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La “realidad” Jesús Los intentos, por parte de teólogos
evangélicos del siglo XIX, en presentar una “vida
de Jesús” como si fuese una biografía más,
no se ha conseguido. La ciencia bíblica no logra reconstruir
la “realidad de Jesús a base de textos bíblicos,
porque los evangelios no dejan de ser ya interpretaciones del
mensaje y hechos de Jesús. Albert Schweitzer por 1960
consiguió demostrar que estos teólogos y biblistas,
aunque pretendían trabajar en un marco puramente histórico,
habían dejado traslucir sus propias ideas y trasladarlas
a su época. La ciencia bíblica, tras cincuenta
años de decepción y escepticismo, ya no pretende
sacar a la luz ni reconstruir con metodología histórica
la vida de Jesús, sino destacar aquellos contornos característicos
del mensaje. EPero también hemos de matizar,
como lo hace Günther Bornkamm en su libro “Jesús
de Nazaret”sobre esta naturaleza anhistórica, “que
no debe enturbiarse la mirada de tal modo que no advierta que
precisamente en esa forma de tradición y de narración,
con ella y bajo ella, la figura y la obra de Jesús se
hacen visibles en su inconfundible singularidad y peculiaridad
y con una originalidad tal, que sobrepuja y desarma constantemente
incluso a toda religiosa comprensión e interpretación”.
Lo que intentan teólogos como el evangélico Herbert
Braun, es llegar a descubrir la mas antigua expresión
de Jesús y ver si concuerda con las ideas del judaísmo
de aquella época o se aparta de la tradición
de Jesús. Pero casi siempre hay dificultades insalvables
que reducen el método de la ciencia bíblica a
poner un “suelo inestable” a la idea de conjunto
que hay que hacerse del Jesús histórico Esta
inseguridad y dificultad de aprensión para determinar
lo que es “judío” y “realidad” histórica,
no deja vació de contenido aquellos rasgos del Jesús
de Nazaret. “Esto quiere decir- según comenta
Braun- por ejemplo, que yo no puedo demostrar positivamente
que Jesús curase a la mujer encorvada (Luc 13:10-17)
pero por el testimonio global de los evangelios puedo deducir
que Jesús, en general, hizo milagros... Yo no puedo
demostrar que Jesús pronunciase esta frase: “Es
más fácil que un camello pase por el ojo de una
aguja que un rico entre en el Reino de Dios (Marcos 10:25),
pero debo considerarla creíble, relacionándola
con la conocida actitud de Jesús para con los ricos
y las riquezas, y sobre todo, atendiendo a su forma expresiva
y original”. Se ha dicho hasta la saciedad, que se tendría una
idea falsa de Jesús si solo se pretendiera ver a un
maestro de humanitarismo, de filantropía o de solidaridad
humana. Ni es un super-estrella, ni un rebelde, ni un místico,
sino que si existe el interés de Jesús por
el hombre no se puede separar de su vivencia de Dios. Dios
es misericordioso, por eso Jesús es misericordioso
y sus discípulos debemos ser misericordiosos. Lo que
a Jesús le interesa es la voluntad de Dios. En la
parábola del Hijo Prodigo aparecen casi todos los
ingredientes de la realidad de Jesús, pero sobresale
la misericordia del padre y la amargura de quienes les molesta
el evangelio. La amarga reacción del hijo mayor ante
la gozosa alegría del hijo descarriado y esclavo del
pecado que le depara el padre, es otra de las realidades
de Jesús muchas veces ignoradas. Dice Joaquín
Jeremías en “Parábolas de Jesús”: “Los
oyentes de Jesús se encuentran en la situación
del hijo mayor, que ha de decidir si está dispuesto
a someterse a las suplicantes palabras del padre y alegrarse
con él. Jesús todavía no condena su
conducta, aún tiene esperanza; pretende ayudarles
para que superen su escándalo ante el evangelio, para
que reconozcan hasta que punto su autojustificación
y su dureza de corazón les separa de Dios, y para
que encuentren el camino de la gran alegría que trae
el evangelio (v.32) La justificación de la buena nueva
da pie para reprender a sus críticos y para solicitar
sus corazones”. Dos mil años después la “realidad”
Jesús llega fragmentada, pero la ciencia bíblica
ha logrado los perfiles originarios a partir de las fuentes
bíblicas, aunque para algunos creyentes ajenos al espíritu
bíblico se hayan atado a una letra sin sentido. No
apoyamos el racionalismo o la aplicación del método
científico a la historia bíblica, pero pensamos
que la actual ciencia bíblica puede traer al hombre
de hoy mas accesibilidad y ser mas provechosa al “oir”
la Palabra actual. Jesús elimina las barreras que distancian
a Dios del hombre, simplifica las condiciones de la religiosidad
y resume todos los mandamientos en el mandamiento del amor.
Manuel de León es pastor,
Presidente del Consejo Evangélico de Asturias, ha dirigido
la Revista "Asturias Evangélica" y ha publicado
“ORBAYU" una revista de investigación histórica,
cultural y sociológica del protestantismo en Asturias
© M. de León, 2003, Asturias, España. |
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