E s p e c i a l e s
Número 22 - 13 de febrero, 2004
  E D I T O R I A L

NOTICIAS

Internacional
España
Sociedad
Ciudades
España @l día

NEWS
From Spain
International
  HEMEROTECA
Especiales
Recortes de prensa
Números atrasados
Buscar

DOCUMENTOS
Históricos
Legales
Comunicados

INTERACTIV@
Tu opinión
Cartas
Libro de visitas
Chat
Foros

Recomendar

Agregar a favoritos
Página de inicio
¿Quiénes somos?
Patrocinada por:
Alianza
Evangélica
Española
miembro de:
European
Evangelical
Alliance
World
Evangelical
Alliance
dLirios y troyanos
LUIS MARIÁN

Ciencia y fe: el doble rasero

Uno de los diarios de más tirada en España dedicaba el lunes día 9 de febrero una página completa al lío que se traen en los EE.UU. los creacionistas bíblicos (sic) y los defensores de la enseñanza del neodarwinismo en las escuelas públicas. Es evidente que la osadía académica de muchos de estos intérpretes del Génesis (me refiero a algunos creacionistas) es motivo de noticia por la repercusión de sus planteamientos. Pero si hablamos de falta de rigor, lo que yo quería traer a colación es el criterio periodístico de quien redactaba la noticia en cuestión. El autor escribía: “la ciencia puntera del planeta (en alusión a EE. UU.) convive con la fe ciega en el hombre como vivísima imagen de Dios, y no como pariente cercano del simio”. ¿Por qué afirma el periodista que la creencia en el ser humano como vivísima (superlativo del informador) imagen de Dios es el resultado de una fe ciega?. ¿Y si yo considerara que es posible compaginar mi fe cristiana con alguna explicación evolutiva? Porque esta postura, a pesar de la imposibilidad silogística impuesta por el periodista, existe y es respetable.

La noticia finaliza con un párrafo alusivo a “la autoridad de la Biblia” que no viene muy a cuento… a no ser que se use como una relación entre la creencia en la inspiración bíblica y los desmanes seudocientíficos de los creacionistas. Lo que aquí se transmite, a modo de resumen, es lo de siempre: que hoy día es muy fácil y nada comprometido sacudir cualquier cosa que lleve la etiqueta de cristiano o de cristianísimo como dice el susodicho informador en su exposición informativa.

Mezclar cerrazón, acientifismo, Biblia y cristianismo en un mismo cocktail es divertido, acalla las conciencias del “¿y si Dios me estuviese llamando?” y además es políticamente correcto; ¿alguien da más?. Son los signos de los tiempos de contrarreación religiosa, que como todas las contrarreaciones del mundo, son propensas a cometer alguna que otra equivocación.

Bien, al día siguiente de esta noticia -martes 10- en el mismo diario se recoge otro asunto: se denuncia la existencia de mujeres que adquieren infecciones urinarias debido a que las prohíben ir al baño mientras trabajan en condiciones de semiesclavitud para empresas textiles españolas. El periódico afirma que estas personas son inmediatamente despedidas si se les ocurre enfermar. También se informa que las víctimas de este capitalismo salvaje se ven obligadas a trabajar jornadas diarias de hasta 16 horas a cambio de míseros sueldos: “grandes cadenas comerciales de gran prestigio en España subcontratan allí (en Tánger) parte de su producción porque les resulta más rentable”. Bien, si se confirma que son “empresas de gran prestigio en España” es porque se sabe que empresas son. El informador lo sabe pero no lo dice… ¡Vaya!. Parece ser que en un medio donde cabe un falso silogismo para mofarse de la fe cristiana no caben los datos que señalan a los explotadores de gran influencia económica.

Es la historia del ser humano, la de todos nosotros, pues no planteo estos sucesos como un levantamiento contra ningún medio de comunicación concreto. No. Estos dobles raseros son sólo un ejemplo de actitudes cotidianas que aparecen todos los días en los medios de comunicación… y en mí mismo. Estas pequeñas o grandes injusticias son el reflejo de la condición humana. Cada uno de nosotros, por muy defensores de los derechos humanos que nos consideremos, estamos impregnados de juicios erráticos y de doble rasero. Todos. Ninguno es tan coherente como piensa. Nadie está exento de la contradicción, y lo peor de todo es que no podemos ser conscientes de todas nuestras falacias. Pero ahí están. Inamovibles e hiriendo de muerte a algún alma ignorada.

Y es que no hace falta matar o robar para reconocerse necesitado del perdón y de la redención de Cristo. Decir que no necesitamos quitar nuestra culpa es otro de esos infantiles mecanismos psicológicos contra la posibilidad de vernos desnudos. Que alivio recordar que para aniquilar nuestras miserias, vergüenzas y contradicciones Jesús se desgarró en la cruz del Calvario. No pudo ser de otra manera. Menos mal, pues… ¿cómo podría yo escribir el siguiente artículo? Te necesitamos Jesús, te necesitamos para ser salvos de nosotros mismos.



Luis Marián trabaja en Madrid como documentalista en la Universidad Carlos III,
y Coordinador de la Biblioteca Protestante de Madrid. Es estudiante de periodismo y cofundador
de www.delirante.org un portal juvenil cristiano enfocado al diálogo con no creyentes.

 
EDITORIAL
mARTEs
JOSÉ DE SEGOVIA
De par en par
JUAN SIMARRO
Orbayu
MANUEL LEÓN
dLirios
Luis Marián
Letra pequeña
MANUEL LÓPEZ
La voz
CESAR VIDAL
Claves
WENCESLAO CALVO
Íntimo
YOLANDA TAMAYO

Enfoque
Juan A. Monroy

. PUBLICIDAD


© 2004 Protestante Digital, España.
Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección.
Colabora: