Hay quienes buscan afanosamente poseer riquezas, poder, fama... Y sin embargo, está al alcance de los ojos poseer lo que nada ni nadie puede quitar. Como está al alcance del corazón aquello que realmente más importa en la vida, y que -como el verdadero amor- ni se compra ni se vende.
Las tierras pertenecen a sus dueños, pero el paisaje es de quien sabe apreciarlo (Upton Sinclair)
Donde esté vuestro tesoro, allí estará vuestro corazón (Lucas 12:34)