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Carta a José Mª Aznar
Vaya
usted con Dios, señor Aznar, suponiendo que Dios quiera ir con usted. El autor del Apocalipsis afirma que “ los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda ” ( Apocalipsis 21:8). Y aquél genial hombre de letras y maestro en las intrigas de la alta sociedad francesa, Voltaire, escribió que “ la política es el arte de mentir a propósito ”. Pero no se asuste. Quítese el miedo escatológico en este consuelo del profeta Jeremías: “ Por la misericordia de Dios no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana ” (Lamentaciones 3:22-23).
España y parte del mundo saben que usted ha renunciado a la secretaría del Partido Popular. Parte del mundo y España saben también que desde el pasado 14 de marzo y una vez realizado el traspaso de poderes, usted ya no es presidente del Gobierno español.
En buena hora se marche, señor Aznar. Nosotros no vamos a llorar por ello. Sus ocho años de gobierno han sido nefastos para los evangélicos españoles. No ha levantado usted un dedo a nuestro favor, no le hemos visto un gesto simpático, no ha ensayado ni un metro de acercamiento a nuestra causa. Antes al contrario, se ha calzado usted guantes de seda para no dejar huellas delatoras y ha apretado todas las tuercas que le ha sido posible para asfixiarnos.
Medios escritos de comunicación han contado sus logros desde la jefatura del gobierno, sus éxitos políticos, las glorias alcanzadas en las dos legislaturas que ha presidido, su preocupación por todas las capas sociales del país, su actitud dialogante, su respeto a las libertades y a los derechos humanos.
Miramos a nuestro alrededor y nos sentimos bobos. ¿Estarán hablando de un Aznar en otro país? ¿perteneceremos nosotros a otras galaxias, o hemos perdido el sentido de la realidad?
En sus ocho años de gobierno para usted sólo ha habido una religión en España: la católica. ¿Tuvo la oportunidad de ver el dibujo que su amigo y valedor, el periodista Pedro J. Ramírez publicó en su MUNDO el lunes 19 de enero de este año? Presentaba al Papa con un gran aro en la mano derecha –naturalmente – y a usted en actitud de perrito obediente dispuesto a pasar por el aro. Ese dibujo vale más que mil artículos. Porque define con absoluta precisión sus relaciones con la jerarquía católica en los ocho últimos años de vida española. Al diario A.B.C. se le ocurrió titular una página editorial el 3 de enero con estas palabras: “Iglesia –Estado- Relaciones positivas”.
¿Cómo positivas?
Entrega abrumadora del Gobierno a la Iglesia, ingentes cantidades de miles de millones, exenciones fiscales, donaciones de terreno para edificios religiosos, claudicación en el tema de la enseñanza, imposición de las doctrinas católicas a los niños españoles, puestos en el gobierno y en los altos estamentos de la Administración a políticos de probada fe católica, dinero para todas las ONGs relacionadas con la jerarquía, fotografías de usted con el cardenal de Madrid, a quien ha recibido en varias ocasiones, comidas seguidas de risas desternillantes con monjes católicos, de rodillas usted ante el Papa besándole la mano, fotografía de su familia entera con Juan Pablo II. ¿Cómo no iban a ser positivas las relaciones con la Iglesia católica si un gobierno presidido por usted se ha volcado a su favor, sin recibir de la otra parte prestación alguna, más que la promesa de no amargarle la vida y algunas oraciones por la salvación de su alma?
Su gobierno ha vulnerado conscientemente los principios de la Constitución que rige el país. Diga, señor Aznar, ¿dónde cabe en la Constitución que un país aconfesional como es el nuestro imponga la medalla de honor de la ciudad de Madrid a una imagen llamada Virgen de la Paloma, nombrar a otra imagen titulada Virgen del Escorial como Alcalde Mayor del Municipio, o nombrar a una imagen de la Virgen de Peñarroya – Pueblonuevo Generala del Ejército español? ¿Es esto neutralidad religiosa? ¿Es esto respeto a la conciencia de todos los españoles?
Los Acuerdos que los evangélicos españoles firmamos con el Estado en 1992 han sido para usted papel mojado. Mojado con nuestras lágrimas por sus dos gobiernos que no han hecho nada, lea bien, nada por contribuir a su desarrollo y concedernos lo que merecemos. En 1956 publiqué un libro titulado DEFENSA DE LOS PROTESTANTES ESPAÑOLES. En el mismo exponía la escasa libertad que teníamos, la que no teníamos, que prácticamente llenaba todas las páginas de la obra, y la que queríamos tener. Hoy, casi medio siglo después, usted me ha proporcionado argumentos suficientes para escribir una segunda parte y poner de manifiesto la ignominia a la que hemos sido sometidos bajo su presidencia. El que yo pueda escribir hoy todo lo que antecede no lo concibo como un progreso en las libertades, porque también lo escribí hace 48 años y continúo vivo.
Lástima que en sus viajes por el mundo nada haya aprendido de los gobernantes protestantes, como es el caso de su amigo Jorge Bush. Los políticos protestantes europeos tratan por igual a todas las confesiones religiosas. Hasta Fidel Castro, a quien usted aborrece, asómbrese, señor Aznar, cuando recibe a dirigentes católicos también recibe a protestantes y a los pocos ortodoxos, judíos y musulmanes que quedan en la isla.
Adiós, señor Aznar, vaya con Dios. Nosotros hemos estado siempre con él y seguiremos estando gobierne quien gobierne, nos traten bien o nos traten mal.
© J. A. Monroy, ProtestanteDigital.com,
2004 (España) |
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