| Teología protestante:
hacia un nuevo paradigma teológico
1 ¿Qué entendemos por teología? ¿Con qué tipo de teología nos identificamos?
Teología es un acto de reflexión progresiva que busca conectar al hombre/mujer de hoy con Dios. La teología se hace conjuntamente en la Comunidad cuando se reflexiona sobre Dios/sociedad en el mundo contemporáneo, extrayendo determinadas conclusiones de esa reflexión.
La reflexión teológica siempre procura cambios en el hombre y en la sociedad.
No nos preocupa tanto la teología sistemática desde los despachos, seminarios o facultades, como la teología profética en medio de una sociedad en crisis.
2 Una gran preocupación por lo que afecta al Tercer y Cuarto Mundo.
Las promesas del mundo moderno no han logrado alterar el cuadro de muerte y miseria que ha dominado el escenario durante siglos. Antes bien se acrecienta progresivamente. Los avances de la tecnología y la comunicación resaltan aún más las contradicciones de una situación que tiende a deteriorarse cada vez más.
De ahí la entusiasta participación de algunos teólogos protestantes del sector más progresista en los últimos Congresos de Teología auspiciados por la Asociación de Teólogos Juan XXIII y en otros foros sociales y universitarios en los que se viene dejando una huella testimonial de reflexión evangélica prestigiada como contrapeso a las manifestaciones sectarias que cada vez con más frecuencia se dejan sentir no solamente en algunos púlpitos sino en determinados medios de comunicación.
3 Entronque con las raíces históricas protestantes.
La reflexión teológica que propiciamos se identifica con las raíces de la Reforma Protestante más que con los compromisos históricos de muchas de las iglesias que surgieron de la Reforma.
La verdad es que existe un gran paralelismo entre la Reforma del siglo XVI, especialmente la Reforma Radical y la llamada teología de la liberación y otras expresiones teológicas que toman en serio el sufrimiento y las necesidades del mundo actual. La Reforma dio respuestas teológicas a los problemas y desviaciones de la Iglesia y de la Sociedad de su tiempo; y lo mismo han hecho y siguen haciendo los teólogos progresistas de nuestros días. Especialmente, insistimos, la Reforma Radical de los anabautistas, en sus implicaciones sociales, llegó hasta las mismas entrañas de protesta contra la explotación y el oscurantismo, ofreciendo perspectivas de un mundo mejor.
4 Relectura de la fe.
Precisamente por eso proponemos una relectura de la fe desde el eje central de la Reforma: la justificación por la fe tal y como queda expuesta en la Carta a los Romanos y como llegó a entenderla Martín Lutero desde el momento que contrastó su decadente fe medieval con la lectura de la Biblia, donde encontró un nuevo paradigma, no ya solamente a nivel personal, sino como una oferta universal, solidaria. Este tipo de experiencia es vital para la teología protestante. Hay que releer la Biblia desde las demandas de la sociedad actual , pero tomando en cuenta la realidad de la justificación por la fe , no condicionada a méritos o posicionamientos socio/eclesiales. En otras palabras, la iglesia está llamada a ser un instrumento de transformación social, liberándose de su histórico compromiso con la clase media burguesa y acomodada para establecer compromisos serios con las clases más desprotegidas.
5 Dignidad personal y comunitaria.
Una experiencia de esa índole permite conquistar un nuevo sentido de la dignidad personal y comunitaria, y ayuda a luchar a favor de la justicia social. Un ejemplo importante de lo que decimos es la cada vez más incisiva participación en los movimientos sociales en Chiapas, Guatemala, Ecuador, y otros muchos países tanto latinoamericanos como africanos, donde comunidades evangélicas (protestantes) de muy diversa extracción eclesial (tanto de entre las llamadas históricas como de las emergentes pentecostales) están jugando un papel relevante en la lucha campesina y en la implantación de un nuevo orden social. Para este tipo de concepción teológica protestante, la iglesia no es una institución, sino una comunidad . Y desde este punto de arranque se produce una total identificación con la idea del sacerdocio universal de todos los creyentes , no como funcionarios, sino como testigos.
6 Sobre la espiritualidad.
La teología protestante con la que queremos identificarnos, se manifiesta sumamente crítica con cierta espiritualidad alienante no solamente de la iglesia católica oficial sino también de algunas iglesias evangélicas capaces de justificar, aunque nada más sea por omisión , a los sectores oficiales que ejercen opresión social, con una repercusión negativa en los sectores más pobres de la sociedad. Defendemos una teología combativa, capaz de fomentar un tipo de espiritualidad comprometido con la justicia social.
El autor es Secretario ejecutivo del Consejo Evangélico de Madrid; licenciado en Sociología y doctor en Teología; rector del Instituto Superior de Estudios Teológicos de España,; y miembro de la Asociación de Teólogos Juan XXIII y de la Asociación de Teólogos Usoz y Río.
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Máximo Gª Ruiz, ProtestanteDigital.com, España, 2004 |