E s p e c i a l e s
Número 10 - 7 de noviembre, 2003
  E D I T O R I A L

NOTICIAS

Internacional
España
Sociedad
Ciudades
España @l día

NEWS
From Spain
International
  HEMEROTECA
Especiales
Recortes de prensa
Números atrasados
Buscar

DOCUMENTOS
Históricos
Legales


INTERACTIV@
Tu opinión
Cartas
Libro de visitas
Chat
Foros

Recomendar

Agregar a favoritos
Página de inicio
¿Quiénes somos?
Patrocinada por:
Alianza
Evangélica
Española
miembro de:
European
Evangelical
Alliance
World
Evangelical
Alliance
Historias sin cuento
MARIO ESCOBAR

Teatro de Oro y Contrarreforma

II Parte del teatro del Siglo de oro: España de la Contrarreforma


España ha sido y es una realidad plural. A principios del siglo XVI es uno de los últimos países que ha completado su unificación territorial. La pluralidad cultural durante toda la Edad Media, le ha convertido en una monarquía heredera de diferentes corrientes de pensamiento. Musulmanes, judíos y cristianos han convivido, aunque no siempre pacíficamente, produciéndose intercambios culturales interesantes.

España no podía empezar mejor el siglo XVI. La política de matrimonios de los Reyes Católicos, la empresa americana y la expansión aragonesa en el mediterráneo, dan a luz un periodo prodigioso en el terreno cultural. En los primeros años del siglo se crean nuevas instituciones de enseñanza, se propicia una reforma religiosa a nivel interno y la Península se abre a Europa como nunca. El cardenal Cisneros es el máximo exponente del deseo de unir grandeza política a desarrollo cultural.

La Reforma Protestante parte en dos a Europa, pero su división no es tan sólo territorial. Se encuentran reformados en todos los países, en la mayor parte de las ciudades de la Europa. Parece que las fronteras políticas no pueden detener la nueva ola religiosa. El movimiento reformado tiene carácter universal, por eso se adapta a todas las culturas y busca nuevas formas de expresión.

España, gobernada por los Augsburgo, se cierra a la reforma protestante. Carlos I, agotado en interminables guerras con los príncipes alemanes luteranos, aconseja a su hijo, Felipe II, que cierre el país a esa forma de “herejía”.

El calendario de acontecimientos durante la segunda mitad del siglo XVI es muy claro: Autos de fe contra protestantes en Valladolid y Sevilla e inicio del proceso contra el arzobispo Carranza, también se aprueba la “Ley de Sangre” en 1559; prosigue la represión anti protestante en Castila y en Andalucía año 1562; endurecimiento de las medida contra moriscos en los años 1565-1567; aplastamiento de las rebeliones moriscas en el año 1571; tras la muerte de Felipe II la Inquisición y la represión van perdiendo poder.

El Concilio de Trento, sueño de Carlos I de España, no sólo no termina con el cisma de occidente, sino más bien lo agrava. En la Europa Católica se produce lo que se ha dado en llamar la Contrarreforma, la reacción romana ante las propuesta de los reformadores protestantes. La Iglesia Católica se reorganiza y confirma en sus creencias tradicionales. Las ideas conciliares se transmitieron a cada reino por medio de la creación del primer catecismo católico, la reforma del culto y la administración eclesiástica, la creación de nuevos colegios para sacerdotes, la reorganización de la Curia, la implantación de visitas obligadas de los obispos a Roma, etc.

En España la contrarreforma se aplicará contra todo lo que parezca poco ortodoxo: iluminados, erasmistas, protestantes, moriscos, criptojudíos, blasfemos.

Los límites a la creación artística no frenarán la gran riqueza literaria de la Península, que como sede central de un gran imperio, dará al mundo algunas de las obras más bellas de la literatura universal.


Mario Escobar Golderos
Licenciado en historia y director de las revistas “Historia para el debate” y “Kerigma"

 
mARTEs
JOSÉ DE SEGOVIA
De par en par
JUAN SIMARRO
Orbayu
MANUEL LEÓN
dLirios
Luis Marián
Letra pequeña
MANUEL LÓPEZ
La voz
CESAR VIDAL
Claves
WENCESLAO CALVO
Íntimo
YOLANDA TAMAYO
. PUBLICIDAD


© 2003 Protestante Digital, España.
Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección.
Colabora: