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De gala
"Hoy puede ser un gran día", reza la letra de una de las canciones emblemáticas del gran Joan Manuel Serrat. Ahí estamos. Hoy es domingo 14 de marzo. Por ser domingo, es el Día del Señor y por lo tanto procede ir al culto a la iglesia. "A Dios, lo que es de Dios..." Pero también es día de Elecciones Generales, y esto ocurre un domingo cada cuatro años. "...y al César, lo que es del César" (léase Democracia).
Hoy es, pues, día de gala. Hay culto en la iglesia -¿de qué hablarán hoy los predicadores, de lo que interesa a la feligresía, el tema cívico, en este caso la grandeza de la Democracia, o de algún otro tema "espiritual", léase extemporáneo, justamente en el crucial día de hoy?
No estaría mal hacer un seguimiento sobre los temas de las predicaciones en los cultos del día de hoy en las iglesias protestantes o evangélicas españolas...
El uniforme de gala de hoy no debería ser otro que el uniforme del pastor/a protestante, la toga ginebrina.
Por cierto, ¿saben una diferencia aparentemente banal pero definitiva entre las liturgias católica y protestante? Pues que en la Iglesia de Roma el uniforme de los sacerdotes lleva >alzacuellos<. En la Iglesia Protestante, en cambio, el sustituto del alzacuellos se convierte en "babero" o raba, esa solapilla almidonada de dos caídas que bien podríamos llamar "sotocuellos" del uniforme pastoral.
Alzar o bajar el adorno del cuello. La cuestión quizá sea menos banal de lo que pudiera pensarse... Así, mientras el alzacuellos hace elevar la cabeza al clérigo, distanciándole del pueblo, el >sotocuellos< bien podría decirse que lo hace bajar a la tierra, aproximándolo al común de los feligreses. Es la diferencia psicológica de las líneas de dirección abajo/arriba y arriba/abajo.
Hoy, día de gala por las Elecciones Generales, ¡qué hermoso sería ver a los pastores de gala, predicándonos sobre la dimensión religiosa y espiritual, absolutamente trascendente, del grandioso acontecimiento terrenal que es acudir al colegio electoral a depositar nuestro voto!...
Y animándonos encarecidamente a que no dejemos bajo ningún concepto de cumplir con nuestro deber ciudadano de votar, claro.
"Te ruego que no los quites del mundo...", clamó expresamente el Señor Jesús al Padre (Juan 17).
Ahí estamos. En esta parte del mundo que es España, hoy es un día de gala. Que gane la Democracia, que es una más de las conquistas cristianas... para la construcción del Estado moderno, neutral en lo religioso, esto es, laico, al que legítimamente aspiramos. Amén.
PS.- Que gane el mejor, que tal vez no sea precisamente el partido que más votos tenga, sino el menos arrogante y más generoso -esto es, ¡el más cercano o, si quieren, el menos lejano al Evangelio!-, con independencia de que llegue a gobernar Dios quiera en minoría crítica o consiga alcanzar el poder en unas elecciones anticipadas en 2006.
Manuel López Rodríguez, es periodista, director de la revista FOTO ,
y profesor de Ciencias de la Información en Madrid
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