histórica al igual que la propia Teología de la Liberación.

Hoy, independientemente de estas teologías, nadie duda que a la economía hay que integrarla no sólo en el discurso teológico, sino también en todo el discurso ético y moral. Es más, habría que integrarla en la vivencia cristiana de cualquier cristiano sencillo que quiere vivir su vida con coherencia. El ser humano, como ser integral, es objeto de la Teología. Pero. A su vez, el ser humano, visto de forma integral, es un ser ético y económico. Así, el pensar en el desarrollo integral humano, en la promoción social de las personas, en su dignidad y en las implicaciones del Reino de Dios, o reinado de Dios, que irrumpe con la figura de Jesús en nuestra historia, no se le puede dar una autonomía total a la economía. La economía es una ciencia humana que debe coadyuvar al bienestar y a la promoción social de las personas, de todos, tanto en el norte como en el sur.

Y cuando se ve que la injusticia crece, cuando se observa que cada vez es mayor la distancia entre los pocos ricos muy ricos y los muchos pobres muy pobres, tanto el quehacer teológico como la vivencia cristiana cotidiana, deben tomar conciencia de que la economía debe humanizarse y evitar esos distanciamientos y esos holocaustos de los pobres. La crítica a los sistemas económicos injustos, a las acumulaciones y enriquecimientos que afectan al empobrecimiento de muchos otros, debe integrarse en la cotidianidad de la Iglesia, no sólo en el pensar teológico formal, sino en la vivencia diaria de la fe. Debe tenerse una visión crítica tanto de la globalización como del neoliberalismo imperante. Ir entrando en líneas teológicas críticas que no aprueben la nueva religión del mercado que quiere legitimar, también desde posicionamientos religiosos, la actual ideología neoliberal. Nunca lo que margina, empobrece, excluye y destruye a grandes zonas de la humanidad, pude ser compatible con el sentir de Jesús, con una auténtica Teología cristocéntrica, con un cristianismo auténtico que no puede aceptar el empobrecimiento de los pueblos, la injusticia y la desigualdad. En el actual neoliberalismo se ve imposible la boda que entre el Mercado y el Reino de Dios han querido ver algunos ideólogos contemporáneos que profesan la religión neoliberal. Esa boda solo parece darse, engañosamente, en algunos sectores de los países enriquecidos y acumuladores.

Juan Simarro Fernández, licenciado en Filosofía,
escritor y director de Misión Evangélica Urbana de Madrid.
© J. Simarro, 2003, Madrid, España.
  

 
mARTEs
JOSÉ DE SEGOVIA
De par en par
JUAN SIMARRO
Orbayu
MANUEL LEÓN
dLirios
Luis Marián
Letra pequeña
MANUEL LÓPEZ
La voz
CESAR VIDAL
Claves
WENCESLAO CALVO
Íntimo
YOLANDA TAMAYO
. PUBLICIDAD


© 2003 Protestante Digital, España.
Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección.
Colabora: