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Número 24 - 29 de febrero, 2004
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MANUEL LÓPEZ

Pantalones caídos

Cayéndose estaría mejor dicho, pues parece como si de un momento a otro los pantalones de los chicos de la foto fuesen a acabar desparramándose inexorablemente al suelo. Es la moda, en fin. Los chicos de la foto encarnan la estética que manda: esqueléticos, pálidos, con camiseta o “top” raquítico, con los ombligos y caderas al aire y dejando ver abiertamente el calzoncillo o la braga. Pero sobre todo los pantalones caídos, o cayéndose.

Con independencia del cuestionable gusto estético de lucir la ropa interior más íntima, lo cierto es que quienes practican esta infracción de llevar los pantalones cayéndose lo tendrían difícil si les pidiéremos que nos disuadieran de que el ”look” de los ombligos al aire no es una de las extravagancias más decididamente... incómodas de la historia del vestido.

Quienes, desde confortables despachos de alta dirección, han lanzado esta moda tan rematadamente antiergonómica segurísimo que tienen sus ombligos bien tapados y los pantalones bien sujetos con cintos, como Dios manda, o, en todo caso, tirantes. A ver.

Obviamente, esta moda, como todas las modas a lo largo de la historia, será pasajera. El paso de los días es inexorable, y en cuanto empiecen a asomar las primeras “curvas de la felicidad”, ajustarse las prendas a la cintura dejará de ser opcional. No se extrañen que lo próximo que se lleve sean los pantalones bombachos con la cintura subida hasta los sobacos...

Lo triste de las modas–límite es que o son peligrosas, como la de llevar arrastrando, sin atar, los cordones de las zapatillas deportivas; insalubres, como la de los tatuajes y piercings ; o directamente... tontas, como esta de los pantalones cayéndose.

Jens Mortier, director creativo de la agencia de publicidad Duval Guillaume, de Bruselas, se las ingenió para banalizar para este anuncio del banco Dexia la moda de los pantalones caídos y armar una propuesta visual de una creatividad antológica: la imagen real del grupo de chicos de cualquier ciudad europea es sobreimpresionada con un texto aparentemente absurdo pero lleno de doble intencionalidad: “¿No será que nuestros hijos llevan encima demasiado dinero de bolsillo?”

Esplendoroso anuncio, y una magnífica lección de cómo hacer las cosas para nuestros líderes de jóvenes. Tan a menudo tan... serios, ay…

Manuel López Rodríguez, es periodista, director de la revista FOTO ,
y profesor de Ciencias de la Información en Madrid

 
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