E s p e c i a l e s
Número 09 - 28 de Octubre, 2003
  E D I T O R I A L

NOTICIAS

Internacional
España
Sociedad
Ciudades
España @l día

NEWS
From Spain
International
  HEMEROTECA
Especiales
Recortes de prensa
Números atrasados
Buscar

DOCUMENTOS
Históricos
Legales
Comunicados

INTERACTIV@
Tu opinión
Cartas
Libro de visitas
Chat
Foros

Recomendar

Agregar a favoritos
Página de inicio
¿Quiénes somos?
Patrocinada por:
Alianza
Evangélica
Española
miembro de:
European
Evangelical
Alliance
World
Evangelical
Alliance
mARTEs
JOSÉ DE SEGOVIA

Camino del cielo (Mayorga)

Juan Mayorga es alguien raro en el teatro español. Formado en el campo de las matemáticas y la filosofía, hace un teatro de ideas, más propio de los países centroeuropeos que del nuestro. Su última obra, Camino del cielo, ha ganado el prestigioso Premio Enrique Llovet de este año. El montaje que acaba de dirigir Javier Rivera en Málaga, nos lleva a un tema tan poco habitual en el pensamiento español como esel Holocausto. Su protagonista es un trabajador de la Cruz Roja que participa de la manipulación de la Historia, al ocultar la verdad de lo realmente ocurrido a los judíos en un campo de concentración nazi.

Este autor nacido en Madrid en 1965, se hizo conocido al recibir el Premio Born de teatro por sus famosas Cartas de amor a Stalin, con las que logró estrenar en el Centro Dramático Nacional. Su obra sorprendió a muchos por su feroz crítica al comunismo, pero también por su carácter de tesis, en un momento en el que sólo parece predominar el espectáculo. Esa atención por la palabra ha hecho también que sea uno de los autores dramáticos que más ha publicado estos últimos años. Primero El jardín quemado, luego El traductor de Blumemberg, o El sueño de Ginebra, que ha sido muy representada en circuitos alternativos, así como Animales nocturnos, las tres actualmente reeditadas por La Avispa.

Desde entonces Mayorga no ha dejado de ganar premios, entre ellos el Calderón de 1997 por su obra Más ceniza. La editorial Anthropos ha publicado ahora también la tesis de filosofía que hizo en Alemania, Revolución conservadora y conservación revolucionaria, política y memoria en Walter Benjamin. Tras hacer algunas incursiones en la comedia con El Gordo y el Flaco o La boda de Alejandro y Ana, ha estrenado este mes en Cádiz su recreación personal de la poesía de Alberti. La ha dirigido Helena Pimenta, conocida por sus adaptaciones de Shakespeare, para la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales. El montaje está basado en uno de los libros menos conocidos de Alberti, Sobre los ángeles, escrito entre 1927 y 1928, en medio de una honda crisis personal.

El espectáculo que ha hecho Mayorga sobre Alberti lleva el título de Sonámbulo. Quiere reflejar no sólo su crisis personal, sino también la de toda una generación y una época.  El ángel se convierte así en toda una alegoría de la desesperanza, una imagen del desencanto y del desarraigo, que se da en otros autores como Rilke. Camino del cielo es para él sin embargo algo más que una obra histórica, ya que aunque trata de un asunto tan concreto como el Holocausto, es una indagación en algo tan importante como el problema de la verdad. De hecho, se refiere a “la actualidad, independientemente de que sea una ficción en torno a un acontecimiento localizable en el tiempo”, dice Mayorga.

Para el autor, “la representación que una época hace de la historia del pasado, es la representación más intensa de esa época presente”. O sea que para Mayorga, “el teatro histórico nunca nos informa o nos da una imagen del pasado”. Por eso Los persas es una obra sobre el tiempo de Esquilo, no sobre los persas. Lo que habla es de la arrogancia del poder que traspasa sus limites, pero al desafiar a Dios, es castigado por ello. Eso es al fin y al cabo lo que hace Buero en nuestro país en algunas de las obras que escribió durante el franquismo. 

Camino del cielo presenta a un trabajador de la Cruz Roja que quiere ayudar a la gente. Pero al entrar en un campo de concentración, aunque siente que algo extrañó está ocurriendo allí, da un informe positivo sobre lo que ha visto. La clave está en torno a una rampa, que tiene al final una especie de hangar. A él le dicen que eso es la enfermería, pero los judíos lo llaman el Camino del cielo. Si se hubiese atrevido a subir por esa rampa, y abrir esa puerta, se hubiera dado cuenta de la gran mentira que ocultaban los nazis. Mayorga se identifica con ese personaje, que quiere ayudar, pero no se atreve a abrir puertas. Confía en lo que le dicen y en lo que le muestran. Por eso no descubre que el camino del cielo es un camino al infierno.      

El personaje de esta obra está en una permanente encrucijada. Ya que para Mayorga, “el arte debe abrir puertas, mirar a los ojos”. Y en este sentido el arte y la filosofía coinciden en sus objetivo, su misión es la verdad. Por eso decía Paul Klee que el arte no imita a la realidad, sino que la desvela. La realidad no es algo evidente, sino que hay que hacer un esfuerzo para mirarla. Pero ¿cómo llegamos a descubrir esa verdad?.

El comandante nazi de Camino del cielo es un hombre culto, que lee a Calderón y a Shakespeare. Es “el ingenuo sueño ilustrado”, dice Mayorga, “de que la cultura ajardinaría esta selva y eliminaría lo bestial del ser humano”. Pero la realidad es que “se convirtió en una pesadilla, y nos hemos dado cuenta de que cultura y barbarie son compatibles, e incluso una determinada cultura puede estar incubando la barbarie”. Es la pregunta que se hace Adorno, ¿cómo se puede escuchar a Mahler por la mañana y torturar por la noche?. Por eso este autor busca una cultura crítica, que desconfía hasta de sí misma. Ya que trata de educar en la pregunta y en la sospecha.

Mayorga es miembro del grupo que dirige el filósofo Reyes Mate, El judaísmo, una tradición olvidada, que se interesa no sólo por la mirada judía del mundo, sino por el sentido de la filosofía después del Holocausto. La cosmovisión bíblica en la que se basa el pensamiento judeocristiano no es hoy especialmente popular, ya que parte de una concepción radical de la maldad del hombre. Pero es el sueño de la Ilustración sobre la bondad innata del ser humano el que nos ha llevado a esta pesadilla que representa el Holocausto. Nuestro problema no es falta de ciencia, ni conocimiento, como pensaban los ilustrados, sino que no queremos enfrentar a la realidad de esa perversión que habita en nuestro corazón.

Esa depravación total es a lo que la Biblia llama pecado. Y ese es nuestro principal problema, aunque intentamos excusarnos una y otra vez, echando la culpa a otros, o a nuestras circunstancias. Porque no queremos vernos cómo realmente somos. Es por eso que reprimimos todo sentimiento de culpa, imaginando que no somos tan malos al fin y al cabo. ¡En comparación con otros, tampoco somos tan malas personas!. Pero nuestro problema no es una realidad superficial, como una suciedad que arrastremos. Es algo de lo que no nos podemos separar, una corrupción que nos acompaña desde que venimos a este mundo y que afecta a toda nuestra vida.

Pero para eso vino Jesús al mundo: para salvar a pecadores como nosotros, de los cuales, dice Pablo, yo soy el primero (1 Timoteo 1:15). El pecado es algo real y objetivo, que está entre yo y mi Creador. El Dios que gobierna este universo no es una energía impersonal. Es un Ser moral, un Juez santo, al que hemos ofendido. ¿Qué vamos a hacer entonces con nuestra culpa?, ¿vamos a seguir escondiéndola hipócritamente?. La Biblia nos enseña un camino mejor, que es enfrentarla. ¡Vayamos a Dios, tal y como somos?. “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros”. Pero “si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:8-9). Su amor y compasión nunca fallan.

José de Segovia Barrón es periodista, teólogo y pastor en Madrid.
© J. de Segova, I+CP, 2003. I+CP (www.ICP-e.org)

MÁS ARTÍCULOS EN INTERNET:

· http://www.aat.es/curricul/jmayorga.htm
· http://es.geocities.com/paginatransversal/teatromayorga/
· http://www.muestrateatro.com/autores/a0170.html
· http://parnaseo.uv.es/Ars/Autores/mayorga/autor/jmayorga.htm
· http://www.remiendoteatro.com/Notas/Juan Mayorga.htm

 
mARTEs
JOSÉ DE SEGOVIA
De par en par
JUAN SIMARRO
Orbayu
MANUEL LEÓN
dLirios
Luis Marián
Letra pequeña
MANUEL LÓPEZ
La voz
CESAR VIDAL
Claves
WENCESLAO CALVO
Íntimo
YOLANDA TAMAYO
. PUBLICIDAD


© 2003 Protestante Digital, España.
Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección.
Colabora: