¿Distingues a quienes faltan en medio de esta multitud? Se nota con facilidad. Su hueco es inmenso. Lo llena todo. Son las 200 personas asesinadas, a las que el fanatismo y la crueldad han impedido trabajar y pasear por las calles de Madrid. El eco hueco de sus pisadas resonará ya siempre en todos los paseos; el silencio de sus corazones que dejaron de latir nos golpea los oidos, y su sangre corre aún por las calles. Nos faltan 200 almas.

Manifestación alrededor de la Plaza de las Cibeles (Madrid) este pasado 12 de marzo, en contra del terrorismo

 

Cuando deje de indignarme habrá comenzado mi vejez (André Gide)

Me senté solo, porque me llenaste de indignación. ¿Por qué fue perpetuo mi dolor, y mi herida desahuciada no admitió curación?... Así dijo el Señor: Si te convirtieres, yo te restauraré y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a tí, y tú no te conviertas a ellos (Jeremías 15:17-19)