E s p e c i a l e s
Número 09 - 31 de octubre, 2003
  E D I T O R I A L

NOTICIAS

Internacional
España
Sociedad
Ciudades
España @l día

NEWS
From Spain
International
  HEMEROTECA
Especiales
Recortes de prensa
Números atrasados
Buscar

DOCUMENTOS
Históricos
Legales
Comunicados

INTERACTIV@
Tu opinión
Cartas
Libro de visitas
Chat
Foros

Recomendar

Agregar a favoritos
Página de inicio
¿Quiénes somos?
Patrocinada por:
Alianza
Evangélica
Española
miembro de:
European
Evangelical
Alliance
World
Evangelical
Alliance
Poe+
Sergio de LIs

Orden y caos

Ben F. Stahl

Hace unas semanas terminé de leer un libro, "El nombre de la rosa", de Humberto Eco. La obra es muy conocida, a lo que colaboró su adaptación al cine, pero es bastante probable que en nuestra memoria hayan quedado las imágenes cinematográficas en detrimento de las literarias, con lo que se perdería la gran riqueza que encierra. Lo cierto es que las situaciones que relata Eco, nos dejan un regusto amargo a confusión, maldad, a un caos insoportable y horrible. En sus páginas late el desesperado esfuerzo de un hombre por combatir, por no aceptar ese desorden.

Comienza narrando la llegada en 1327 de un fraile franciscano, Guillermo de Baskerville, a una abadía benedictina. Y casi al final, en una habitación poco iluminada -hasta entonces oculta-, de la última planta del edificio, un anciano fraile y el franciscano se encuentran, separados por una mesa con un gran libro sobre ella:

(...) -Pero ahora dime –dice Guillermo-, ¿por qué? ¿Por qué quisiste proteger este libro más que tantos otros? (…)¿Por qué éste te infundía tanto miedo?
-Porque era del Filósofo [Aristóteles]. Cada libro escrito por ese hombre ha destruido una parte del saber que la cristiandad había acumulado a lo largo de los siglos. Los padres habían dicho lo que había que saber sobre el poder del Verbo y bastó con que Boecio comentase al Filósofo para que el misterio divino del Verbo se transformara en la parodia humana de las categorías y del silogismo. El libro del Génesis dice lo que hay que saber sobre la composición del cosmos, y bastó con que se redescubriesen los libros físicos del Filósofo para que el universo se reinterpretara en términos de materia sorda y viscosa, y para que el árabe Averroes estuviese a punto de convencer a todos de la eternidad del mundo.(...) Pero aún no había llegado a trastocar la imagen de Dios. Si este libro llegara... si hubiese llegado a ser objeto de pública interpretación, habríamos dado ese último paso.
-Pero, ¿por qué temes tanto a este discurso sobre la risa? No eliminas la risa eliminando este libro.
-No, sin duda. La risa es la debilidad, la corrupción, la insipidez de nuestra carne. Es la distracción del campesino, la licencia del borracho. Incluso la iglesia, en su sabiduría, ha permitido el momento de la fiesta, del carnaval, de la feria, esa polución diurna que permite descargar los humores y evita que se ceda a otros deseos y a otras ambiciones... Pero de esta manera la risa sigue siendo algo inferior, amparo de los simples, misterio vaciado de sacralidad para la plebe. Ya lo decía el apóstol: en vez de arder, casaos. En vez de rebelaros contra el orden querido por Dios, reíd y divertíos con vuestras inmundas parodias del orden... al final de la comida, después de haber vaciado las jarras y botellas. Elegid al rey de los tontos, perdeos en la liturgia del asno y del cerdo, jugad a representar vuestras saturnales cabeza abajo... Pero aquí, aquí... -y el anciano golpeaba la mesa con el dedo, cerca del libro que Guillermo había estado hojeando-, aquí se invierte la función de la risa, se la eleva a arte, se le abren las puertas del mundo de los doctos, se la convierte en objeto de filosofía, y de pérfida teología... ".

 


© revista Edificación Cristiana, nº 207. Resumido por el autor.

 
mARTEs
JOSÉ DE SEGOVIA
De par en par
JUAN SIMARRO
Orbayu
MANUEL LEÓN
dLirios
Luis Marián
Letra pequeña
MANUEL LÓPEZ
La voz
CESAR VIDAL
Claves
WENCESLAO CALVO
Íntimo
YOLANDA TAMAYO
. PUBLICIDAD


© 2003 Protestante Digital, España.
Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección.
Colabora: