Número 17 - 23 de diciembre, 2003
  E D I T O R I A L

NOTICIAS

Internacional
España
Sociedad
Ciudades
España @l día

NEWS
From Spain
International
  HEMEROTECA
Especiales
Recortes de prensa
Números atrasados
Buscar

DOCUMENTOS
Históricos
Legales
Comunicados

INTERACTIV@
Tu opinión
Cartas
Libro de visitas
Chat
Foros

Recomendar

Agregar a favoritos
Página de inicio
¿Quiénes somos?
Patrocinada por:
Alianza
Evangélica
Española
miembro de:
European
Evangelical
Alliance
World
Evangelical
Alliance
Editorial

¿Compartiendo soledades?

De mis soledades vengo y a mis soledades voy, decía Machado. Y cantaba un sentir hondo del ser humano. También el famoso psiquiatra Erich From lo expresó escribiendo “Nacemos y morimos solos, y en medio hay un paréntesis en el que buscamos vivir en compañía para olvidar nuestra terrible soledad”.

La Navidad se ha convertido, en mano de la sociedad actual, en un negocio lucrativo. Pero es precisamente cuando más se habla de amor, de amistad, de buenos sentimientos y de calor familiar cuando más resalta el vacío que existe bajo la máscara sonriente del teatro navideño.

La felicidad no se alquila por unas horas o días. Por eso el ser humano, en su aislamiento actual, llama alegría y compañía a un simple compartir las soledades. Como la protagonista de la película “Casablanca” decía a Humphrey Bogart (“aunque me mientas, dime que me amas”) el ser humano actual pide “Aunque me engañes, hazme sentir que no estoy solo”.

En medio de esta maraña de soledades entrelazadas que se buscan sin encontrarse, uno de los contenidos del mensaje y la vida de Jesús son más reales que nunca. Uno de sus nombres, en la profecía del libro de Isaías, es Emmanuel: Dios CON nosotros. No lejos de nosotros, ni por encima de nosotros, ni ante nosotros.

Dios con nosotros significa que Aquel que no experimenta la soledad nos ama hasta el punto de acercarse a nosotros, una humanidad condenada a la soledad eterna para ofrecerle una vida junto a él, CON él. Aunque ese acercamiento de Dios-Jesús a nuestra realidad incluyese el llegar a morir a manos de nosotros mismos, la jauría de lobos solitarios y esteparios de Herman Hesse.

Dios con nosotros debe, sin embargo, llegar a ser Dios conmigo. “A nadie que viene a mí yo le hecho fuera”, diría algo más de treinta años después el niño judío que nació en Belén, cuando llegó a afirmar también ser Dios mismo. Y los discípulos que le encontraron en el camino a Emaús tras su muerte, sin darse cuenta de que era El, comentaron al descubrir quién era: “¿No ardía nuestro corazón mientras le escuchábamos?” Jesús es quien no nos rechaza, quien da cobijo y calor al alma humana.

No se trata de adoptar una religión o pertenecer a una u otra Iglesia, algo igual de vacío e inútil; sino pedirle a El que limpie y llene con su presencia el pesebre de tu corazón. Para que puedas decir que Dios, realmente, es contigo. Un milagro, vamos.

Y a partir de ese instante, mantengámonos asidos a su mano extendida; que ya nunca nos dejará solos mientras nosotros no la soltemos. Por este milagro hecho en nuestras vidas trabajamos y vivimos, además de muchos otros, los que realizamos este magazine de ProtestanteDigital.

En Su esperanza le deseamos, con todo nuestro corazón, la mejor de las fiestas: que su alma no esté nunca más solitaria, y que pueda disfrutar y compartir a Jesús como el Padre y amigo eterno con otros.
 
mARTEs
JOSÉ DE SEGOVIA
De par en par
JUAN SIMARRO
Orbayu
MANUEL LEÓN
dLirios
Luis Marián
Letra pequeña
MANUEL LÓPEZ
La voz
CESAR VIDAL
Claves
WENCESLAO CALVO
Íntimo
YOLANDA TAMAYO
. PUBLICIDAD


© 2003 Protestante Digital, España.
Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección.
Colabora: