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(Agridulce)
Día Bautista Mundial
Hoy se celebra, como todos los primeros domingos de febrero, el “Día Bautista Mundial”. En esta ocasión, cuando falta un año para la celebración del centenario de la Alianza Bautista Mundial (ABM; World Baptist Alliance, BWA por sus siglas en inglés, –www. bwanet.org–), la organización que pilota Denton Lotz afronta la crisis más grave de su historia, tras la deserción de la ultraconservadora Convención Bautista del Sur de los EE.UU. (CBS, South Baptist Convention, SBC por sus siglas en inglés).
La ruptura de la CBS con la ABM, sobre la que el comité ejecutivo de los Bautistas del Sur habrá de pronunciarse en su próxima reunión los días 16 y 17 de este mes de febrero, supone un duro varapalo, de mantener su decisión de abandonar el barco y retirar su contribución económica a la ABM a partir del 1 de octubre de 2004.
Será, sin duda, la celebración más agridulce de la ABM en sus 99 años de vida desde su fundación en 1905.
Pero un servidor es de los que piensan que no hay mal que por bien no venga. La ABM fue creada hace un siglo para fomentar los lazos de unión entre los bautistas de todo el mundo en torno a los valores genuinos de esta denominación evangélica: la libertad religiosa, los derechos humanos, la evangelización y las ayudas sociales y humanitarias.
En el ideario bautista, la libertad religiosa se entiende como un derecho universal para todos, del mismo modo que los derechos humanos incluyen el derecho a la vida, lo que conlleva implícitamente el rechazo absoluto a la pena de muerte, así como que la evangelización excluye cualquier atisbo de práctica sectaria y que la ayuda social y humanitaria debe ser ejercida de manera transparente, incondicional, evangélica, desde la dignidad, sin trampas.
La Convención de los Bautistas del Sur de los EE.UU. ha ido radicalizando progresivamente hacia la extrema derecha sus posiciones ideológicas hasta el punto de desmarcarse flagrantemente de la doctrina y práctica bautistas. No hay parecido alguno, ni por asomo, entre el ideario original doblemente revolucionario en los planos espiritual y sociopolítico del movimiento anabaptista y el conservadurismo a ultranza de los líderes con mando de los Bautistas del Sur.
Así las cosas, si, como parece, en el Congreso del Centenario de la ABM que se celebrará en la ciudad inglesa de Birmingham del 27 al 31 de julio de 2005, al que espero asistir como periodista, las estadísticas no conceden a la familia bautista más de 28 millones de fieles, en vez de los cuarenta actuales, contando los doce millones de miembros de la CBS de los EE.UU., no faltará quien diga aquello de que “estaban con nosotros, pero no eran de nosotros”...
Como miembro de a pie de una iglesia bautista, no puedo ocultar mi inmensa pena por quienes utilizan el “God bless America” como arma arrojadiza para que a quienes no somos estadounidenses Dios nos bendiga menos, o se olvide directamente de nosotros. Menos mal que esa pena por la parte agria se compensa en parte con la noticia dulce de la declaración de apoyo de la Unión Evangélica Bautista Española (UEBE) a la ABM, de la que es miembro desde hace más de sesenta años.
Las denominaciones -la mía, la primera, lógico- son muy importantes... hasta que releemos con calma y con unción Mateo 25 y ratificamos una vez más la gloriosa realidad del Reino: en el Juicio de las Naciones las denominaciones, sencillamente, no pintarán nada. Dios es bueno y mandó a su Hijo Jesucristo a salvar a... las personas. Aleluya.
Puesto que algún día hay que aceptar como festivo propio, si de mí dependiera, no les quepa duda que renunciaría de manera incondicional a la celebración del Día Bautista Mundial para sumarnos todos en pie de igualdad el 31 de octubre al Día de la Reforma...
Manuel López Rodríguez, es periodista, director de la revista FOTO ,
y profesor de Ciencias de la Información en Madrid
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