| La revolución en las comunic@ciones
Ya nadie puede discutir que las nuevas tecnologías de la información (TI) están influyendo profundamente en las culturas de todo el mundo. Sinceramente creo que el impacto de las tecnologías solamente es comparable al que en su momento tuvo la imprenta, y recordemos que la revolución de la imprenta influyo considerablemente en la Reforma.
Las TI (nuevas tecnologías de información) están influyendo sobre las actitudes religiosas y morales, los sistemas políticos y sociales y la educación por citar los que considero más importantes.
El mismo Juan Pablo II afirma: "El primer areópago del tiempo moderno es el mundo de la comunicación, que está unificando a la humanidad y transformándola -como suele decirse- en una "aldea global" . Los medios de comunicación social han alcanzado tal importancia que para muchos son el principal instrumento informativo y formativo, de orientación e inspiración para los comportamientos individuales, familiares y sociales".
Así que, creo que va siendo tiempo de que la iglesia en España se plantee seriamente cómo está usando estos medios y que influencia tienen en la pastoral.
Me gustaría que a lo largo de una serie de artículos pudiéramos analizar esos cambios y reflexionar sobre ellos. Pero antes que nada necesitamos una base donde asentar las afirmaciones y propuestas que deseo formular.
Nos hemos habituado a expresiones tales como "sociedad de la información", "cultura de los medios de comunicación", "generación x" y más recientemente “generación net”. Este tipo de expresión subraya que lo que saben y piensan los hombres y mujeres de nuestro tiempo, especialmente los jóvenes está condicionado, en parte, por los medios de comunicación; la experiencia humana como tal ha llegado a ser una experiencia de los medios de comunicación.
Las tecnologías evolucionan a un ritmo imparable, que en la práctica no somos capaces de asimilar. La utilización de los nuevos medios de comunicación ha dado origen a lo que llamamos "nuevos lenguajes" y ha suscitado posibilidades ulteriores para la misión de la Iglesia así como nuevos problemas pastorales.
Creo que deberíamos entender que la Iglesia tiene que estar dentro del progreso humano, evitando quedarnos al margen o aislados. Es necesario compartir las experiencias de la humanidad e intentar entenderlas e interpretarlas a la luz de la fe.
Yo creo en un Dios creador, en un Dios que al hacernos a su imagen y semejanza, a implantado en nosotros la creatividad como un don que explorar y practicar. Al hacer uso de nuestra creatividad de una forma sabia, sirviendo al hombre a través de ella estamos glorificando al Padre, el verdadero creador de todo.
La red de redes, internet, es algo que Dios ha permitido que exista y lejos de demonizarla, deberíamos pensar cual es nuestro papel en ella y como utilizarla para difundir el mensaje cristiano.
Aunque en otros artículos exploraremos más profundamente la cultura, sociedad, política, educación, etc. de nuestros tiempos y la influencia que reciben de las nuevas tecnologías; en este primero sólo quiero apuntar una realidad necesaria para la iglesia hoy: su presencia en internet. No estar en ella no tiene justificación, ni económica, ni de recursos humanos, ni de conocimientos. En nuestras iglesias están los recursos sólo hay que ponerlos en marcha y plantearse la presencia en internet como un proyecto de iglesia no como el trabajillo que hace el informático de turno a espaldas de la propia iglesia en muchos casos. La web de iglesia es un proyecto que debe ser planteado, estudiado y llevado a cabo por la misma y tenido en cuenta como un ministerio más a desarrollar.
¿Por qué hay que estar en internet?
1. Los cristianos tenemos un mensaje importante que comunicar.
2. La gente necesita oír el mensaje cristiano… y ellos están en internet.
3. Existen herramientas y recursos disponibles que no exijen grandes gastos ni tiempo.
4. Muchas personas se decidirán a visitar su página antes que acudir a su iglesia, con lo que la web se convierte en el escaparate de nuestra misión.
Finalmente, sólo apuntar una serie de errores que observo por mi experiencia en el trabajo en el "e-ministerio":
1. La web no es un púlpito para dar sermones.
2. La web debe aprovechar el lenguaje visual e interactivo. No usarlo como si fuera un medio impreso.
3. La web es un trabajo de equipo, no de una sola persona.
4. La web no es la tarea del pastor (el pastor a pastorear).
5. La web no debe abusar del lenguaje-jerga evangélicos.
6. La web es una forma de pre-evangelismo, pero no convierte a nadie.
7. La web es un ministerio; por lo tanto debe tener objetivos.
8. La web es un escaprate: seamos sensibles a los no creyentes, y pensemos que refleja nuestra imagen como hijos de Dios.
Israel Martorell Alonso. Pastor de jóvenes en la Iglesia Cristiana Evangélica de Aluche (Madrid); Misionero con Misión Cristiana Europea; fundador de El Portal Cristiano, MinisterioWeb.net; y Director General de Imvisual Design .
(c)
I. Martorell, ProtestanteDigital.com (España, 2004) |