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Número 18 - 16 de enero, 2004
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En el foco
JUAN ANTONIO MONROY

Los obispos de Brasil y el sida

El diario El País tiene como corresponsal en Brasil a un hombre llamado Juan Arias. ¿Quién es Juan Arias? ¿Por qué oculta su condición de ex sacerdote católico, de la orden del Sagrado Corazón? Arias nació en 1937. Estudió Teología en la Universidad Gregoriana y recibió la ordenación sacerdotal en Roma. A su vuelta a España colaboró con varias emisoras de radio y luego en el diario Pueblo. El sábado 3 de marzo de 1963, el director de Pueblo, Emilio Romero, poco amigo de los curas, anunció que había fichado para la información religiosa a un sacerdote joven, de pensamiento liberal.

El segundo artículo publicado por el joven sacerdote liberal llevaba por título ¿A dónde vamos a parar?, un ataque frontal contra los evangélicos españoles. Su tesis era que sí se promulgaba en España una ley de libertad religiosa, los protestantes iban a venir de Estados Unidos para comprar a los católicos “con fajos de dólares”.

Un Torquemada en moderno.

Pasados los años, Juan Arias abandonó el sacerdocio, contrajo matrimonio y se dedicó al periodismo y a la literatura. Fue corresponsal de El País en Italia y ahora lo es en Brasil.

A pesar de los años transcurridos, aún tratándose de un hombre de carrera, cultivado, se le supone, continúa sin aclararse con el tema protestante. Cada vez que informa a su periódico sobre hechos relacionados con los cristianos evangélicos, escribe barbaridades. O no los distingue de acuerdo al número y al nombre de las distintas familias o utiliza para todos el denominador común de sectas. Léase un ejemplo: El jueves 23 de octubre informaba a El País que la ministra de Asuntos Sociales de Brasil, Benedita da Silva, había caído en desgracia entre otros motivos por haber viajado a Buenos Aires a cargo del Estado “para un desayuno de oración con la Iglesia Protestante de los Evangélicos, cuya fe profesa la ministra”.

¿Cómo un diario tan serio cual es El País publica tamaño despropósito? ¿Dónde queda su Libro de Estilo? ¿Es posible que un hombre que ha sido cura, que ha escrito libros religiosos, que vive en un país con una fuerte presencia protestante, no sepa, a estas alturas de la Historia, que protestantes y evangélicos son una sola y misma cosa? ¿Y qué fe profesaría entonces la ministra de Asuntos sociales, la protestante o la evangélica? Que lo aclare don Juan Arias.

Más recientemente, el 10 de diciembre, Arias escribía en El País que el gobierno de Luis Inacio Lula se enfrenta con los obispos católicos por el tema del sida. El problema es simple: los obispos se oponen al uso del preservativo en las relaciones sexuales y el Gobierno les recuerda que forma parte de su Programa Nacional del Sida.

¿Saben leer los obispos católicos de Brasil?

¿Han leído que a nivel mundial 57 millones de personas están infectadas con el virus del sida?
¿Han leído que en el África subsahariana el sida ha dejado huérfanos a 14 millones de niños?
¿Han leído que el pasado año 2003 el sida mató a 3 millones de seres humanos, en tanto que en este mismo lapso otros 5 millones fueron infectados?
¿Han leído que según la Organización Mundial de la Salud ocho mil personas mueren diariamente en el planeta por el sida?
¿Han leído que en la India hay seis millones de enfermos de sida?
¿Han leído que China tendrá en el 2010 ocho millones más de infectados?
¿Han leído que las Naciones Unidas están alertando sobre el avance del sida en Europa, en Estados Unidos y en todos los países de América Latina?

Y si leen todo esto, si conocen el drama humano, hay que tener una conciencia muy cauterizada para oponerse a la prevención de la enfermedad, aún cuando los obispos, por su voto de castidad, no necesiten preservativos ni teman personalmente al contagio. Aunque nunca se sabe.


© J. A. Monroy, ProtestanteDigital.com, 2004 (España)

 
mARTEs
JOSÉ DE SEGOVIA
De par en par
JUAN SIMARRO
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MANUEL LEÓN
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