Voy contigo. Avanzamos entre el frío de la noche, pero nos
guía la luz del sol a través del espejo de la Luna.
No hay camino; pero la nieve toda es una oportunidad de libertad
y dudas, y nuestras pisadas van creando una dirección a nuestras
vidas. Somos sólo dos personas, pero disponemos de una pequeña
luz que nos sirve para mirar lo más inmediato con confianza
y el futuro con esperanza.
No olvides un instante que es quedarse atrás
no ir adelante (Ramón de Campoamor) Te haré entender y te senseñaré
el camino en que debes andar; sobre tí fijaré mis
ojos. No seas como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento,
que han de ser sujetado con cabestro y con freno, porque si no,
no se acercan a tí (Salmo 32:8-9)