| “La soledad del Rey ”
Por José García Abad, La Esfera de los Libros, Avda. Afonso XIII 1, bajo, 28002-Madrid. Madrid 2004, 490 páginas.
Estamos ante un libro
que levantará polémica en el futuro. Un libro esclarecedor, que dice cosas tremendas sobre el rey, la familia real y la monarquía en general.
García Abad es un periodista especializado en economía, presidente del “Grupo Nuevo Lunes”, que edita entre otros semanarios, El siglo de Europa.
El autor advierte en las páginas introductorias que “la monarquía es un tema tabú en la España del siglo XXI”. Afirma que ha escrito el libro “con el convencimiento de que ya es hora de que se hable de ella abiertamente, sin ningún tipo de autocensura ni encubrimiento”..
Cada página de este libro es un descubrimiento. Aunque los medios de comunicación informen de tarde en tarde y veladamente sobre los dineros del rey, ahora nos enteramos con absoluta claridad. El año pasado se le asignaron al rey, del presupuesto del Estado, 7,22 millones de euros – unos 1.202 millones de pesetas. “Hay que añadir –escribe el autor- muchos otros ingresos de la Casa Real o, dicho de otra forma, el pago de diversos gastos de los que no tiene que preocuparse el Monarca y que llegan por diversos caminos”.
Sigue diciendo el autor que “la prestigiosa revista económica inglesa Eurobusiness atribuye a don Juan Carlos una fortuna de 1.790 millones de euros, unos 300.000 millones de pesetas, lo que le situaría en el puesto 134 de la lista de los más ricos de Europa”.
“El dinero parece ser el flanco más débil de Su Majestad”, escribe García Abad. Cuenta que el Rey Fahd de Arabia le envió 100 millones de dólares en calidad de préstamo. Y en tiempos del gobierno Suárez, don Juan Carlos escribió una carta al entonces Sha de Persia, Reza Pahlevi, solicitándole 10 millones de dólares “para ponerle un partido fuerte a Suárez”.
La debilidad del rey de España por el dinero le llevó a mantener contactos con financieros como Mario Conde, Ruiz Mateos, Colón de Carvajal, Javier de la Rosa, Alfonso Escamez y otros. El más peligroso de todos fue Mario Conde. El escándalo financiero de Kio, por el que De la Rosa fue juzgado y condenado a prisión, salpicó al rey de tal manera que Luis María Ansón, director del diario LA RAZÓN y monárquico sin fisuras, propuso al rey que abdicara.
García Abad escribe páginas sobre los regalos al rey. Dice que “a Su Majestad le encantan los regalos, especialmente los regalos caros. Le fascinan los coches potentes”. El autor da detalles sobre algunos de estos regalos y se detiene en el nuevo yate “Fortuna”, “una embarcación única en el mundo”. Según apreciaciones oficiales, el yate costó 3.000 millones de pesetas (“otras fuentes indican que el coste final se acercó a los 7.000 millones”). “Fue “pagado a escote por un nutrido grupo de empresarios, inicialmente mallorquines”.
El autor de LA SOLEDAD DEL REY se atreve con otro tema delicado: las mujeres. García Abad le atribuye un “corazón enamoradizo que le legaron sus antepasados y que sólo escandaliza a unos pocos”.
Cuando falleció el que fue ministro de Asuntos Exteriores, Francisco Ordóñez, en el Congreso de los Diputados se le preguntó al entonces Presidente del Gobierno, Felipe González, por qué no nombraba a otro inmediatamente. González respondió: “¿Cómo voy a nombrar a nadie si el rey no está en España?”. García Abad aclara que el rey se encontraba en una clínica de Suiza atendiendo “a una deprimida Marta, la decoradora catalana a la que estuvo ligado sentimentalmente durante dieciocho años sin que ello le impidiera adentrarse en otras aventuras”.
“Otra intimidad femenina, la de Bárbara –sigue García Abad – le pudo costar muy cara al monarca, y desde luego no nos resultó barato a los ciudadanos silenciar las supuestas indiscreciones del Rey”.
En entrevista a Julio Feo, quien fuera secretario de Felipe González y secretario general de la Presidencia, se plantea de nuevo el tema sentimental. Julio Feo dice a García Abad con fina ironía que “el rey se ha alejado de los asuntos de faldas... porque si no, habría que aplaudirle. Si siguiera igual que en mi época, entonces habría que hacerle un homenaje”.
García Abad dedica capítulos enteros a la figura del príncipe, a las infantas, a sus esposos, a la reina doña Sofía y a los nietos de Sus Majestades. Leemos cosas que sorprenden, poco o nada conocidas.
Incide en lo mal que se ha llevado el rey con Aznar, la ambición de Ana Botella al querer robar protagonismo a la reina.
Curioso: al tema religioso sólo dedica García Abad dos páginas. ¿No hay más que decir o no se puede decir más? Habla “del selecto grupo de opusdeístas que tomaron posiciones alrededor de la naciente Casa del entonces príncipe de España frente a los que se decantaron por la causa de Don Juan”.
Dije al principio de este artículo que LA SOLEDAD DEL REY será un libro polémico. Acaba de aparecer en las librerías. Para cubrirme las espaldas he anotado cuidadosamente los números de las páginas donde se vierte toda la información aquí expuesta. Nunca se sabe.
Juan de Rabat, escritor y crítico literario.
© J. de Rabat, ProtestanteDigital.com, 2004 (España)
|