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La Reforma  Hoy es no es un día cualquiera; es el Día de
la Reforma. En nuestra cultura protestante, siempre más
proclive al trabajo y la austeridad que al ocio y el festejo,
el 31 de Octubre es la única fiesta religiosa señalada
en el año, después de Navidad y la Pascua. Festividad… cívico-religiosa, para ser más
exactos, pues la influencia sociopolítica de la Reforma
Protestante en Europa está fuera de toda duda –y
hora es de empezar a ir diciendo que no sólo en el
Centro y el Norte de Europa…–. Seamos sinceros. En esta nuestra España cada vez
más protestante, gracias a Dios, léase laica –el
país civil, “Nosotros”–, pero paradójicamente
más católica –las estructuras de poder
del Estado, “Ellos”–… no sería
nada “políticamente incorrecto” –sino
todo lo contrario– pensar en la posibilidad de que
se habilitase al menos un medio día festivo protestante,
aunque fuera en recuerdo de las víctimas de la Inquisición,
digo yo. Así, al lado del lugar emblemático de ”peregrinación
protestante”, el Muro de los Reformadores de Ginebra,
o ese otro no por menos conocido menos emblemático
lugar –lo tengo escrito: es una de mis templos preferidos– que
es la Catedral [Protestante] de Berlín con las estatuas
de Melanchton, Lutero, Calvino y Zuinglio presidiendo el
altar… bien podríamos proponer la recogida de
firmas para erigir un monumento a las víctimas de
la Inquisición y la intolerancia religiosa. No está bien
que no peleemos por honrar la memoria de los protestantes
españoles mártires anónimos.
Manuel López Rodríguez,
es periodista, director de la revista FOTO,
y profesor de Ciencias de la Información en Madrid
© Manuel López Rodríguez, Madrid, España. Martes 28-10-2003 Asunto En el reciente Encuentro de Escritores Cristianos
de Alcalá de Henares, Juan Antonio Monroy contó una experiencia
personal de las que trascienden rotundamente la anécdota. Al escritor evangélico de Nashville, Tennessee, Rusell Shelly, Monroy
le preguntó cuántos libros evangélicos leía al
año, a lo que éste respondió: “Leo muy pocos; todos
dicen lo mismo”. La reiteración de lo obvio, el eterno retorno de lo previsible, la
repetición de lo archiconocido… Qué pena. Y qué pérdida
de esfuerzos, tiempo y dinero. Cuán lejos del lenguaje sencillo y directo de las parábolas,
con imágenes cargadas de humanidad. Hacen falta libros con… ¡asunto!
Manuel López Rodríguez,
es periodista, director de la revista FOTO,
y profesor de Ciencias de la Información en Madrid
© Manuel López Rodríguez, Madrid, España.
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