| "La batalla en el comienzo"
Por John MacArthur, Editorial Portavoz, P.O. Box 2607, Grand Rapids, Michigan 49501, Estados Unidos. Michigan 2004, 284 páginas.
No sería justo ignorar el lugar que ocupa Carlos Darwin en la historia del pensamiento humano. Si ha existido algún naturalista nato, ha sido él. Cuando se embarca en el velero "Beagle" para dar la vuelta al mundo en diciembre de 1831 se inicia la envoltura de una vida intelectual plena de audacia, consagrada a la discusión con los principales geólogos, botánicos y zoólogos de la época.
Como resultado de sus muchos estudios en 1859 publica EL ORIGEN DE LAS ESPECIES y en 1871 EL ORIGEN DEL HOMBRE. Estos dos libros constituyen los pilares científicos sobre los que descansa la teoría de la evolución.
Casi dos siglos después del nacimiento de Darwin (Shrewsburg 1809) ha resurgido con fuerza la oposición a la teoría darwinista sobre el origen del hombre. Incluso en el seno de la ciencia afín a Carlos Darwin se han levantado voces contrarias. Los creacionistas, que siempre han rechazado la idea de la evolución, no han cesado de publicar libros defendiendo la verdad del Génesis.
En esta línea nos llega el libro de MacArthur, correctamente traducido por Juan Alfredo Bernal. El autor es pastor en una iglesia evangélica de California y ha escrito otros libros destacando los valores de la Biblia.
En los diez capítulos de LA BATALLA POR EL COMIENZO , MacArthur se aplica a la tarea de defender el creacionismo frente a las pretensiones darwinistas. Afirma que en los tres primeros capítulos del Génesis "encontramos el fundamento de todas las doctrinas esenciales de la fe cristiana y el cimiento vital para todo lo que creemos los cristianos".
Para este autor, decir que el ser humano desciende por evolución del mono, es un absurdo.
A este propósito recuerdo la fina ironía del premio Nóbel de literatura, el norteamericano nada creyente, Sinclair Lewis, en su novela ELMER GANTRY, que he vuelto a leer por segunda vez y que ha sido llevada al cine en varias ocasiones. "Si el hombre desciende del mono entonces Dios es un mono, porque la Biblia afirma que el padre del hombre es Dios". Genial.
En opinión de MacArthur, la creación de la raza humana es el asunto central en el primer capítulo del Génesis. Todo lo demás culmina en este acontecimiento. El Génesis dedica más espacio a describir la creación de Adán que al de todos los demás aspectos de la creación.
El autor destaca uno de los fallos aún no resuelto por la teoría de la evolución: La realidad del mal. Si la evolución naturalista fuera correcta y no existiera Dios, habría que buscar una nueva explicación al origen del mal. Las nociones mismas del bien y del mal serían conceptos vacíos, sin sentido.
El último capítulo del libro, EL PARAÍSO PERDIDO, título que nos recuerda a Milton, abre puertas a la esperanza. Si por Adán llegó la condenación, por Cristo nos alcanza la redención.
Al otro lado de nuestros mares, muy lejos de la España en la que vivimos, "Editorial Portavoz" realiza un loable esfuerzo en la publicación de libros instructivos, sanos en doctrina, destinados al público de habla hispana. Nuestro agradecimiento y nuestra petición de que no desmaye en esta meritoria labor.
Juan de Rabat, escritor y crítico literario.
© J. de Rabat, ProtestanteDigital.com, 2004 (España)
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