| “ María Magdalena ”,
por Margaret George, Ediciones B, calle Bailén 84, 08009 Barcelona, Barcelona 2003, 761 páginas .
Margaret George es una escritora norteamericana con una exquisita sensibilidad para la novela histórica. Ha publicado Memorias de Cleopatra·, María, reina de Escocia y La autobiografía de Enrique VIII. Es miembro de una iglesia evangélica en Nashville, Tennessee. Su último libro publicado en España es esta abultada novela sobre María Magdalena, que se acerca a las 800 páginas, muy bien traducida por Ersi Samará.
Admito que en la Biblia destacan mujeres a quienes Dios utilizó para misiones únicas, exclusivas, irrepetibles, como Eva y María, madre de la naturaleza humana de Jesús. Pero respetando los grandes caracteres femeninos del Antiguo Testamento y algunos del Nuevo, yo me quedo con María Magdalena, a la que adora (en el sentido figurado de la palabra).
María Magdalena ha sido vilipendiada en el seno del catolicismo, que la ha presentado como una prostituta. Jamás lo fue. Fue una mujer virtuosa, virgen del cuerpo y de alma, afectada de una enfermedad que el Nuevo Testamento describe como demoníaca. Marcos explica que Jesús echó de ella siete demonios. Una mujer con siete demonios en el cuerpo difícilmente puede tener éxito como prostituta.
La novela de Margaret George es una delicia. Incorpora el fondo histórico con gran maestría. Sitúa a los personajes en aquellos tiempos, en aquella cultura, logra hacerlos entrañables a más de veinte siglos de distancia .
La autora sigue los pasos de María Magdalena desde su nacimiento en la ciudad de Magdala, en la ribera occidental del Mar de Galilea, en el seno de una familia rica. Recrea su encuentro con Jesús, la transformación espiritual que se produce en ella. En el futuro, María Magdalena vivirá sólo para el Maestro y esperará el milagro sentada junto a la sepultura donde habían enterrado el crucificado amado.
Después de la resurrección, María Magdalena se entrega en cuerpo y alma a la divulgación de la palabra de Jesús, formando parte del círculo más cercano de los discípulos.
Todo esto lo narra Margaret George con una prosa que sube, anega, inunda los sentidos. Traza un camino de acceso a la vida familiar de la Palestina que vivió María Magdalena y proporciona al lector un pasaporte, una llave que facilita el contacto vivo con personajes e historias que leemos a diario en las páginas de la Biblia.
Aunque la figura principal de la novela es María Magdalena, la persona de Jesús centraliza la obra. Su presencia inunda todas las páginas. Enternecedores, agudos y saturados de enseñanzas son los diálogos entre quienes cobran vida en las páginas de la ficción.
La obra, que la autora llama novela histórica o historia novelada, es en realidad una pieza realista, construida al detalle sobre pilares históricos, en la que se funden realidades complejas de la vida íntima, biográfica y social, en un orbe novelesco de cinco estrellas.
En suma, una novela de lectura imprescindible.
Juan de Rabat
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