| KTQ– (y 2)
Catecúmenos, lo hemos sido todos los creyentes, como lo son –o esperamos que lo sean- nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos.
Etimológicamente, la raíz griega “katejoúmenos” significa “el que se instruye”.
Instruir significa “enseñar, doctrinar; comunicar sistemáticamente ideas, conocimientos o doctrina”, pero también “dar a conocer a alguien el estado de algo, informarle de ello, o comunicarle avisos o reglas de conducta”.
Ahí estamos. Urge revisar las bases del catecumenado para atraer a los hijos de los creyentes que no acuden a la iglesia... Los programas al uso (léase USA) suelen ser... aburridos. El Evangelio es otra cosa.
Evan-pescadores
Evan-gricultores , Evan-cazadores ... La figura del pescador cierra la trilogía de las actividades primarias del ser humano en nuestro (distendido y bienhumorado) repaso a las “evan-tipologías”.
Jesús a Pedro: “Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar” (Lc. 5:4b). Pero a veces hasta los más experimentados pescadores vuelven con las redes vacías (“...y aquella noche no pescaron nada”, Jn. 21:3d).
¿Nace?, ¿se hace?... Al “evan-pescador” >le hace< el mismo Señor Jesús en persona: “Os haré pescadores de hombres” (Mt. 4:19b, Mr. 1:17b, Lc. 5:10b).
El televangelista se siente protagonista y dice “yo”. El ”evan-pescador” se sabe instrumento y dice “Él”.
Manuel López Rodríguez,
es periodista, director de la revista FOTO,
y profesor de Ciencias de la Información en Madrid
© Manuel López Rodríguez, Madrid, España.
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