| Todos iguales/diferentes
Si hay una gran verdad es que todos los seres humanos somos iguales. Y si hay otra verdad tan importante como ésta es que todos somos diferentes. Parece un contrasentido, pero todos lo entendemos perfectamente, aunque las consecuencias prácticas no se apliquen a menudo adecuadamente.
Somos iguales (deberíamos serlo) en derechos, en igualdad de oportunidades, en ser respetados. Por ejemplo, a la hora de realizar el Estado un culto en memoria de los fallecidos en el atentado terrorista del 11M.
Somos diferentes en cuanto que cada cual se distingue del resto, pensando distinto. Por ejemplo, no siendo católico a pesar de ser español. A pesar de haber muerto en el 11M y ser recordado en una misa católica, en una iglesia católica, con unos obispos católicos, en medio de un sermón católico. Muchos muertos se habrán removido en sus tumbas. Muchos vivos han tenido que estarse quietos en los cimientos del respeto debido a las instituciones y los fallecidos para aceptar esta muestra de “apisonadora” social-religiosa.
Jesús vino al mundo porque siendo igual a nosotros era totalmente diferente. El hombre le mató –le matamos- porque somos incapaces de ejercer el poder o el control sin obligar o imponer a los demás nuestros propios criterios..
Aún nos queda mucho para poder sabernos –sentirnos- iguales siendo plenamente conscientes de las enormes diferencias que nos separan. Aunque por una vez, una inmensa mayoría de la sociedad española (hablando otra vez del funeral “católico de Estado”) se haya puesto de acuerdo en denunciar la injusticia: laicos, ateos, confesionales, periodistas, lectores… casi todos –siendo distintos- se han posicionado como iguales.
Siempre nos quedará la esperanza. |