|
Piezas de un puzzle
Como piezas de un gran puzzle, cada cual ocupa su lugar dentro de un lugar. Somos seres únicos. Esta exclusividad permite que podamos ser suplantados pero nunca copiados en la totalidad, porque cada persona posee características singulares, aspectos distintivos que nos hacen ser inimitables.
Lo preocupante es querer ocupar un lugar incorrecto e intentar forzosamente que nuestras vidas se proyecten hacia horizontes inalcanzables. Es así como a veces nos obstinamos en logros a los que no podemos acceder, deseando ocupar puestos inadecuados.
Cuando en más de una ocasión me he dispuesto a formar un puzzle, he advertido al poco tiempo de comenzar mi tarea como hay muchas piezas aparentemente iguales, pero que cada una tiene su hueco propio.
En la vida ocurre lo mismo, muchas propuestas parecen encajar en nuestros planes, pero no todas lo harán. Hemos de ser selectivos, elegir bien, sin presionar cada elemento para que encuadre bien en nuestros proyectos presentes o futuros.
Las decisiones que tomemos han de ser sabias, dirigidas por quien mejor nos puede asesorar, dejándonos guiar por las directrices doctas de sus consejos.
Al comprobar la sencillez de su cándida ayuda, valoras la eficacia de sus indicaciones, te sientes aventajado/a por tener a alguien que con suprema sabiduría conoce tus limitaciones y se presta a cooperar, para que así, cada uno de nosotros encontremos nuestro espacio y encajemos de manera perfecta en el mosaico de su voluntad.
Cuando miramos de soslayo esos favores, cuando nos envilecemos con necedades, aportamos una carga de gran peso sobre nuestros hombros. Intentamos de manera brusca buscar nuestro sitio dentro de un mundo en el que no tenemos cabida, un entorno hostil para la siembra del amor.
Recordemos que no somos de este mundo, sólo peregrinos en la tierra. Así que, si en momentos determinados se sienten fuera de lugar en esta sociedad, no se alarmen, es un sentir totalmente comprensibles para quienes aspiramos a una vida más excelente.
Yolanda Tamayo es colaboradora de la revista Ventana Abierta (Asamblea Cristiana).
© Y. Tamayo, 2004, España |