Cristianos protestantes, católicos
y ortodoxos son las religiones mayoritarias
En una ampliación histórica,
nació la Unión Europea de 25 miembros con un acto ecuménico
DUBLÍN, 1-5-2004
(Agencias/ACPress.net).
Después de años de desencuentros,
10 países, 8 de ellos ex comunistas, se incorporaron al bloque
europeo en una magna ceremonia que incluyó un acto ecuménico.
Ahora son 455 millones de habitantes y conformarán uno de
los mayores mercados del mundo.
La gran familia europea ha decidido enterrar
el pasado para comenzar a construir un futuro unido, como
antes de las guerras que la dividieron. Diez países, ocho
de ellos ex comunistas, se sumaron a la Unión Europea en la
medianoche del sábado, en la mayor ampliación ocurrida desde
su instauración.
En Dublín, y con Irlanda como presidente
de la UE, la Europa de los 15 dio la bienvenida a Polonia,
Hungría, República Checa, Eslovaquia, Eslovenia, Lituania,
Letonia, Estonia, Chipre y Malta, en una ceremonia emotiva
y simple en el fantástico palacio de la presidente irlandesa,
Mary McAleese, en Phoenix Park. Con la protestante, la católica
y la ortodoxa como religiones mayoritarias, se celebró una
ceremonia ecuménica con religiosos cristianos, musulmanes
y judíos.
Con Irlanda —uno de los más exitosos modelos
de integración al Viejo Continente— como anfitrión, la poesía
en boca de su premio Nobel Seamus Heaney, la música tradicional
celta, el protagonismo de los chicos y los abrazos con lágrimas
entre los viejos miembros y sus nuevos socios dominaron el
panorama.
El pánico a un atentado llevó a que 5.000
policías y 2.000 soldados irlandeses se movilizaran para asegurar
el orden. Los manifestantes antiglobalización llegaron también
a Dublín. "Otra Europa es posible" decían sus carteles.
Rumania y Bulgaria, que se incorporarán
a la UE en 2007, también estaban presentes en Irlanda, junto
a Turquía, un aspirante complicado, porque varios países le
cuestionan la identidad europea para su integración.
Fuente: Agencias. Redacción: ACPress.net
Profanados con signos nazis cementerios
católico, protestante y judío en Alsacia
PARÍS, 1-5-2004
(ElPeriódico/ACPress.net).
Un total de 22 tumbas de un
cementerio católico y protestante de la localidad alsaciana
de Niederhaslach han aparecido con inscripciones nazis, dos
días después de que un cementerio judío de esta misma ciudad
del noreste de Francia fuera objeto de un ataque similar.
La Fiscalía de Saverne ha explicado que
se encontraron diversas inscripciones en las lápidas, como
el nombre de Hitler (Adolf), así como insultos y un "Viva
el FN" (el ultraderechista Frente Nacional) en un transformador
eléctrico ubicado junto al camposanto.
OTRO GRUPO
A la vista de los primeros elementos, los investigadores no
creen que estos actos vandálicos sean obra de los mismos autores
de la profanación de 127 tumbas del cementerio judío de la
localidad alsaciana de Herrlisheim, en la madrugada del pasado
viernes.
En Herrlisheim se encontraron pintadas
de significación aparentemente nazi, como la fecha de la muerte
de Hitler, que fue el día del ataque -el 30 de abril-, cruces
gamadas, o eslóganes en alemán del tipo "Juden raus"
(judíos fuera).
Fuente: EL PERIÓDICO. Redacción. ACPress.net
Francia intenta encauzar el islam
a través de un consejo representativo
PARIS, 8-05-2004
(ElPaís/ACPress.net).
El número de lugares de oración
del islam en Francia debe rondar los 2.000, y los imames que
dirigen las plegarias son unos 500. Sólo el 4% tiene nacionalidad
francesa. Ese porcentaje tan pequeño se explica en gran parte
por el relevante papel económico de tres países -Arabia Saudí,
Marruecos y Argelia-, que financian la difusión del islam
en Francia, ya sea construyendo mezquitas o pagando al personal
que se ocupa de la educación religiosa de los más de cinco
millones de musulmanes que se supone radicados en el país.
De estos cinco millones de musulmanes,
900.000 son argelinos, 500.000 marroquíes, 200.000 tunecinos,
y 300.000 turcos.
El número de asociaciones religiosas de
inspiración más o menos islámica es superior a 450, una constelación
incontrolable que se ampara en una ley de 1901, que permite
crear organizaciones de toda índole siempre que no tengan
ánimo de lucro y respeten los valores de la República.
El Estado ha intentado encuadrar esa práctica
religioso-cultural mediante la creación de un Consejo del
Culto Musulmán (CCM). Se pensó que el consejo fuese dominado
por la mezquita de París, controlada por los moderados y en
buena relación con el poder, pero el CCM se ha convertido
en una trampa para los sucesivos ministros del Interior, porque
son los islamistas radicales, partidarios de la discriminación
de la mujer y de organizarse como comunidad diferenciada dentro
de la República, quienes lo dirigen y lo utilizan. Además,
tienden a utilizar el consejo como organismo representativo
no de los creyentes, sino de todos los ciudadanos de origen
magrebí, turco o persa, sean o no practicantes.
Fuente: EL PAÍS. Redacción: ACPress.net
Francia ha expulsado ya a 15 imanes
para frenar la escalada del integrismo islámico
PARIS 5-5-2004
(Agencias/ACPtress.net).
La irrupción del terrorismo
islámico en territorio europeo ha llevado al Gobierno francés
a extremar su control sobre el millar y medio de mezquitas
y centros de culto musulmán diseminados por el país. El problema
es especialmente sensible en la periferia de París, en cuya
región metropolitana existen 373 centros oficiales. Dos de
ellos fueron cerrados en abril por apología de la “guerra
santa”, mientras una quincena de imanes han sido expulsados
del país en los últimos meses por su discurso radical o complicidad
con movimientos terroristas. El ministro de Interior, Dominique
de Villepin, está decidido a llevar esta política hasta las
últimas consecuencias.
La orden de expulsión del imam turco Midhat
Guler ha venido a sumarse en los últimos días a las tres ya
ordenadas sólo desde el sangriento atentado de Madrid. Detenido
casualmente por la policía el pasado sábado, el imam Guler
fue confinado de inmediato en la zona de retención del aeropuerto
parisino Charles de Gaulle (CDG) bajo una orden de expulsión
firmada el 30 de marzo. Guler, de 45 años y establecido en
Francia desde hace más de veinte, dirige la mezquita Aya Sofia
de un céntrico distrito de París y preside la Asociación Islámica
de Francia desde 1988, mientras se dedica a la venta ambulante
en la periferia de la capital.
Interior le acusa de ser el portavoz del
movimiento integrista radical Kaplanci, fundado en Alemania
en 1984 por Cemaledin Kaplan, expulsado de Turquía por predicar
el restablecimiento del califato, la declaración del estado
islámico y la “yihad” mundial. Proscrito en Turquía, el movimiento
Kaplanci fue el primer grupo islámico prohibido en Alemania
tras el 11-S y se le considera como una versión especialmente
dura de la corriente salafista, corriente suní de origen saudí
y de gran expansión en Francia.
“La amenaza es demasiado grave como para
aceptar la mínima consideración con estos individuos y estoy
decidido a seguir esta vía”, afirmó De Villepin el pasado
sábado ante las autoridades del Consejo Francés del Culto
Musulmán (CFCM), sorprendidas en las últimas semanas sin previo
aviso por una serie de fulminantes expulsiones. La penúltima,
que afecta al imam salafista argelino Abdelkader Bouziane,
establecido en la periferia de Lyon y autor de unas escandalosas
declaraciones en favor de la lapidación de las mujeres adúlteras,
ha sido invalidada a posteriori por los jueces.
IMAMES EXPULSADOS
Las expulsiones de imames suelen basarse en la situación legal
irregular del predicador y en el supuesto carácter delictivo
de sus palabras si pueden ser interpretadas como incitación
al odio racial o a la discriminación sexual, apología de la
violencia o propaganda política.
El ministro del Interior, apoyado por
el propio Chirac, se ha declarado dispuesto a revisar la actual
legislación de 1945 para reforzar los poderes del Gobierno
en materia de expulsiones. De hecho, el imam turco Midhat
Guler se acogió de inmediato al derecho de asilo para impedir
o retrasar la ejecución de la orden de expulsión. Aunque Guler
no predica personalmente, los servicios de información (RG)
siguen desde hace tiempo las actividades de la mezquita parisina
Aya Soyfa, de la que cuatro imanes ya han sido expulsados
desde 1996.
Fuente: Redacción: ACPress.net
Niegan rotundamente a que las mujeres
puedan entrar en la guardia suiza
El Vaticano es cosa de
hombres
VATICANO, 2-5-2004
(El Mundo/ACPress.net).
Con una fuerza de tan sólo
110 soldados, el Ejército del Vaticano es el más pequeño y
diminuto del mundo. Pero también es uno de los más exigentes
con aquellos que aspiran a ingresar en sus filas. Para entrar
en la selecta Guardia Suiza Pontificia es estrictamente necesario
ser suizo, católico practicante, de entre 19 y 30 años, medir
al menos 1,74 metros de altura y tener una «reputación intachable».¡Ah!
y, por supuesto, ser varón.
Casi 500 años después de su creación,
las mujeres siguen teniendo vetado el ingreso en el Ejército
del Papa según dijo hace unos días el coronel Elmar Mader,
comandante en jefe de las huestes vaticanas, cerrando de un
portazo la puerta a la posible incorporación de mujeres en
el Ejército pontificio.
El Vaticano, por norma, se muestra siempre
reacio a los cambios. Y más aún cuando esos cambios tienen
como beneficiario al colectivo femenino. Al fin y al cabo,
la Iglesia católica es una institución eminentemente masculina,
por no decir abiertamente machista. Y eso es algo que también
tiene su reflejo en la Guardia Suiza, creada el 22 de enero
de 1506 en respuesta a la solicitud del Papa Julio II de 200
varones suizos para que se ocuparan de velar por su seguridad.
«Operamos en un ambiente eclesiástico, y en este ambiente
sería muy difícil que nuestro servicio fuera mixto», subraya
ahora, casi cinco siglos después, el coronel Mader.
LA 'REVOLUCIÓN'
HORMONAL
Pero ése no es el único motivo por el que el Mader se niega
rotundamente a que las mujeres puedan lucir el colorido y
muy vistoso uniforme a rayas amarillas y azules, rematado
con un casco decorado con plumas rojas, diseñado -según cuenta
la leyenda- por el propio Miguel Angel y que distingue a los
miembros de la Guardia Suiza.
«Los reclutas rara vez tienen más de 25
años, y a esa edad tener a hombres y mujeres en el mismo cuartel
genera problemas», asegura, dejando caer muy sutilmente la
posibilidad de que la convivencia entre hombres y mujeres
pudiera provocar revoluciones hormonales.
Así las cosas, no había ni una sola mujer
entre los 33 nuevos reclutas que el pasado jueves prestaron
juramento como miembros de la Guardia Suiza Pontificia.
La ceremonia, a la que asistieron miembros
de la curia romana, representantes diplomáticos y autoridades
civiles y religiosas de Suiza se realizó como es tradicional
un 6 de mayo. Esta fecha conmemora aquel día de 1527 en el
que 147 miembros de la Guardia Suiza perdieron la vida mientras
protegían al Papa Clemente VII del asalto de las tropas del
emperador Carlos V.
Una gesta que, por un sueldo de cerca
de 1.200 euros al mes, los nuevos soldados de Juan Pablo II
se comprometen a repetir si fuese necesario.
Fuente: EL MUNDO. Redacción: ACPress.net
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