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El relevo de Billy Graham
El gigantesco estadio de los “Dallas Cowboys” en la ciudad donde murió asesinado el Presidente Kennedy vibró el pasado otoño cuando Billy Graham subió a la plataforma y abrió su Biblia. El famoso evangelista norteamericano, que ha cumplido 85 años, predicó durante cuatro noches, sin que quedara un asiento libre. Pero en el ambiente flotaba la pregunta que los evangélicos de Estados Unidos se vienen planteando desde hace algún tiempo: ¿quién sucederá a Billy Graham?
Los altos directivos de la organización están convencidos de que Billy Graham no tiene sucesor. Se ha especulado con las posibilidades de su hijo Franklin y de su hija Anne. Pero el hijo no convence. Con un pasado de drogas y de alcohol, vuelto al redil de los regenerados, sus predicaciones no impactan, carecen de fuerza, le falta carisma. Anne Graham ha escrito algunos libros, un tanto superficiales, un mucho sensibleros, y es mujer. Ejerce un ministerio entre mujeres, sin llegar a las masas. Uno de los biógrafos de Billy Grahm, William Martín, es de la opinión de que el evangelista no tiene sucesor.
Tampoco hace falta, dicen.
Billy Graham surgió a la plataforma del evangelismo en la América de los 50, cuando el país necesitaba a éstos líderes religiosos que calmara sus angustias y le devolviera la esperanza quebrada por la segunda guerra mundial.
La influencia de Billy Graham pronto se dejó sentir. Recorrió los estados de la Unión predicando a miles de personas apoyado por cadenas de televisión y de radio, por prensa diaria y por publicaciones semanales y mensuales. La revista “Christianity Today” era su portavoz en los medios.
Fue amigo de Presidentes: Kennedy, Nixon, Johnson; consejero espiritual de Carter, Reagan, Bush.
Su ministerio evangelístico se extendió por numerosos países de los cinco continentes. Allá donde iba llenaba los recintos y la gente respondía por miles a sus invitaciones.
Dos evangelistas que pretenden imitarle, Jerry Falwell y Pat Robertson, no tienen la misma aceptación. Además, están totalmente volcados en política como figuras destacadas de la ultraderecha protestante que apoya al actual Presidente de los Estados Unidos.
¿Necesita Billy Graham un sucesor? Estos tiempos son otros. En Estados Unidos hay en la actualidad iglesias monstruos, que cuentan con 15.000, 20.000 miembros, como la catedral de Cristal en Los Ángeles y las mega–iglesias en Chicago, Dallas y otras grandes ciudades del país. Estas y otras iglesias semejantes no dependen de Billy Graham para aumentar su membresía. Son organizaciones estructuradas hasta el mínimo detalle. Cada una de ellas constituye una cruzada tipo Billy Graham y extienden su ministerio dentro y fuera del país.
Lo ha dicho Rich Gathro, del consejo de Universidades Cristianas: “Billy Graham representó la honestidad y dignificó el espíritu protestante en este país. Pero estos son tiempos distintos”.
Si ellos lo dicen, será verdad.
© J. A. Monroy, ProtestanteDigital.com,
2004 (España)
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