D o m i n i c a l
Número 40 - 20 de junio, 2004
  E D I T O R I A L

NOTICIAS

Internacional
España
Sociedad
Ciudades
España @l día

NEWS
From Spain
International
  HEMEROTECA
Especiales
Recortes de prensa
Números atrasados
Buscar

DOCUMENTOS
Históricos
Legales
Comunicados

INTERACTIV@
Tu opinión
Cartas
Libro de visitas
Chat
Foros

Recomendar

Agregar a favoritos
Página de inicio
¿Quiénes somos?
Patrocinada por:
Alianza
Evangélica
Española
miembro de:
European
Evangelical
Alliance
World
Evangelical
Alliance
De fijo a móvil
MANUEL LÓPEZ

Coser y cantar

Me piden que prepare un estudio sobre la viabilidad de un proyecto de periódico evangélico. Esta vez, el encargo viene de tierras lejanas, pero a mis comunicantes parece no importarles la distancia. “Para usted es como coser y cantar”, me dicen, sin duda sobrevalorando mis aptitudes. Sobre la naturaleza del encargo, los datos que me dan parecen estar clarísimos para los interesados pero lo cierto es que cabe cualquier interpretación: ”Un periódico evangélico, hecho por nosotros, y que nos sirva para evangelizar”.

Hermosas palabras… polivalentes. Más que el diseño de un proyecto, lo que me están pidiendo es un milagro, pues se han olvidado del detalle de facilitarme los mimbres con los que poder armar el cesto. Porque por “periódico evangélico” cada creyente entiende una cosa distinta; no digamos cada líder. “Evangelizar” no es lo mismo para aquellos creyentes que gustan de inundar la ciudad de tratados que para los que no lo hacen –y no por ello se consideran a sí mismos menos “evangelizadores”–.

En realidad, tendría que recomendarles a mis “clientes” que se dirigieran a algún estudio de asesores de prensa, que los hay, y muy buenos o, como comentaba recientemente en esta columna, a esa empresa de asesores de Comunicación e Imagen que bien podríamos crear un grupo de profesionales y expertos del ámbito protestante hispanohablante en España y América. Un proyecto de periódico es una cosa muy seria, cuyo diseño sólo cabe emprender desde presupuestos del máximo rigor profesional. (Aparte de que hay que encargar los proyectos complejos a quienes pueda exigírseles, y eso encaja mal con el trabajo voluntario).

Lo primero que hace falta saber es qué pretende el cliente: qué “asunto”, qué propósito tiene y a qué perfil de lectores quiere llegar con qué tipo de producto y con qué talante diferenciador frente a los medios ya existentes.

Así que me pongo a esbozar una serie de preguntas para que las respondan y poder hacerme así una composición de lugar lo más exacta que sea posible. Como quiera que los “honorarios” que están dispuestos a pagar son de cero dólares, pues por el mismo precio que a mis interlocutores ofrezco también aquí gratis las preguntas por si a alguien más le pudieran ser de utilidad.

Para diseñar un medio de comunicación evangélico –periódico, revista, programa de tv, espacio de radio, portal en internet... lo mismo da– es de todo punto preciso tener perfectamente claras las respuestas a preguntas como éstas:

-¿En qué clave teológica?, ¿desde que eclesiología?, ¿con qué intereses denominacionales?, ¿a través de qué prisma sociorreligioso?, ¿con qué ideología?...
-¿Con qué apoyo financiero?, ¿con qué estructura empresarial?, ¿con qué tipo de gerencia?, ¿con qué estilo de dirección periodística?, ¿con qué talante informativo y línea editorial?...
-¿Con qué plantilla de redactores, corresponsales y colaboradores, personal administrativo, técnicos de sistemas, ejecutivos de mecadotecnia y fuerza de ventas?...
-¿Un periódico a favor de qué corrientes, eclesiologías, ideas, intereses, organizaciones, personas… y en contra de qué corrientes, eclesiologías, ideas, intereses, organizaciones y personas?
-¿Un periódico que informe de qué asuntos, hechos y situaciones; con qué tono, intensidad y talante; con qué grado de compromiso; con cuánto calado de investigación… y, por el contrario, con qué temarios-tabú de los que no va a informar?
-¿Qué temas va a tratar y qué cosas va a silenciar?
-En cuanto a la línea editorial, ¿la va a exponer claramente a los lectores, o va a ocultar su ideario último?
-¿Qué lenguaje va a emplear y promover?
-¿Qué grado de compromiso con los principios y valores de la Reforma Protestante –o la Reforma Radical, en su caso– va a adoptar, tanto hacia fuera como hacia dentro?
-¿Qué tipo y grado de relación va a tener con las grandes organizaciones interconfesionales internacionales de referencia: CMI (Consejo Mundial de Iglesias), AE (Alianza Evangélica), CEC-KEK (Conferencia Europea de Iglesias) o, en su caso, CLAI (Consejo Latinoamericano de Iglesias)?
-¿Cómo se va a relacionar con los demás medios, tanto religiosos como de información general? ¿De quién o quiénes, sobre qué presupuestos y con qué márgenes de flexibilidad va a considerarse “colega” el hipotético periódico evangélico?
-¿Qué comportamiento ético va a adoptar con los lectores? ¿Publicará todas las cartas que le lleguen? ¿Ejercerá la censura? ¿De qué manera?
-¿Qué estructura va a adoptar: Consejo Editorial, Consejo de Dirección, Consejo de Redacción?
-¿Qué tipo de Estatuto de Redacción va a adoptar?
-¿Incorporará el hipotético diario evangélico la figura del Defensor del Lector? ¿Con qué grado de independencia real?
-¿Contratará redactores y colaboradores sólo de denominaciones “entregadas” o también de otras denominaciones o grupos religiosos? ¿Católicos? ¿No creyentes? ¿Algún musulmán? ¿Algún agnóstico?

En efecto, diseñar un medio de comunicación es tan fácil como coser y cantar. Sólo hace falta tener las respuestas precisas a las preguntas pertinentes que hacen al caso.

 

Manuel López Rodríguez es periodista, director de la revista FOTO ,
y profesor de Ciencias de la Información en Madrid

 
mARTEs
JOSÉ DE SEGOVIA
De par en par
JUAN SIMARRO
Orbayu
MANUEL LEÓN
dLirios
Luis Marián
Letra pequeña
MANUEL LÓPEZ
La voz
CESAR VIDAL
Claves
WENCESLAO CALVO
Íntimo
YOLANDA TAMAYO
. PUBLICIDAD


© 2003 Protestante Digital, España.
Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección.
Colabora: