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El
pueblo gitano evangélico Contextos de conversión, cambio
económico y cultural del protestantismo gitano en la
Baja Andalucía es una aportación de la universidad
de Sevilla bajo la dirección de la doctora Manuela Cantón,
cuyas investigaciones comenzaron en 1998. El trabajo se ubica
en Andalucía pero podríamos considerar extensivo
este análisis a toda España. Es uno de los pocos
trabajos sobre el protestantismo, mientras existen infinidad
de libros estudiando el nacional-catolicismo y la transición
religiosa que, aunque algunos consideremos no realizada aún
dicha transición, dio lugar a la ley de Libertad religiosa
y posteriormente a los Acuerdos con el Estado. La glosolalia o el don de hablar
en lenguas desconocidas, en este estudio, es colocado como
un elemento productor de la identidad étnica gitana
y el cambio cultural. Sin embargo, en lo que conocemos del
pueblo gitano, la identidad étnica está producida
por otros componentes tradicionales, los mercadillos, chatarrería,
etc. como medios de vida, y sin duda por los cultos evangélicos,
pero no exclusivamente por la glosolalia. Ignacio R. Mena Cabezas autor de un mesurado articulo publicado
en Gaceta Antropológica, dice que trata de focalizar
su estudio en el don de lenguas y en la liberación
de espíritus, como “un nuevo agente en competencia
por el control de la manipulación simbólica
de las conductas, las visiones del mundo, el cuidado del
cuerpo y las almas”. Reconoce el autor que los gitanos
han sido siempre un colectivo marginado, estigmatizado y
que sufre el racismo, aunque se vean detalles y gestos políticos
por parte del Estado que son mas un deseo de integración
y trato de asistencialismo paternalista, que una verdadera
política de aceptar las diferencias gitanas. Creo,
personalmente, que el movimiento evangélico gitano
ha prosperado en España porque el catolicismo lo abandonó,
como, así mismo, las grandes obras sociales evangélicas
enfocadas a la rehabilitación de los drogadictos y
marginados han tenido este éxito popular, porque el
catolicismo dejó estos trabajos mas indeseables. Donde
los evangélicos hemos tenido puertas abiertas, allí hemos
realizado una buena labor evangelizadora y filantrópica. Todos estamos de acuerdo en que el pentecostalismo tiene
unos componentes de espontaneidad afectiva, de libertad de
los cultos, de sensualidad emotiva y de participación
personal que combinan muy bien con la idiosincrasia gitana.
De la misma manera, diríamos que la glosolalia y la
liberación de espíritus encaja mejor en su
espíritu supersticioso y agorero. Sin embargo, no
estamos muy de acuerdo con el estudio cuando afirma que el
mismo pentecostalismo estigmatiza al movimiento gitano, siendo
hostil a la autonomía que este practica respecto al
pentecostalismo “payo”. Desde el protestantismo
español no creemos en esa autonomía religiosa,
porque en cualquier acto interdenominacional y al que hayan
sido invitados los evangélicos gitanos, encontramos
respuesta amplia y positiva. Si queremos una integración
y una convivencia positiva del pueblo gitano entre los evangélicos
payos, hemos de dejarlos a “su aire” y a medida
que nos conozcamos m´s, tendremos una fraternidad mas
afín. Dice el excelente estudio de Ignacio Mena, que si bien la
glosolalia es una manifestación aparentemente libre
e individual, sin que se ejerza un control por parte del
pastor, en la liberación de espíritus y exorcismos
son los pastores y ancianos de la iglesia los que discriminan
y disciernen con cautela esta práctica. Citando a
P. Sanchiz en Religión y Cultura, Sevilla, Consejería
de Cultura, vol. 1: 385-394 “es importante señalar
que mientras el don de lenguas no requiere de rituales específicos
más allá de la propia dinámica emotiva
y espiritual de las oraciones, coros y alabanzas de los cultos,
la liberación de espíritus transcurre en momentos
excepcionales y específicos, normalmente asociada
a rituales de "sanación" o curación
milagrosa” En este aspecto hemos de denunciar determinadas prácticas
semiprivadas o públicas que ejercen un férreo
control psicológico sobre “los aleluyas” mas
susceptibles y sin una fundamentación bíblica.
Los discursos subliminales, el continuo abuso de la sanación,
(porque todos los días tenemos algún dolor
nuevo), está haciendo girar los cultos sobre fundamentos
mas médicos que bíblicos, convirtiendo a Dios
en el “tapaagujeros” que decía Bonhöffer. No puedo dejar de citar la sensación que saca este
antropólogo del pentecostalismo gitano: “La metodología
de salvación que supone el renacimiento personal se
orienta también a la ética del trabajo, a las
relaciones sociales y a la vida cotidiana. En el caso de los
conversos gitanos la nueva ética del trabajo afecta
de lleno a un sistema económico basado en relaciones
de correspondencia con el sistema de parentesco: participación
en las estrategias productivas de toda la unidad doméstica
y cooperación coyuntural entre parientes. Las actividades
fundamentales son la venta ambulante y actividades alternativas
o subalternas como temporeros agrícolas y recogida
de productos de reciclaje urbano. En todas ellas el pentecostalismo
promueve la honestidad en el trabajo, el cálculo "racional"
de las inversiones, evitar gastos en alcohol, tabaco, juegos
o fiestas. Al mismo tiempo se rechazan actividades conflictivas
con el entorno social gitano o payo, como drogas, hurtos,
fraudes,etc. Todo ello resulta de suma importancia si tenemos
en cuenta los contextos de exclusión social en los
que residen muchos de los gitanos conversos: barrios sin apenas
infraestructura urbana, pobreza, analfabetismo, problemas
derivados de las drogas: delincuencia, mafias, enfermedades,
etc.” ¡Bien por el pueblo gitano, pero aún
lo soñamos mejor!.
Manuel de León es pastor,
Presidente del Consejo Evangélico de Asturias, ha dirigido
la Revista "Asturias Evangélica" y ha publicado
“ORBAYU" una revista de investigación histórica,
cultural y sociológica del protestantismo en Asturias
© M. de León, 2003, Asturias, España. |
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