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Usoz y Río: los cuáqueros (encuentro con su fe)
La primera visita de Usoz a Inglaterra, en la que conoció a Wiffen, Menéndez y Pelayo nos comenta que los cuáqueros le recibirían con palmas, encantados de tan valiosa adquisición, ellos que son tan pocos y tan olvidados aún en Inglaterra. Entre todos se extremó un tal Benjamín Barron Wiffen, de Woburn, hermano del traductor de Garcilaso y de la Jerusalén y conocedor de las literaturas española e italiana(1)
La amistad de Usoz y Wiffen surgió en ese viaje, una amistad que casi constituía un hermanamiento literario que por tantos años los unió, fruto de la cual nació la colección de Reformistas Antiguos Españoles . El viaje fue aprovechado por Usoz para entrar en contacto con los fondos españoles en las bibliotecas inglesas, su primer trabajo literario tuvo que ver con la bibliografía picaresca y de la literatura popular del siglo XVI. Por aquella época el Museo Británico tenía un libro español singular, libro único, aunque parte de su contenido ande en otros cancioneros, en suma, el Cancionero de burlas provocantes a risa (Valencia 1519). Usoz se prendó de la extrañeza del libro y le reimprimió elegantísimamente en casa de Pickering, en 1841, en un pequeño volumen que ya va escaseando. Usoz justificó años después este primer trabajo, como una demostración de las barbaridades que su publicaban en el siglo XVI, mientras que las obras verdaderamente pías eran perseguidas por los inquisidores. Menéndez Pelayo (2) criticó severamente la reedición de este libro
El comienzo de su labor más importante, la formación de una Biblioteca de Reformistas, con la edición del libro el Carrascón , libro que él poseía y que había mostrado a Wiffen en una fonda de Sevilla, inflamando con él los deseos de su amigo para colaborar a aquella obra. El libro comenzaba con un amplio prólogo, donde Usoz exponía su intención al recuperar y editar los antiguos libros de reformados españoles:
El objeto de reimprimir este libro puede ser histórico, todo lo que se quiera, menos un objeto encismador y propagador de errores. Como cristiano, no me atrevería de propósito a mezclar errores en cosa tan pura como la doctrina cristiana. Pruébense todas las cosas y reténgase lo que es bueno, no se apague el Espíritu(3).
Menéndez Pelayo (4) critica la tolerancia de Usoz, ya que a renglón seguido de esta declaración, el reformado escribe un credo propio . El historiador también nos comenta, la aparente contradicción entre la supuesta tolerancia de Usoz con su dogmatismo . El historiador no separa las intenciones personales, en las que uno puede imponerse así mismo la más dura dogmática sin imponérsela a los demás (5) . Pero el mismo Menéndez Pelayo (6) cae en contrasentido, cuando se desdice al comentar que el cristianismo de Usoz se reduce a la luz interior de los cuáqueros, al puro y sencillo espíritu cristiano sin mezcla de espíritu jerárquico y papal. Añadiendo que, consiste el cristianismo no en una religión que ata y fuerza a seguir un sistema especial o que obliga a adoptar este o el otro credo , sino en creer y profesar todas aquellas palabras que tenemos en el Testamento Nuevo , como expresamente pronunciadas por Jesucristo mismo, y en seguir todo aquel conjunto de sus acciones y divina vida que nos dejó por ejemplo. Cuanto nuestra razón, movida y guiada por el Espíritu Santo , halle conforme con las Santas Escrituras..., otro tanto pertenece a la Biblia y a su observancia y es parte de la viva esperanza y sólido fundamento de la fe..., de un cristianismo sin ceremonias de la ley antigua ni resabios de gentilismo (7) . Pero, que podemos concluir de todo esto, si Usoz era admirador y seguidor de los cuáqueros, enemigos de imponer dogmas, ritos y ceremonias, ¿cómo podía ser a la vez dogmático e intolerante.
En el siguiente comentario Menéndez Pelayo opina que también en el prólogo de la Imagen del anticristo reconoce Usoz por única regla de fe la luz de la Biblia, el espíritu perdido y obtenido (8) . Está claro, que Usoz no es filósofo y aborrece la filosofía, el mismo lo afirma al decir que Cristo no enseñó metafísica ni constituyó sistema (9) . Esto lo reconocemos en sus lecturas, ya que sus libros preferidos son los pietistas protestantes, los unitarios , los cuáqueros , los independientes : Gurney, Jonatás Dymond, Channing. Confirmando su tendencia a un misticismo sosegado. También se declara a favor de los principios de Fox, y traduce La carta de Guillermo Penn al rey de Polonia en nombre de los cuáqueros de Danzig, demostrando su profundo amor a la tolerancia.
(Continuará)
Ibidem, 901-902.
2 MENÉNDEZ PELAYO, Marcelino, Op cit, Tomo II. P. 901-902. Valor se necesita para reproducir, siquiera sea sólo como documentos bibliográficos, el Pleito del manto y aquella afrentosa comedia , cuyo título entero veda estampar el decoro. Pero el intento de Usoz iba a otro blanco que al de reimprimir versos sucios, y aun por eso antepuso a la colección un prólogo en que se esfuerza por atribuir todas las brutalidades e inmundicias del Cancionero a poetas frailes.
3 DE TEJADA, Fernando, El Carrascón, RAE, LDGF, Barcelona, 1982. Tomo I.
4 MENÉNDEZ PELAYO, Op cit, Tomo II. P. 901-902. Un credo t an absoluto y dogmático como otro cualquiera, negando la transubstanciación, el purgatorio, la adoración de las imágenes, la santificación de los días de fiesta, el primado espiritual del Papa y combatiendo acerbamente el celibato eclesiástico, las cofradías y beaterios y... el encender candelas a medio día. Ecce theologus !
5 De hecho, la máxima del movimiento Cuáquero es la total libertad de conciencia y práctica individuales.
6 Ibidem , Tomo II. P. 901-902.
7 DE TEJADA, Fernando, El Carrascón, RAE, LDGF, Barcelona, 1982. Tomo I.
8 MENÉNDEZ PELAYO, Marcelino, Op cit, Tomo II. P. 901-902.
9 dice en el prólogo de las Artes de la Inquisición . GONZÁLEZ MONTANO, R., Artes de la Inquisición Española, RAE, LDGF, Barcelona, 1982. Tomo V.
Mario
Escobar Golderos es licenciado en Historia y director de la
revista “Historia para el debate”.
(c) M. Escobar, ProtestanteDigital.com (España, 2004) |
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